Cuando el protagonista y el director de las tres películas de la saga Bourne, Matt Damon y Paul Greengrass, decidieron dejar la franquicia sin una cuarta entrega a causa de una disputa con los productores nadie pensó que una cuarta película del popular universo de espionaje creado por Robert Ludlum podría jamás llegar a ver la luz. Craso error. En Hollywood manda Don Dinero, y si era necesario sacarse otro Jason Bourne de la manga para seguir sacando beneficios de la serie, pues se sacaba.

En “El legado de Bourne” (“The Bourne Legacy”) el director Tony Gilroy (“Duplicity”, “La sombra del poder”) recoge el testigo de Paul Greengrass, y el actor Jeremy Renner, recientemente lanzado al estrellato al interpretar a Hawkeye en el blockbuster “Los Vengadores”, ocupa el hueco que dejó Matt Damon. Tony Gilroy es, de hecho, el guionista que está detrás de las historias de las tres entregas precedentes de Bourne, y asume el reto de conviertirse en el director al mando de la próxima película de una franquicia de espías que ha recaudado casi mil millones de dólares en la taquilla mundial mediante tres películas.
En Abril de 2010, varios meses después de que Paul Greengrass y Matt Damon decidieran no participar en este nuevo capítulo de la saga, los dos productores se pusieron en contacto con el guionista de la franquicia y le pidieron que pensara en una solución para seguir adelante. La idea interesó a Tony Gilroy, que aceptó buscar una forma de continuar con el vibrante mundo que había ayudado a crear y con el que había nacido un nuevo tipo de thriller de espionaje.
Y en “El legado de Bourne”, el director y guionista expande el universo de Bourne, creado por Robert Ludlum, con una historia original junto a Dan Gilroy (“Acero puro”, “The Fall: El sueño de Alexandria”) donde conoceremos a un nuevo héroe, al que no le queda más remedio que jugarse la vida como resultado de las tres películas anteriores.
Hace doce años conocimos a Jason Bourne mientras unos pescadores le sacaban del mar Mediterráneo. Durante tres películas seguimos sus pasos mientras intentaba sobrevivir y descubrir su identidad. Vimos a sus controladores de la CIA organizar auténticas operaciones internacionales para deshacerse de él. Descubrimos el programa Treadstone, las impresionantes habilidades de Bourne y, al concluir la trilogía, quizá pensamos que la historia había terminado. Pero “El legado de Bourne” desvela una intriga mucho más oscura, una mitología mucho más profunda y a un nuevo héroe que deberá luchar para seguir con vida cuando su programa se convierte en un peligro.
Las revelaciones de Jason Bourne a los medios al final de la tercera película, “El ultimatum de Bourne”, se han convertido en un incendio incontrolado que amenaza con destruir décadas de investigación y desarrollo para la obtención de espías y guerreros mucho más eficaces. Descubriremos que hay varios programas de inteligencia y que Treadstone, de la CIA, era simplemente uno de los primeros. Ahora se trata de impedir que salgan a la luz los otros programas.
El personaje principal se llama Aaron Cross, aunque a lo largo de la película lo conoceremos por varios nombres. Al igual que el anterior protagonista de la saga, Jason Bourne (un Matt Damon que, lógicamente, no aparece en el film), ha formado parte de un programa especial de entrenamiento similar a Treadstone, es el nuevo agente creado por “el programa”, aunque con un grupo diferente, otros cabecillas, y a mayor escala.
Jeremy Renner encabeza el reparto de “El legado de Bourne”, y llega acompañado por Rachel Weisz (“Detrás de las paredes”, “Agora”, “The Lovely Bones”, “El jardinero fiel”, “La momia”,…), Edward Norton (“El ilusionista”, “Moonrise Kingdom”, “Stone”, “El Increíble Hulk”, “El club de la lucha”, “Las dos caras de la verdad”,…), Stacy Keach (“W”, “American History X”) y Oscar Isaac (“Drive”, “Robin Hood”) en papeles nuevos, mientras que los habituales Albert Finney, Joan Allen, David Strathairn y Scott Glenn vuelven a encarnar a sus conocidos personajes. (www.ellegadodebourne.es)

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