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Entre Christopher Nolan y Denis Villeneuve se encuentra el mejor director de cine del siglo XXI. Aunque me decanto por el segundo, es un hecho que durante los últimos años Christopher Nolan se ha labrado el estatus de ser el director más innovador de Hollywood, y películas como la trilogía de Batman, «Memento«, «El truco final«, «Origen«, «Interestelar» o «TENET» son una clara demostración de su talento y su originalidad, y de que estamos delante de uno de los soñadores más creativos de Hollywood. Tiene una fórmula personal e intransferible que se está convirtiendo en una marca de estilo. Su cine es monumental, grandilocuente y busca el impacto anímico en el espectador. En la mayoría de sus trabajos el director ofrece un espectáculo visual brillante que propone un mucho y que, a su vez, exige un mínimo de atención y predisposición al espectador.
«Origen» es, posiblemente, una de sus mejores películas. Protagonizada por Leonardo DiCaprio, Marion Cotillard, Ellen Page, Ken Watanabe o Michael Caine, entre otros, se cimentaba sobre un guión genial, pero que escondía muchas trampas, y que estaba construido como un conjunto de matrioskas, esas muñecas rusas que se introducen unas dentro de otras. Un thriller de acción y ciencia-ficción con aspectos relacionados con los sueños y la arquitectura de la mente en la que Dominic Cobb, un habilidoso ladrón de los secretos del subconsciente durante el sueño, cuando la mente es más vulnerable, cuya asombrosa capacidad se convierte en un fugitivo y pierde todo lo que él siempre ha amado. Pero la vida ofrece segundas oportunidades, y a Cobb se le ofrece una posibilidad para redimirse: deberá implantar una idea en lugar de quitarla: Robert Fischer deberá querer disolver el imperio de su padre, que está a punto de morir. El crimen perfecto.
Arrolladora y frenética, a medio camino entre Jorge Luis Borges y Katsuhiro Otomo, entre el cyberpunk y el futurismo, laberíntica, con un virtuosísimo virtual impresionante y un sentido del espectáculo como pocas películas son capaces de ofrecer, «Origen» sigue siendo un film perfectamente revisionable pese a que ya tiene más de una década. El tiempo no solo le ha sentado bien sinó que, como el buen vino, la ha mejorado.
La ceremonia de entrega de los Óscars del 2011 dejó un botín generoso a «Origen«, aunque las nominaciones ya la habían descartado de los premios más importantes. Se llevó cuatro galardones, pero de los considerados menores: efectos visuales (Paul Franklin, Chris Corbould, Andrew Lockley y Peter Bebb), mezcla de sonido (Lora Hirschberg, Gary A. Rizzo y Ed Novick), montaje de sonido (Richard King) y fotografía (Wally Pfister).
… Y la peonza sigue girando. O no. En respuesta a la pregunta sobre la peonza, Christopher Nolan explicó que no importaba si la peonza seguía girando o no, si es sueño o realidad, pues lo que importa es que Cobb está con su familia, que ha terminado su viaje y ha alcanzado su objetivo.
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Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal