Ayer me di el auténtico gustazo de cumplir un sueño: ver a Los Marea en directo. Un grupo de rock and roll al que conozco desde hace años pero al que aún no había podido ver en vivo y en directo. Anoche por fin pude verlos tocar y hoy estoy completamente afónico. ¡Qué gran noche!

 

"Marea: En mi hambre mando yo" (Sala Multiusos, Zaragoza)Para mi Marea es una banda de música especial, hace años pusieron la letra a una etapa de mi vida especialmente negra, me volví un adicto a su música y sus letras y, prácticamente, no escuché otra música durante varios meses. La voz rota de Kutxi Romero y el Piñas, la guitarra de Colibrí, la batería de Alén… fueron la banda sonora en la que ahogué mis penas. Pero Marea son algo más que eso, no fueron sólo la música que escuchaba para ahogar mi rabia y dolor, no, son mucho más. Son poesía, son acción, son sentimiento, son vida… y, cuando por fin superé todos esos sentimientos los Marea continuaron en mi vida, una vez que les dejas entrar no veo forma humana de alejarlos de ti. Algo de lo que me alegro, sin su música la vida sería un lugar mucho más triste. Son muy grandes.

Hace unos meses, en verano, nos sorprendieron con el single Bienvenido al Secadero, canción que escuché una y otra vez, hasta que salió el disco, que compré, y que gracias a mi hermano Kike (al que ayer dedicaron una canción) tengo firmado y dedicado.

En mi Hambre mando yo es el título del último, por ahora, trabajo de Marea. Han tardado varios añitos (3) en volver a juntarse, pero el resultado ha sido perfecto. Un disco en el que la poesía de Kutxi y el potente rock and roll español de la banda han sabido sacar lo mejor de cada componente. Un gran disco para escuchar, pero también un gran disco para oir en directo.

"Marea: En mi hambre mando yo" (Sala Multiusos, Zaragoza)

Momentazo en la Multiusos con Corazón de Mimbre

Y, claro, aquí estamos, al final de la primera gira de En mi Hambre mando Yo, con Zaragoza como última plaza a lidiar. Justo al ladito de su casa, Berriozar, por lo que el concierto era, si cabe, aún más especial que los anteriores: muchos amigos y vecinos de Navarra se acercaron a la Multiusos para disfrutar con el sonido de Marea. Y, por fin, a las 22:05 minutos (no entiendo por qué muchos grupos piensan que tienen que empezar tarde un concierto para crear expectación si eres bueno sal a la hora y toca dos horas y media como ayer hicieron los Marea) los Marea dieron el pistoletazo de salida a más de dos horas y media de puro rock and roll en el que desgranaron los argumentos que los han convertido en el grupo de Rock and Roll más destacado de la península. Argumentos que, como podéis imaginar, convencieron a todo el público presente. ¡Y cómo!

Hoy, 12 horas después de que terminase el concierto, apenas puedo hablar, tengo una afonía importante, y es que cantar durante más de horas a pleno pulmón las letras de Kutxi, de Marea, no es nada sencillo. Pero tampoco había otra opción, desde el primer acorde de Bienvenido al Secadero hasta el último de Marea (canción de mismo nombre que el grupo) creo que no perdoné ni una sola frase. Así de poderosos son en concierto, así de atractiva es su música y así de irremediable el sentimiento que hizo que las más de 5.000 gargantas que abarrotaban la sala Multiusos coreasen todas y cada una de sus canciones (aquí tenéis el set list de Madrid aunque tengo la impresión de que en Zaragoza fueron más de 30 las canciones que tocaron, aunque no puedo poner número a tanto sentimiento vivido anoche).

No puedo acabar de explicar los escalofríos que recorrían mi cuerpo mientras cantaba (bueno, berreaba más bien) las canciones de Marea, ese placer que te da estar rodeado de gente que ama la misma música que tú, gente de una gran diferencia de edad (desde un crío de 10 años con sus padres a abuelos de más de 60) que siente y vive las letras de Marea. Y el tener encima del escenario a una banda entregada, a un grupo que disfruta y que se está dejando la piel en el escenario para hacerte vibrar. Fue una puta maravilla.

Para ir acabando os diré que no me detengo en ninguna canción en especial porque anoche, como siempre, todas y cada una de sus canciones eran grandes. No hubo un momento para el descanso y ni siquiera cuando el Piñas relevó a Kutxi decreció un solo ápice el ambiente. Anoche era un momento de fiesta, y los Marea, con Kutxi y Colibrí a la cabeza, se entregaron al 110% para hacernos disfrutar de cada segundo del concierto.

He tenido que esperar cinco años para veros en concierto y daros las gracias por, sin saberlo, ser un fuerte sustento, un motor, en mi vida, 3 años para que publicaseis un nuevo trabajo y esperaré los que hagan falta para volver a disfrutar de vuestra música. Sois los más grandes. Gracias por un concierto tan maravilloso. ¡Volved pronto!