Los encantadores mininos tienen subyugada a la humanidad en «Nyaight of the living cat«, el manga creado por Hawkman y Mecha-roots y del cual Panini Manga publica su tercer tomo. Todo un apocalipsis felino lleno de diversión y sorpresas.
La humanidad ha sucumbido bajo las garras de los felinos. La era de los gatos ha dado comienzo. Lejos quedan los acontecimientos de la llamada “Noche gatuna”. Ahora los seres humanos vagan por el mundo sin un lugar fijo y seguro en el que vivir. Mientras tanto Kunagi y Kaoru, quienes han encontrado un refugio bajo la protección de Kazuko Valentine, siguen buscando el paradero de Tsutsumi junto a un nuevo compañero, Arata.
En capítulos anteriores veíamos como el virus NN se extendía sin control por todo el planeta, alcanzando al 90 % de la humanidad que se convertían en adorables mininos. Un pequeño grupo intentaba evitar el contagio. Curiosamente, algunos de ellos provenían de un ‘Cat Cafe‘ (una cafetería donde los clientes pueden acariciar a los gatos) y conseguían sobrevivir por los pelos. La cosa se iba poniendo complicada, mientras el gobierno intentaba lidiar con la invasión gatuna usando todos los recursos a su alcance. De nada servía todo eso, los mininos cada vez eran más numerosos e imparables. Ha comenzado la era de los gatos.
Ahora nos encontramos ante un nuevo panorama desolador. Los pocos supervivientes intentan formar comunas para hacerse fuertes, ya que en el mundo exterior acechan peligros por todas partes, ya sea en forma de mininos o los típicos tíos duros que quieren desplumar a los humanos que vagan solitarios. Estos individuos se parecen a los malos de «Mad Max«, pero tras su fachada se esconde un lado adorador de gatos, incapaces de resistir sus zalamerías.
Aquí no se trafica con agua o gasolina. Son los productos gatunos los que se usan para comerciar y para defenderse, en una sociedad en la que los servicios se han suspendido, la economía se ha derrumbado y el gobierno se ha ido al garete. Los políticos que iban a ser los salvadores ahora son gatitos. Recordemos que el mero contacto con un felino transforma al ser humano en otro peludo de cuatro patas. Por ello, los seres humanos son ahora los callejeros y solo les puede salvar llevar material como hierba gatuna, más poderosa que un arma de fuego.
Ahora seguiremos los pasos de Keisuke, un médico que ha perdido su hogar y a su familia. Como si fueran zombis, los mininos intentar alcanzarlo. Pero un grupo bien pertrechado, que propone una rebelión contra los animales, logrará salvarlo. Ellos están preparados y viven en una fortaleza inexpugnable. Para sobrevivir necesitarán realizar incursiones en los centros comerciales, buscando comida y otros útiles.
«Nyaight of the living cat» es un cachondeo, lleno de acción y giros argumentales. Los autores, Hawkman y Mecha-roots, se cachondean de todos aquellos amantes de los gatos que exageran su cariño hacia estos simpáticos animales. En Japón los adoran, literalmente. Aquí se tergiversa el argumento de «La noche de los muertos vivientes» y otros dramas apocalípticos para traernos una refrescante y divertida versión en que las personas viven arrinconadas por sus superiores peludos. Algunos gatos monísimos están basados en gatos reales y podemos ver el listado de nombres en las páginas finales.
Además, justo a la historia principal aparecen capítulos extra. El primero, titulado «Tsutsumi» trata sobre el rescate a un gato por parte de unas chicas de un instituto. El segundo, con el esclarecedor título de «Cat if…?«, ofrece diferentes historias que podrían haber sucedido en otros universos cada una con un estilo de dibujo que parodia diferentes mangas.
En definitiva, «Nyaight of the living cat #3«, que Panini Manga publica en formato tankobon (rústica con solapas) propone una aventura postapocalíptica muy divertida, una parodia especialmente dirigida a los amantes de los gatos o de los manga alocados.
Nyaight of the living cat #3
Guión: Mecha-roots
Dibujo: Hawkaman
Fecha de publicación: Agosto de 2023
Formato: Rústica. Blanco y negro.
Páginas: 184
Precio: 8,95 euros











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal