Directos al grano: no, este segundo cómic basado en el popular videojuego de LucasArts y la segunda aventura del aprendiz secreto de Darth Vader, no mejora los aspectos que impidieron al original convertirse en el cómic que estaba destinado a ser,… pues ni la calidad del primer videojuego estaba a la altura, ni la historia de su secuela tampoco.

image1La galaxia está al borde
de la guerra civil. Inspirados por el
sacrificio del Aprendiz Secreto de Vader,
tropas de la Alianza Rebelde luchan para derrocar al IMPERIO GALÁCTICO.

Persiguiendo a los rebeldes
las tropas imperiales han
capturado al general jedi
Rahm Kota. Con sus generales perdidos,
la Alianza se ha desvanecido.

Mientras que el imperio busca
a los rebeldes, Darth Vader
ha puesto un plan oscuro en movimiento
que pondrá fin al legado
de su aprendiz…

Hace ya treinta y cinco años que la película “La Guerra de las Galaxias” (“Star Wars IV: A New Hope”) de un joven y visionario director norteamericano de Modesto, California, con sólo dos trabajos a sus espaldas (“THX 1138” y “American Graffitti”), consiguió crear a su alrededor un fenómeno de aficionados y seguidores nunca visto hasta entonces en la historia del cine, que no se limitó a las tres cintas estrenadas en las pantallas de todo el mundo desde 1977 hasta 1983 sino que creció y se multiplicó mucho más allá. Hasta el infinito.
El universo expandido de Star Wars es como se conoce al conjunto de películas, libros, cómics, videojuegos y series de televisión que expanden el arco cronológico de los acontecimientos de la saga galáctica hacia atrás y hacia adelante, desde el lejano pasado hasta el ignoto futuro, desde los ancestros hasta los descendientes de los descendientes, más allá de los cuatro años de sucesos que hay entre el asalto imperial a la corbeta coreliana rebelde Tantive IV de la Princesa Leia hasta la derrota ¿definitiva? del Imperio en las lunas de Endor, en el año 4 dBY (después de la Batalla de Yavin, según la cronología del Universo Expandido). Es un lienzo en blanco que permite sacar a la imaginación a pasear y extender una idea afortunada e ingeniosa de un director de cine que en 1977 dio en el blanco.

Publicado en en Septiembre del 2008, “Star Wars: El Poder de la Fuerza” era un videojuego de LucasArts para todas las consolas del mercado (Xbox 360, Wii, Nintendo DS, PlayStation 3, PlayStation 2 y PSP) que prometía mucho pero que, según la impresión general, se quedó a medias. Nadie lo diría, pues las cifras no suelen engañar y “Star Wars: El Poder de la Fuerza” vendió más de 7 millones de unidades, pero las críticas fueron apareciendo poco a poco. Ni su ambientación magnífica y una historia interesante, ni un motor gráfico que respondía a las mil maravillas a las solicitudes de los jugadores más exigentes, ni el modelado de los personajes y los escenarios extremadamente detallados, ni la fidelidad respecto a las películas, ni los nuevos personajes que contaban con suficiente carisma para labrarse un hueco entre los más conocidos, ni la banda sonora creada tomando como referencia las melodías clásicas de la saga realizadas por John Williams. Acabó siendo un juego bastante monótono y lineal, una aventura en tercera persona con ciertas dosis de infiltración y plataformas, pero un simple mata-mata que dejó insatisfechos a los jugadores más exigentes.
La segunda entrega “Star Wars: El Poder de la Fuerza II”, publicada en Octubre del año 2010 por Activisión, pretendía enmendar la situación de su predecesor mejorando múltiples aspectos de jugabilidad, de calidad gráfica y ampliando las posibilidades de combate empleando las habilidades mejoradas y devastadoras de la Fuerza del protagonista o la capacidad para blandir un sable de luz doble, pero falló donde antes había acertado: la historia era poco sólida.

