Recuperamos del baúl de los recuerdos la reseña de “El pianista” tal y como la escribimos al verla en el estreno allá por 2002. Obtendría numerosos premios como la Palma de Oro en Cannes y  3 óscars (director, actor principal y guión adaptado) y otras cuatro nominaciones (mejor película, fotografía, diseño de vestuario y montaje). Una grandiosa película sin duda.

 

https://www.via-news.es/images/stories/cine/Resenyas/el-pianista.jpgPaíses: Francia, Alemania, Reino Unido, Polonia, Holanda.
Duración: 148 min.
Interpretación: Adrien Brody (Wladyslaw Szpilman), Thomas Kretschmann (Capitán Wilm Hosenfeld), Daniel Caltagirone (Majorek), Frank Finlay (El Padre), Maureen Lipman (La Madre), Emilia Fox (Dorota), Ed Stoppard (Henryk), Julia Rayner (Regina), Jessica Kate Meyer (Halina), Ruth Platt (Janina).
Guión: Ronald Harwood; basado en la novela “El pianista del gueto de Varsovia” de Wladyslaw Szpilman.
Producción: Roman Polanski, Robert Benmussa y Alain Sarde.
Música: Wojciech Kilar.
Fotografía: Pawel Edelman.
Montaje: Hervé de Luze.
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¿Os habeis planteado que si no existiera “La lista de Schindler” y si Roman Polanski no fuera un apestado en EEUU (está acusado de violación y si pisara suelo estadounidense sería detenido inmediatamente) estaríamos hablando de la película favorita para los óscars de este año? “El pianista” es una gran película y creo que eso no se le escapa a nadie (De hecho aún no conozco a nadie al que no le haya gustado). Si las circunstancias fueran otras su resonancia pública sería muy distinta, mucho mayor (Hasta ahí llegan los resortes de la publicidad y la distribución en esta industria que es el cine). Me parece injusto.

No perdamos, no obstante, la perspectiva y centrémonos en sus valores cinematográficos. Sí, claro “La lista de Schindler” ya trataba el tema del holocausto y parecía la película definitiva sobre el tema, pero es que estamos hablando de la obra maestra del mismísimo Steven Spielberg. Sí, por su puesto, lo que vamos a ver nos lo sabemos ya porque la historia, ese trágico episodio de la historia, nos lo conocemos todos muy bien ¡¡¡¡Y que nadie lo olvide!!!! (Lástima que lo hagan  precisamente los que no deberían hacerlo). ¿Pero son estas pegas suficientes para rebajar el mérito de esta película? Creo que no, porque “El pianista”  está por encima del bien y del mal y aunque sea “previsible” eso no es un defecto (Todas las películas históricas son previsibles en más o menos medida).

Quitando lo dicho ¿Qué más defectos se pueden sacar a “El pianista”? Francamente, lo ignoro. Me parece una obra redonda y puede que también tengamos que hablar de la obra maestra en la filmografía de Roman Polanski, lo cual es mucho decir teniendo en cuenta que ha dirigido magníficas películas como “La semilla del diablo”, “Chinatown”, “Tess” o “La muerte y la doncella” entre otras (He de reconocer que a mí Polanski me gusta siempre, también me gustaron “El balie de los vampiros”, “Lunas de hiel”, “Frenético” y “La novena puerta”)

Probablemente lo más interesante de la película es que Polanski no trata de ser un narrador omnisciente, es decir, no trata de explicarnos la ocupación nazi de Varsovia y el holocausto judío contando con todos los datos y dando una visión de conjunto del hecho (eso ya lo hizo de maravilla Spielberg). Lo que hace es presentar a un personaje, el pianista Wladyslaw Szpilman (No lo olvidemos, un personaje real) y contarnos, desde su perspectiva (que es la misma que adopta la cámara y la misma que adoptamos como espectadores) cómo los acontecimientos se le echaron al pueblo judío de Varsovia literalmente encima. Polanski y su cámara son simplemente testigos de ello. Gracias a ello llegamos a entender mucho mejor como la situación se fue degradando progresivamente sin que tuvieran capacidad para reaccionar, como los hechos les sobrepasaron, cómo se vieron de pronto recluidos en ghettos, cómo fueron separados los unos de los otros, cómo tuvieron que sobrevivir en ínfimas condiciones y cómo vivieron el terror del genocidio. Un ejemplo: como sólo cuenta lo que le pasa a Wladyslaw nosotros no llegamos a saber lo que les ocurre al resto de personajes, sólo lo intuímos como lo hubiera hecho cualquiera en esas circunstancias y esa incertidumbre, el desamparo, la impotencia se sufre con mucha mayor intensidad. El drama es profundamente más intenso porque es como si nosotros lo viviéramos también y además porque no hay concesiones a la lágrima fácil: al estar rodada con un tono casi documental la cámara no se recrea en los momentos más duros, todo es inmediato, instantáneo y también irremediable, descorazonador, frío y cortante….. verosímil.

La puesta en escena es fantástica porque  al usar planos secuencias (es decir, escenas filmadas sin cortes ni montaje) y usa bastantes,  todo tiene que estar milimétricamente organizado para que funcione y no estamos hablando de escenas intimistas (aunque también las hay), sino de grandes grupos de extras, de calles completas, de la ciudad de Varsovia (magníficamente recreada, por cierto) sufriendo el terror. A parte Polanski logra que sus actores estén fantásticos (Adrien Brody, si hubiera justicia ganaría el óscar; pero es muy poco popular como para eso) y cada plano cuenta muchas más cosas de las que parecen a simple vista en un fantástico trabajo de síntesis. Es fascinante comprobar todo lo que se puede decir con unas imágenes, unos rostros, unas miradas y, en muchos momentos, sin música de fondo que remarque el estado anímico ni diálogos ni narración en off. Pocas veces la desolación y la soledad, la desesperación y el miedo, la angustia y el dolor se han retratado tan bien como en esta película.

Por último y, como siempre lo he defendido y he apostado por él, querría romper una lanza por Adrien Brody. En su momento encadené casi seguidas “Summer of Sam”, “Pan y rosas” y “Las flores de Harrison” y me pareció muy bueno, pero es que en “El pianista” está magnífico. No dudo que el resto de interpretaciones de los nominados para estos óscars son francamente buenas (me gusta especialmente la de Daniel Day-Lewis en su papel de Bill “El carnicero”), pero teniendo en cuenta que el resto de candidatos ya tiene un óscar creo que es Adrien Brody quien debería ganar. He dicho bien, “debería” porque no creo que lo haga, y por si tengo razón comentar desde aquí que su trabajo me parece apabullante. Cuando lo vemos sólo, recluido, escondido o paseando desesperado únicamente verle produje una congoja indescriptible (Al menos a mí me ocurrió).

Hay mucho más que hablar sobre “El pianista”, pero más que hablar hay que verla. No os la perdais.