En ViaNews hacemos las reseñas de cómics y libros por tres vías diferentes: gracias a los ejemplares de cortesía que nos hacen llegar las editoriales, a partir de nuestras compras particulares y a costa de nuestros bolsillos medio vacíos, y mediante incursiones a las bibliotecas municipales, que durante los últimos años nos han surtido, y lo decimos sin rubor, de numerosos cómics de reciente edición.

 

image1Aldea es una región aislada y perdida, sus habitantes están anclados en los miedos y las creencias de un mundo ancestral. Con el telón de fondo de un bosque inmenso, Artemisa, junto a su hermano pequeño, se verá en el corazón de un drama que cambiará su existencia y la enfrentará a sus dos mayores obsesiones: la luna y su belleza hipnótica, y el niño que ve cada noche en sus pesadillas…

Por una razón o por otra, hace cinco años dejé pasar la oportunidad de adquirir «El juego de la Luna» de Enrique Bonet y José Luis Munuera, publicado por la editorial bilbaína Astiberri. Y en nuestro país, de ediciones cortas, tiradas limitadas y reediciones costosas, dejar pasar una ocasión como esta significa tener que confiar en hipotéticas tiradas posteriores para subsanar tan grave error.
Por fortuna, existen otras posibilidades para poder disfrutar de esta joya, galardonada con el premio a la mejor obra y mejor guión del Expocómic 2009 de Madrid, premiado por votación popular como Mejor obra de autor español del Salón Internacional del Cómic de Barcelona del 2009 y nominado en la selección oficial del prestigioso Festival Internacional del Cómic de Angoulême 2010, que van desde el préstamo de un amigo que primero rezongará y luego amenazará con cortarte el cuello si se lo devuelves con el más mínimo rasguño, hasta aprovechar un ejemplar en exposición de una gran librería tipo FNAC o La Casa del Libro que, además, disponen comodísimos asientos por todo el establecimientos que invitan, justamente, a sentarse y leer con calma y tranquilidad. O, como es el caso, una visita a la biblioteca municipal más cercana y un préstamo de quince días.

«El juego de la Luna» es un cuento. Sin pretensiones, ni la intención de aparentar más de lo que ofrece, ni tampoco la presunción de intentar abarcar más de lo necesario echando a perder la humildad de la propuesta, este cómic del guionista Enrique Bonet y del dibujante José Luis Munuera bebe de las fuentes de la fábula tradicional, del danés Hans Christian Andersen, del escritor francés Charles Perrault, de los hermanos Jacob Karl y Wilhelm Grimm o de los cuentos morales de Felix María de Samaniego y las Leyendas de Bécquer. Partiendo de esta premisa, es necesario empezar a leer el cómic con la predisposición de un niño que se sienta a escuchar un cuento relatado por su maestro: la magia existe, los lugares reales no importan, los personajes son blancos o negros sin grises, y debemos aprender la lección moral que esconde el relato. Un cuento, pero como explica el sociólogo y experto en cultura popular Álex Romero en el prólogo, eso no excluye el punto siniestro y tenebroso sino que, justamente al contrario, lo incorpora como parte esencial de su contenido. El lobo, la bruja, el hechizo, el fantasma, el malvado, la Muerte. El miedo que el niño debe superar.

La historia del cómic nace en 1995, cuando el guionista y dibujante Enrique Bonet, residente en Granada, se autoeditó un tebeo de veintipocas páginas (en una tirada reducida sólo para amigos y familiares) que, gracias al empeño de su amigo José Luis Munuera, también residente en la ciudad de la Alhambra y uno de los agraciados con la pequeña obra de Bonet, reescribió por completo para convertirlo en el álbum que, a día de hoy, ya cuenta con dos exitosas ediciones. La primera, de septiembre del 2009 y la segunda, del año 2011.
«El juego de la Luna» nos relata un cuento fantástico y fascinante, en dos actos. En el primero, los niños del pueblo de Aldea participan en una competición noctura ideada por Narizón. Un juego aparentemente inofensivo, para los que no tienen miedo, en el que los participantes deberán recoger tantas babosas como puedan y podrán ganar una preciosa joya en forma de luna. Rufo y sus secuaces, Artemisa y su hermano pequeño, Lambrijo y el resto de niños de la aislada y perdida aldea se adentrarán en el profundo e inmenso bosque, pero el drama les espera al final del juego y les cambiará su vida para siempre. En el segundo acto el tiempo ha pasado. Los niños son adultos, anclados en los miedos ancestrales del pueblo, con las tradiciones y las costumbres arraigadas, donde los sueños infantiles son hoy pesadillas de los adultos. Y de aquella noche terrible en la cual Narizón retó a los niños aún quedan muchas cuentas pendientes por saldar. Besos que llevan esperando diez años, pero también heridas abiertas, rencores que no se olvidan y venganzas que aguardan su ocasión.
Y todo sucede en el Bosque, un modelo equivalente a los bosques enigmáticos y profundos como el Brocéliande de las leyendas artúricas o el Bosque Viejo de la Tierra Media, y en Aldea, un lugar inexistente que es muchos sitios a la vez. Podría ser un pequeño pueblo de Galicia hoy en día, o una aldea de Extremadura a principios de siglo, o un pequeño asentamiento en el Aragón medieval. En Aldea el tiempo parece haberse detenido, anclado en un pasado eterno, ajeno al progreso y a los avances tecnológicos, que no ha abandonado los modos de vida de la sociedad rural tradicional.