“Star Wars: El Poder de la Fuerza II” (“Star Wars: The Force Unleashed II”) de Haden Blackman, Omar Francia, Manuel Silva y Diego Rodriguez es el cómic basado en el videojuego homónimo, que se enmarca de nuevo en el periodo ubicado entre el tercer y el cuarto capítulo de la saga, entre las películas “Star Wars: Episode III. Revenge of the Sith” y “Star Wars: Episode IV. A New Hope”, y después de los hechos narrados en la primera entrega donde el aprendiz secreto de Darth Vader, bajo la tutela del Señor Oscuro del Sith desde que éste lo encontró en el planeta Kashyyyk, debía engañar, localizar figuras clave y aunar a todos los enemigos del Imperio en un único grupo resistente, la Alianza Rebelde, como parte de un oscuro plan para destronar al Emperador del Imperio Galáctico. El resultado: la galaxia está el borde de una guerra civil y Galen Marek ‘Starkiller’, muerto y clonado.
En esta segunda entrega, seis meses después del fin del juego original y apenas un año antes del “Star Wars Episodio IV: Una nueva esperanza”, Darth Vader lleva el cuerpo de su antiguo aprendiz a las instalaciones clonadoras de la ciudad Timira en Kamino. Allí un implacable intenta clonar a Starkiller para obtener un nuevo aprendiz más poderoso y más obediente que el anterior, para crear al guerrero Sith supremo, pero solo obtiene clones inestables, deformes y dementes. Después de cientos de intentos, logra crear un clon estable y con suficiente potencial como para ser el reemplazo de su aprendiz original, pero éste consigue huir.
Entonces el Lord Oscuro del Sith Darth Vader contrata al cazarrecompensas más temido de la galaxia, el mandaloriano Boba Fett, para perseguir y capturar al clon renegado. Éste, por su parte, ha perdido sus recuerdos y se embarca en un viaje que le llevará a descubrir su verdadera identidad y a reencontrarse con su amor verdadero, la piloto de la nave ‘Sombra Furtiva’ Juno Eclipse.
El cómic no es exactamente una adaptación fiel del videojuego, sino que la historia que propone Haden Blackman, apoyada en el dibujo de los argentinos Omar Francia y Manuel Silva al dibujo y el color de Diego Rodríguez, mejora algunos aspectos y opta por caminos diferentes a los que ofrece en las consolas, de manera que cobra personalidad propia. Lamentablemente,

El nombre que acompaña al segundo cómic de “Star Wars: El Poder de la Fuerza” es el mismo que lucía en la carátula de los dos videojuegos y en el primer cómic de la serie. Es Haden Blackman, productor ejecutivo y escritor de “Star Wars: The Force Unleashed”, así como responsable de los videojuegos “Star Wars: Galaxies” o “Star Wars: Force Commander” y varios libros y cómics basados en la exitosa franquicia (los guiones de Blackman y el dibujo de Ching, Dazo y Nichols son habituales de los cómics de “Star Wars” que publica en castellano Planeta DeAgostini, como “Star Wars: las Guerras Clon” o “Star Wars: Caballeros de la Antigua República”), y que hace un par de años renunció a su puesto tras una carrera de más de trece años con el afamado estudio LucasArts para embarcarse en nuevas aventuras profesionales, como por ejemplo escribiendo guiones para DC Comics (“Batwoman”).

En resumen, el cómic “Star Wars: El poder de la fuerza II” que publicó Planeta DeAgostini en Julio del 2011 es un título menor entre todos los cómics de la franquicia, exclusivamente recomendado para aficionados de “Star Wars” y, más concretamente, para quienes se encuentran a gusto en el Universo Expandido de la saga galáctica creada por George Lucas.
Pero, seamos sinceros, en realidad todo el cómic (y el videojuego en el que se basa) es una simple maniobra comercial de LucasArts, una secuela innecesaria de una obra aceptable con un final cerrado: el desenlace correcto de “Star Wars: El poder de la fuerza” nos dejaba a Starkiller muriendo a manos de su maestro Lord Darth Vader y con la semilla de la rebelión en la Alianza. ¿Para qué una secuela? ¿Para qué resucitar al protagonista con una excusa burda propia de un cómic de superhéroes?

Star Wars: El Poder de la Fuerza II.
Guión: W. Haden Blackman
Dibujo: Omar Francia y Manuel Silva
Color: Diego Rodriguez
Edición original: “Star Wars: The Force Unleashed 2” (USA)
Editorial: Planeta DeAgostini
ISBN: 978-84-684-7483-0
Formato: 16,8×25,7cm. Rústica. Color.
Páginas: 88
Precio: 12,95 euros