El baúl del escritor británico J.R.R. Tolkien sigue proporcionando una ingente cantidad de material casi cuarenta años después de su muerte y su hijo Christopher rescata del olvido algunas joyas que no deberían quedar escondidas e ignoradas en el fondo de un polvoriento cajón. Por ejemplo, “La Leyenda de Sigurd y Gudrún“.

image1Hay quien critica a Christopher Tolkien por sacar partido de todo el material que dejó escrito su padre, explotando hasta la saciedad la leyenda y aprovechando cualquier manuscrito del estudio en la casa de Northmoor Road para seguir exprimiendo la gallina de los huevos de oro. Y es que su padre era un gran escritor pero, como cualquier otro artista, tiene producciones de mejor y peor calidad literaria, y tiene bocetos, esquemas, pruebas y ejercicios de tanteo que no fueron escritos para llegar a ser publicados sino como simple documentación de apoyo. El autor de “El Señor de los Anillos” dejó muchas cosas escritas pero no todo debería ser publicado, y publicar por publicar, por el rédito económico que eso supone para su hijo, no es un motivo aceptable.
Hay otros que, por el contrario, agradecen que el hijo pródigo mantenga viva la memoria del escritor y regale al mundo todos esos manuscritos perdidos e ignorados que, sin la sacrificada labor de Christopher, hubieran permanecido en el olvido, por inconclusos que sean. Sin la intervención de su tercer hijo no hubieran visto la luz libros imprescindibles como “El Silmarillion” o “Los hijos de Húrin”, otros menores como “Cuentos inconclusos de Númenor y la Tierra Media” o “La historia de la Tierra Media”… ni éste “La Leyenda de Sigurd y Gudrún”.
La polémica sobre las dos posturas mencionadas no es nueva y, desde la publicación póstuma de “El Silmarillion” en 1977, numerosas (que no mayoritarias) voces críticas pusieron en duda la justificación moral de publicar dicha obra, así como que la intervención de Christopher su hubiera limitado a un simple ejercicio de clasificación de papeles y corrección de las amplias notas que dejó escritas su padre. Ambas visiones tienen parte de verdad, y las dos están justificadas en numerosos artículos o conferencias sobre el trabajo del creador de la Tierra Media, pero no seremos nosotros quienes censuraremos una hipotética “prostitución” del mito de Tolkien en manos de su hijo si eso implica acabar disfrutando de la lectura de un libro tan imprescindible para los amantes de J.R.R. Tolkien como es “La Leyenda de Sigurd y Gudrún”.

El maestro no necesitaría presentación: nacido en Bloemfontein (Sudáfrica) a finales del siglo XIX, el profesor universitario de lenguaje y literatura inglesa John Ronald Reuel Tolkien pasó a la posteridad por sus obras, ya clásicas, de literatura fantástica “El Hobbit” y la trilogía de “El Señor de los Anillos”, que abrieron la puerta a un nuevo género literario conocido como la “alta fantasía” o “literatura fantástica moderna” y pusieron de moda el trabajo de autores que le precedieron, como Robert E. Howard. Fallecido hace casi cuarenta años, en Septiembre de 1973, su obra pervive y reverdece en sus laureles con cada nueva edición o con la publicación, como es el caso, de nuevo material.

“La Leyenda de Sigurd y Gudrún” es la versión personal de Tolkien de las leyendas nórdicas de la poesía noruega e islandesa antigua, del siglo XIII, conocida bajo los nombres Edda Poética o Edda Major, la tragedia de los völsungos y los nibelungos, la epopeya del héroe Sigurd y Gudrún (Sigfrido y Brunilda) que el compositor alemán Richard Wagner ya versionó en su tetralogía operística “Der Ring des Nibelungen” (“El anillo de los Nibelungos”). Esta obra de la tradición mitológica nórdica está escrita en una métrica muy singular, con estrofas de ocho versos llamadas “fornyroislag”, que Tolkien recuperó y recreó (pues gran parte de su contenido estaba perdido, no se han encontrado textos ni hay apenas referencias) en un compendio completo de quinientos versos y que ahora nos llega en castellano. Tolkien hizo aquí un trabajo de gigante: recreó un canto inexistente con su métrica en versos éddicos original, le dio consistencia argumental y resolvió con lucidez los puntos oscuros de la historia.
Christopher Tolkien confirmó, a raíz de las polémicas que hemos comentado al principio, que la edición fue mínima pues el manuscrito de su padre se encontraba casi completo, en buen estado y con pocas correcciones o modificaciones necesarias.
Esta edición está publicada por la editorial Minotauro, albacea de la edición en castellano de los libros de J.R.R. Tolkien, e incluye, además de los poemas narrativos en los que Tolkien recogió los relatos nórdicos de Sigurd y Gudrún, la conferencia inédita de Tolkien “Introducción a la Edda Mayor” acerca de la poesía nórdica en la que se basó para su propio poema donde, mediante un ilustrado diálogo, Tolkien expone el contexto histórico del origen de la mitología nórdica y explica la evolución de la misma hasta nuestros días. Para placer de los más interesados en la filología, la obra llega en una edición bilingüe que contrapone la edición en castellano a la obra original, para que todos los lectores puedan disfrutar del poema original sin perder un ápice de su significado. La edición en catalán la publica Columna.

La historia está formada por dos poemas y varios apéndices. El primer poema bebe directamente de “Völsungakvida en Nyja” (la nueva Balada de los Völsungs) y narra la leyenda mitológica de los dioses nórdicos, la profecía del Ragnarok, el nacimiento de la raza de los Völsungs creada por Odin, la historia de Sigurd y la caída de los Niflungs o Nibelungos, la muerte del dragón Fafnir a manos de Sigurd, el suicidio de la valquiria Brynhild a quién Sigurd había rescatado del muro de fuego o la muerte del héroe.
El segundo poema es el “Gudrunakvida en Nyja” (la nueva balada de Gudrún) y narra lo que sucede después de la muerte de Sigurd, como la muerte de Atli o Atila a manos de los hermanos de Gudrún, que se casó con él contra su voluntad.
El libro finaliza con dos apéndices que contienen fragmentos de poemas de Tolkien relacionados con la profecía de la Sibila, con el inicio de La Balada de los Völsungs, y con una traducción al inglés antiguo del Atlakvida, el poema eddaico de Atila.

Esta obra es una de las influencias más importantes de la creación literaria de Tolkien, y permite a los fervientes seguidores del escritor inglés el sorprendente ejercicio de buscar las fuentes del mito, como por ejemplo ver que el Anillo Único tiene su reflejo en el anillo maldito Andvaranaut o que el dragón Smaug tiene el suyo en el dragón Fafner. Por otro lado, quizás los lectores menos versados en la profundidad literaria del profesor universitario y más aficionados a la sencilla literatura fantástica de dragones, hobbits, elfos y orcos será conveniente que no dieran un paso al frente y se lo pensaran dos veces antes de embarcarse en la lectura de este libro, muy alejado de la historia épica en prosa de “El Señor de los Anillos”.

La Leyenda de Sigurd y Gudrún.
Autor: J.R.R. Tolkien
Colección: Tolkien
Fecha Publicación: 20/10/2009
ISBN: 978-84-450-7766-5
Páginas:
Cubierta: Tapa dura con sobrecubierta
Precio: 21,95 euros