La parte gráfica de «El juego de la Luna», ese mágico blanco y negro aguado (salpicado de sugerentes tonos rojos) con toques innegables de Uderzo y Goya que enamora, es obra del murciano José Luis Munuera (Lorca, 1972), un prolífico ilustrador que acumula ya más de veinte álbumes de historieta publicados en Francia, incluyendo sus primeros trabajos con Joann Sfar (tres tomos de «Les Potamoks», cuatro de «Merlin»,…) y Jean-David Morvan (quince álbumes de «Nävis», «Merlin» a partir del quinto tomo, «Sir Pyle S. Culape», cuatro magníficos álbumes de «Spirou y Fantasio»,…). En los últimos años ha colaborado con autores de la talla de Juan Díaz Canales (en «Fraternity») y ha desarrollado algunos trabajos notables en solitario (como «Walter el Lobo» o «Oficio: Dibujante» para Astiberri). Sus cómics se han traducido a la mayoría de las lenguas europeas, e incluso al exótico chino cantonés. En total, más de un millón de ejemplares vendidos en todo el mundo. ¡No muchos autores pueden decir esto! Y españoles, muy pocos.
Sobre este cómic en concreto, la editorial Astiberri asegura que Munuera «considera que es su obra más personal, donde acumula los intereses narrativos y visuales que circulan a lo largo de su extensa producción en un conjunto coherente». Sin duda, de los mejores trabajos de su extensa producción y de los que, sin la menor duda, mejor logra alcanzar el alma del lector. Parte del mérito, seguramente, reside en la vinculación sentimental con el material, menos comercial que sus trabajos más recientes, y también porqué se lo tomó como un «divertimento», tal y como él mismo comentaba en su diario de producción en ArtBox: «Está siendo divertido este tebeo, por la libertad de poder contar en cuantas páginas quiera uno. También porque la historia merece la pena verdaderamente…» (Junio del 2008).
El guión recae en las espaldas del andaluz Enrique Bonet (Málaga, 1966), que debutó en fanzines granadinos de finales de los años ochenta como «Jarabe de Palo», «Segunda Sonrisa» y «Qué Mal Teveo», colaboró en «El Batracio Amarillo», «Dibucómics», «Mister K» y «Dos Veces Breve», «Amaniaco», es humorista gráfico en el diario La Opinión de Granada, y trabaja como ilustrador y dibujante de cómics en libros educativos para la editorial sueca Liber. Suya es la base sobre la que se sustenta el cómic, como es la edición breve que sirvió de inspiración a este álbum, y por eso es merecedor de la mayor parte de los elogios… que normalmente se escatiman a los guionistas.

Hemos definido a «El juego de la Luna» como una joya, pero más que un brillante colgante de orfebre es el trabajo de un relojero, paciente y delicado. Eficacia máxima en lo gráfico e inversión plena en la narrativa, los personajes sencillos, la elipsis central del cuento arquetípico, el relato intemporal y los lugares simbólicos encajan con precisión, produciendo una mecánica que aparentemente es simple (dos agujas que se mueven a un ritmo constante por una esfera) pero que esconde un laborioso trabajo de ruedas dentadas y engranajes encajados. Y la edición de lujo de Astiberri (recogiendo el guante de la colección de gran formato «Long courier» de la editorial francesa Dargaud), evidentemente ayuda.

El juego de la Luna.
Guión: Enrique Bonet
Dibujos: José Luis Munuera
Editorial: Astiberri Ediciones (www.astiberri.com)
Colección: Sillón Orejero
ISBN: 978-84-92769-17-9
Formato: 23,5x31cm. Cartoné. Bitono y blanco y negro.
Páginas: 136
Precio: 21 euros