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Los Inmortales 2: El desafío” es, además de una de las peores películas de la historia del cine, la única capaz de cargarse de un solo golpe dos films. Y es que el argumento de la secuela dirigida por Russell Mulcahy derribó todas las bondades de la primera película, un clásico del cine de los años ochenta, eliminando de un plumazo cualquier posibilidad de volver a levantar este universo de fantasía con mil posibilidades.

Con un guión del maldito Peter Bellwood, el retrato del cual debería colgar en todas las escuelas de guionistas como ejemplo de lo que no debe hacerse, protagonizada por Christopher Lambert, Sean Connery (que siempre se arrepintió de retomar el papel de Ramírez), Virginia Madsen, Michael Ironside y John C. McGinley, “Los Inmortales 2: El desafío” (“Highlander II: The Quickening“) convertía a los inmortales de la primera película en extraterrestres del planeta Zeist. Sí, el argumento es una estupidez tan grande que aún parece mentira que consiguiera llegar hasta las salas de cine. Así, en “Los Inmortales 2: El desafío“, un anciano Connor Mcleod espera que le llegue su hora tras una larga e intensa vida pero el general Katana, el dictador del planeta Zeist del que se exilió, quiere acabar con él y envía a algunos de sus hombres a la Tierra para eliminarlo. Tras acabar con dos inmortales de Katana Connor se vuelve a convertir en un inmortal y recupera el aspecto de un joven de treinta años. También consigue hacer volver de la muerte a Ramírez, su inseparable amigo que falleció decapitado por Kurgan en la primera película.

El fracaso de la versión cinematográfica y el descontento del director Russell Mulcahy con la misma, le llevaron a montar una versión para el formato doméstico llamada “Highlander II: Renegade Version” donde se suprime toda referencia a la procedencia extraterrestre de los inmortales, aunque el daño ya estaba hecho. Las críticas fueron demoledoras y las taquillas le dieron la espalda, pero lo cierto es que en 1994 se estrenó “Los Inmortales 3: El Hechicero” (“Highlander 3: The Sorcerer“), que enfrentaba a Connor MacLeod (de nuevo Christopher Lambert) contra un brujo inmortal que había quedado encerrado en una cueva durante siglos… y ignoraba directamente “Los Inmortales 2: El desafío“, como si nunca hubiese existido.

En resumen, “Los Inmortales 2” es, posiblemente, la peor segunda parte de la historia del cine aunque no demasiado lejos de “Speed 2“, “Dos tontos muy tontos 2“, “El hijo de la Máscara“, “Grease 2” o “Instinto Básico 2“.

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Where to watch Los Inmortales 2: El Desafío