Planeta Cómic publicó, el pasado mes de abril, una nueva serie del sello Skybound. «Paria» es un título en el que Robert Kirkman y Paul Azaceta nos ponen los pelos de punta con una historia en la que se juntan los malos tratos con lo supernatural. Una muy buena historia, intensa, que va camino de ser adaptada televisivamente.

 

Paria Volumen 1: Una oscuridad lo rodea
Edición original: Outcast 1-6 USA
Guión: Robert Kirkman
Dibujo: Paul Azaceta
Color: Elizabeth Breitweiser
Formato: Libro rústica, 160 págs. a color.
15,95€

Kyle Barnes ha sido perseguido por las posesiones demoníacas toda su vida y ahora necesita respuestas. Desafortunadamente, lo que descubre a través de su búsqueda puede ocasionar el fin de la vida en la Tierra, tal y como la conocemos ahora…

Han pasado ya unos días desde que me leí el primer volumen de Paria: “Una oscuridad lo rodea” y lo cierto es que la primera, y grata, impresión que me causó el trabajo de Kirkman y Azaceta no ha hecho sino incrementarse. Al acabar el primer volumen me sentía como si hubiese estado viendo una serie de televisión al más puro estilo Supernatural (Sobrenatural para los que véis las series en castellano) con un grandísimo potencial para hacer disfrutar al público mayoritario sin rubor.

Que el mercado televisivo está mejor preparado para dar cabida a productos “diferentes” que el cine es un hecho, no hay más que ver como la propia Marvel se ha lanzado a, junto a Netflix, sacar más y más series de televisión de sus personajes menores, para comprender que la Televisión ve en el cómic un filón a explotar, un filón que ya nos ha proporcionado un sinnúmero de adaptaciones, con mayor o menor valor, pero que tiene a Robert Kirkman como a uno de los autores fetiche de las productoras. Su éxito con The Walking Dead ha sido tal que trabajos como Ladrón de ladrones o Paria misma vieron adquiridos sus derechos de adaptación televisiva incluso antes de aparecer a la venta el primer número de sus series regulares. Kirkman es, a día de hoy, el chico de oro de los cómics para las productoras de televisión (y cine, porque también está inmerso en la preparación de un trhiller ci-fi titulado AIR) por lo que no es de extrañar que un producto como Paria sea tan atractivo para estas productoras.

Pero es que Paria está muy bien escrito, Kyle Barnes, el protagonista, no podría ser un héroe más a su pesar por mucho que se esforzase (porque ya se ha esforzado Kirkman en convertirlo en un anti-héroe, ya…) y, sin embargo, no podría ser un personaje envuelto en más drama. Después de pasar años de tormento por los maltratos que recibió de su madre ahora es él el acusado de maltratar a su esposa y a su hija, lo que le lleva a regresar a su ciudad natal y recluirse en su casa, al borde de la desesperación y el suicidio, pero el capricho destino hace que las mismas fuerzas (oscuras, muy oscuras, esto ya os lo adelanto) que le han llevado a esa miserable situación regresen para, irónicamente, iluminar los oscuros rincones de la vida de Kyle y descubrirle una verdad esencial que ni él mismo conocía y que Kirkman explorará a lo largo de los siguientes números. 

Robert juega bien las piezas así como el juego de descubrir qué se oculta tras la infancia de Kyle y qué le hace distinto, y a la vez deseable, para estas fuerzas. Lo cierto es que Paria es muy entretenido de leer, tiene cierta (bastante) profundidad en sus personajes y dramas y, de verdad, al acabar de leerlo es imposible no querer ver un capítulo de Supernatural… o pedir a Planeta Cómic que publique el siguiente volumen (aunque, por el momento tan sólo hay seis números más), es uno de esos cómics que, como los primeros volúmenes de Los Muertos Vivientes, se te mete dentro.

Me encanta el trabajo de Paul Azaceta, no sólo es muy buen narrador, sin dejar de tener un registro realista, sino que además me encanta el juego que se trae con la luz y como la utiliza para crear efectos dramáticos, hay multitud de escenas ciertamente inquietantes, pero se adivina en Azaceta, que trabajó en Irredeemable, Amazing Spider-man o el Capitán Marvel, un muy buen dibujante al que el tratamiento del color que le da Elizabeth Breitweiser le sienta de maravilla. Lástima que, hasta ahora, Paul haya destacado principalmente por su trabajo coo portadista. 

La edición de Planeta Cómic es la típica de “tomo de batalla”, un formato en rústica de 6 números (y Paria no es uno de esos tebeos que te acabas en 10 minutos, no señor, es intenso y dura bastante… algo bueno tenía que haber en el tener que esperar al segundo volumen: las relecturas), además cuenta con un artículo en modo prólogo (aunque diré que no me gusta que los artículos “prólogo” nos presenten el tebeo que ya tenemos en las manos y que vamos a comenzar a leer en breves, para jorobarnos el contenido de un tebeo ya teníamos al Loki o al Doctor Atómos, que eran mucho más divertidos, se puede decir que es una historia supernatural propia de la América Profunda y listo) y con las portadas al final del volumen, a modo de “material extra”.

En definitiva Paria es una recomendación segura para cualquier amante del género supernatural o de los cómics bien escritos. Espero que hagan pronto una serie de televisión, aunque de momento me conformo con que Planeta Cómic anuncie cuándo va a sacar el siguiente volumen.