La espera desde que Minotauro anunció la publicación de Vendimos Nuestras Almas, de Grady Hendrix, y su publicación se me ha hecho eterna y, como contrapunto, el libro apenas me ha durado dos días y estoy considerando una segunda lectura…

Vendimos Nuestras AlmasVendimos Nuestras Almas
Grady Hendrix
Traductor: Víctor Ruiz Aldana
ISBN: 9788445014899
344 páginas
Rústica con solapas
18.95 €

Todas las mañanas, Kris Pulaski se despierta en medio de un infierno. En los 90, era la guitarrista solista de Dürt Würk, un grupo de heavy metal que rozó el éxito con los dedos hasta que el cantante principal, Terry Hunt, emprendió una carrera en solitario que lo lanzó al estrellato y dejó que sus compañeros se pudrieran en la irrelevancia.

Ahora Kris trabaja como gerente nocturna del Best Western; está agotada, arruinada y deprimida. Sin embargo, un día todo cambia: un sobrecogedor acto violento pone su vida patas arriba, y comienza a sospechar que Terry no solo saboteó la banda.

Kris se lanza a la carretera con la esperanza de reunir a Dürt Würk y enfrentarse al hombre que le arruinó la vida. Su viaje la llevará desde el cinturón industrial de Pensilvania hasta un satánico festival de música, pasando por un centro de rehabilitación para celebridades.

Vendimos nuestras almas es una furiosa power ballad sobre la importancia de no tirar nunca la toalla, un viaje épico hacia el corazón de un país paranoico dominado por las pastillas y las conspiraciones que parece haber perdido su propia alma.

Después de haber leído varios libros de Grady Hendrix como Grupo de apoyo para final girls (su mejor obra, sin duda), Cómo vender una casa encantada, El exorcismo de mi mejor amiga, etc, uno llega a discernir la fórmula que emplea Hendrix para escribir sus libros y, al igual que otros autores como John Scalzi, acabas por dilucidar algo de su fórmula y comprender que siempre habrá una protagonista torturada y con una vida repleta de errores, una serie de sucesos catastróficos que le obligarán a hacer frente a sus temores tras una larga travesía. No es una queja, en absoluto, he disfrutado muchísimo con Vendimos nuestras almas y con los libros anteriores de Hendrix.

En Vendimos Nuestras Almas la protagonista es Kris Pulaski, ahora una recepcionista de un hotelucho de madrugada, con un miserable hermano policía que cuanto menos aparezca en el libro mucho mejor, y que ha pasado los últimos, al menos, 6 años de su vida arrinconando en su mente el tiempo que pasó como guitarrista de la banda de heavy metal Dürt Würk (Trabajo Socio) y es que su cantante, Terry Hunt engañó al resto del grupo y los acabó dejando tirados. Ahora, cerca de los 40 años, Kris se enfada al ver que Terry, el Rey Ciego, va a dar una nueva serie de conciertos despedida y comienza a reunirse con sus antiguos compañeros de Dürt Würk y descubriendo que, posiblemente, Terry les hizo algo en el pasado y que Kris no fue la responsable de mandarlo todo por la borda como había pensado hasta ahora. Pero Terry tiene unos planes indescifrables para Kris por el momento, lo que la llevará a emprender un camino del que quizás no haya marcha atrás.

Lo cierto es que Vendimos Nuestras Almas lo tiene todo para capturar al lector, especialmente a poco aficionado que el lector sea al heavy metal, y es que a lo largo de la novela Hendrix homenajea diversos grupos, álbumes y canciones a la par que nos habla sobre Troglodyte, el último y nunca publicado disco de Dürt Würk, un disco que nos describirá de una potente manera a lo largo del libro y que será pieza importante de su desarrollo final… aunque al lector no le terminará de quedar claro el cómo ni el por qué es tan importante… pero es que ya hace un tiempo que hemos dejado de darle importancia a cómo cierra Hendrix sus libros, lo importante es el viaje y aquí, una vez más, es donde sobresale Hendrix con sus protagonistas tan fuertes y que, a pesar de haber sido derrotadas por la vida, encontrarán la fuerza (la ira normalmente) para levantarse y combatir en unos escenarios realmente atractivos y donde el heavy metal brilla con luz propia, y es que estamos ante una oda al género musical.

Minotauro ya nos tiene acostumbrados a publicar los libros de Hendrix, así que ya sabemos qué podemos esperar de sus ediciones, que suelen tener una gran calidad, aunque aquí se hubiese agradecido que se transcribiesen los títulos de canciones que abren cada capítulo (entiendo el inglés, pero habrá lectores que no) y una mejor traducción de las canciones que se reproducen íntegramente y es que se omite la traducción del coro al haber sido traducido con anterioridad y varias traducciones no aparecen en la página correspondiente (es decir, donde están las letras de la canción) al aparecer en el pie de página. Aún con todo es una más que correcta edición y, salvo por estos pequeños detalles la edición es impecable.

En definitiva, no es que Grady Hendrix me empiece a cansar, al contrario, seguiría leyendo sus libros hasta que decida juntar a todas sus protagonistas en una gran historia, y Vendimos Nuestras Almas es un canto de amor al heavy metal que es difícil soslayar, pero agradecería que el neoyorkino cerrase algo mejor sus historias.