El tomo «Los 4 Fantásticos: Todo queda en familia«, publicado por Panini Cómics en el sello Marvel Héroes, recupera una etapa fascinante de los Cuatro Fantásticos que, si bien a menudo queda eclipsada por los nombres de Stan Lee, Jack Kirby o John Byrne, merece mucho más reconocimiento del que habitualmente recibe.

Marvel Héroes. Los 4 Fantásticos: Todo queda en familia«Querido Vic: adivina quién está al mando ahora. ¡Es la hora de las tortas! Con cariño, Ben». Por fin recopilada… ¡la etapa de Steve Englehart, John Buscema y Keith Pollard en Los 4 Fantásticos! Una era diferente a todas, en que Mister Fantástico y La Mujer Invisible abandonan el grupo, para dar paso a una nueva e increíble formación liderada por La Cosa, junto a La Antorcha Humana, Crystal y Ms. Marvel, a tiempo para enfrentarse a su viejo enemigo Diablo, el misterioso nuevo villano llamado Fasaud, el demoniaco Belasco, Pandemónium o el regreso de El Todopoderoso, para las Terceras Guerras Secretas.

He disfrutado mucho con la lectura de «Los 4 Fantásticos: Todo queda en familia«. Nos encontramos de lleno en la etapa de Steve Englehart, un guionista que desembarcó en la colección con ganas de hacer limpieza, remover dinámicas enquistadas y, sobre todo, devolverle al título su capacidad para sorprender. Porque lo que plantea este volumen no es solo una sucesión de aventuras superheróicas, sino un auténtico culebrón marvelita, con infidelidades, tensiones, celos, traumas y dinámicas de grupo sacadas de un drama familiar… pero con rayos cósmicos, claro.

Steve Englehart venía de firmar etapas muy notables en «Los Vengadores«, «Green Lantern» y «Doctor Extraño«, y traía bajo el brazo algo que la cabecera de los Cuatro Fantásticos pedía a gritos: vientos de cambio. Durante años, el equipo se había mantenido casi inalterable, con Reed, Sue, Johnny y Ben rotando poco o nada en sus puestos, con la excepción de la llegada de Hulka sustituyendo a la adorable Cosa, metida de lleno en el Mundo de Batalla de las «Secret Wars«.

Pero la vida real —ese ingrediente esencial que Jack Kirby y Stan Lee metieron en la fórmula original— había desaparecido en favor del piloto automático. Así que Steve Englehart agita la coctelera de entrada: Reed y Sue Richards anuncian que se toman un descanso para criar a su hijo Franklin y se marchan a vivir aventuras más íntimas a su casita de campo. En otras palabras, dejan hueco para que el status quo se rompa… y vaya si lo hace.

Ben Grimm pasa a ser el líder de esta nueva encarnación del grupo, una decisión que lleva al personaje a tomar una postura más reflexiva, y menos «hora de las tortas«. Durante años había sido el cascarrabias, el resignado, el que quería largarse del grupo… pero ahora le toca ejercer de cabeza de familia, y no le queda otra que madurar a marchas forzadas. Lo acompaña su inseparable (aunque no siempre bien avenido) cuñadísimo, Johnny Storm, que en esta etapa ya está casado con Alicia Masters. O eso creemos. ***Spoilerazo de lo que pasará en el futuro: la “Alicia” que se casó con Johnny es en realidad un skrull llamado Lyja. Giro de telenovela que reescribe años de historia reciente con una sola viñeta.

Pero si hablamos de drama romántico, el auténtico cóctel lo traen las nuevas incorporaciones: Crystal, la inhumana y ex-novia de Johnny, que arrastra una separación reciente de Mercurio (tras haberle sido infiel, en una historia previa también escrita por Englehart), y Sharon Ventura, alias Ms. Marvel (la segunda con ese nombre), una luchadora profesional traumatizada que mantiene una relación de tensión, cariño y deseo con Ben Grimm. Ambas entran en la alineación como un torbellino, aportando poderes pero también muchísimos matices emocionales. La tensión sexual entre miembros del equipo es casi constante, y hay un regusto a drama adulto muy marcado: Crystal está emocionalmente rota, Sharon arrastra un trauma inconfesable y Ben sigue atrapado entre su amor por Alicia (que ahora ama a Johnny) y su atracción por Sharon. Todo queda en familia, sí… en el peor y mejor de los sentidos.

Uno de los momentos clave del volumen llega cuando, en una misión en el espacio, Ben y Sharon son bombardeados nuevamente por rayos cósmicos. El resultado: ambos se transforman en versiones aún más monstruosas de sí mismos. Ben adopta una forma con picos y placas, más agresiva, más amenazante (que por cierto, resultó tediosa de dibujar, según nos cuentan). Sharon, en cambio, se convierte en una «Cosa» femenina, con todo lo que ello conlleva de rechazo, rabia y depresión.

Pero ojo, que esto tampoco es «Falcon Crest» (qué viejo soy). Aquí hay peleas a tutiplén y enemigos de esos que molan, desde el Doctor Muerte hasta el Hombre Topo, pasando por Diablo, Pandemónium o Fasaud, creado en uno de los primeros arcos. Hay muchos más. Los estudiosos del Universo Marvel disfrutarán de la experiencia de leer estos números, seguro. Ofrece muchos alicientes. Por ejemplo, por aquí se cierra (de momento) el asunto del Todopoderoso en una trama que culmina en un número doble titulado «Secret Wars 3» (luego llegará Bendis para enmendar esto y hacerlo mutante).

Los dibujantes que tenemos por aquí son todo lo clasicotes que se puede pensar. Tenemos a John Buscema, Sal Buscema, Keith Pollard, Jackson Guice, Kieron Dwiyer y Paul Neary. John Buscema y Keith Pollard son los titulares y los que más números acometen. sin alcanzar las cimas estéticas de John Byrne, mantienen el nivel con soltura. El rediseño de La Cosa es todo un acierto visual, más anguloso y agresivo, como reflejo de su nueva psicología más endurecida.

La edición de Panini Cómics en este tomo de Marvel Héroes es generosa: tapa dura y buen papel. Contiene los  números de «Fantastic Four #304-320«, más un par de anuales (20 y 21) y «The Incredible Hulk #350«, que se cruza con «Fantastic Four #320» para enfrentar a la «nueva» Cosa contra el Hulk Gris inteligente. El texto introductorio de Julián Clemente ayuda a contextualizar la etapa. Al final del tomo, tenemos algunas páginas extra sacadas del «Marvel Age» de la época, al igual que un texto de corte publicitario.

En resumen, «Los 4 Fantásticos: Todo queda en familia» es el título perfecto para un volumen que mezcla superhéroes con culebrón intergaláctico. Steve Englehart cogió una serie algo anquilosada y la zarandeó sin contemplaciones, proponiendo un equipo que funcionaba más como una familia disfuncional que como una maquinaria bien engrasada. Y ahí está la gracia: en sus errores, en sus crisis, en sus corazones rotos. Fue un experimento valiente, raro, incluso incómodo por momentos… pero también profundamente humano. Y por eso sigue siendo memorable.

Los 4 Fantásticos: Todo queda en familia
Autores: Jackson Guice, Keith Pollard, Kieron Dwyer, Paul Neary, Romeo Tanghal, Sal Buscema, Steve Englehart, John Buscema, Jeff Purves, Peter David
Fecha de publicación: Marzo de 2025
Edición original: Fantastic Four 304-320, Annual 20 y 21 y The Incredible Hulk 350
ISBN: 9788410518285
Formato: 17x26cm. Cartoné. Color
Páginas: 544
Precio: 53,00 euros