Panini Cómics, en conjunción con SD, nos trae «Lobezno de Greg Rucka. La colección completa«. Un buen puñado de cómics que conforman una etapa realmente singular, con una propuesta más terrenal, más cruda y con aspiraciones casi de thriller criminal que, aunque no siempre acierta, resulta lo bastante interesante como para merecer una lectura la mar de disfrutona.
Camareras, traficantes de armas, traficantes de personas, jefas mafiosas embarazadas, pesadillas y luchadoras salvajes no podrán impedir que Logan se abra paso hacia la victoria en esta impactante etapa obra del aclamado novelista y guionista de cómics Greg Rucka (El Castigador, Queen & Country). Y observa a Logan hacer lo que mejor sabe contra su archienemigo, Dientes de Sable! Con la participación de Rondador Nocturno! Por Greg Rucka, Darick Robertson y Leandro Fernández
Greg Rucka, guionista curtido en el género negro y conocido por obras como «Queen & Country» o sus etapas en Batman, aborda aquí a Logan desde una óptica muy concreta: la del lobo solitario que deambula por un mundo sucio, lejos del espectáculo superheroico habitual. Durante buena parte del tomo, de hecho, cuesta incluso pensar en él como «Lobezno» en el sentido clásico. No hay traje, no hay grandes amenazas cósmicas, y durante bastantes páginas ni siquiera hay garras. Lo que hay es un tipo con un pasado turbio que se cruza con problemas muy humanos: trata de personas, mafias, abusos… y decide intervenir porque no puede evitarlo.
Esa aproximación más realista es, probablemente, el mayor acierto del cómic. Greg Rucka intenta despojar al personaje de su iconografía más reconocible para explorar su código moral. ¿Es Logan un animal desatado o alguien que busca redención? La pregunta sobrevuela varias historias, aunque no siempre se desarrolla con la profundidad que promete. Hay momentos en los que parece que el guionista va a ahondar en el conflicto interno del personaje, pero enseguida vuelve a terrenos más convencionales, como si no terminara de decidir qué versión de Logan quiere contar.
El volumen se estructura en varios arcos argumentales, siendo los más destacados «La Hermandad» y «El paso del coyote«. En ellos, el protagonista se enfrenta a organizaciones criminales con una violencia seca y directa que encaja bien con el tono general. Aquí Greg Rucka se mueve como pez en el agua: los diálogos son efectivos, la narrativa fluye y el componente social aporta cierta densidad. Es fácil imaginar estas historias sin elementos superheroicos y funcionando igual de bien como relatos de género negro.
Sin embargo, no todo mantiene ese nivel. Hay subtramas y personajes que no terminan de cuajar, como cierta agente del FBI cuya relación con Logan resulta algo forzada y, por momentos, innecesaria. También hay episodios más introspectivos que buscan profundizar en la psique del protagonista pero que se quedan a medio camino, ya sea por exceso de obviedad o por falta de impacto emocional. Con todo, estos detalles no empañan que estos tebeos son buenos de verdad.
El último gran arco, centrado en un personaje derivado del pasado de Arma X y con la aparición de Dientes de Sable, supone un cambio de tono notable. Aquí el cómic regresa a terrenos más reconocibles del universo mutante, lo que para algunos lectores será un alivio y para otros una pequeña decepción. La historia introduce elementos interesantes, como una nueva figura vinculada al pasado de Logan, y la aparición de Rondador Nocturno en un rol muy original. Además, rompe en parte con el enfoque más realista que había definido la primera mitad del volumen.
En cuanto al apartado gráfico, repartido para dos dibujantes, es un total disfrute. Darick Robertson, encargado de buena parte del tomo, ofrece un estilo muy personal y áspero. Su Lobezno es más bajo, más tosco, casi desagradable en ocasiones, lo que encaja bien con la idea de «animal humano» que plantea Greg Rucka. Cuando se centra en la ambientación y en crear atmósfera, cumple con creces.
Leandro Fernández, por su parte, se encarga de uno de los arcos y aporta un enfoque algo más limpio y narrativamente claro. Vemos a un Lobezno más esbelto, con melena incluso. Su estilo recuerda al de Eduardo Risso y eso es decir mucho y bien. La verdad es que me ha encajado con la historia que cuenta.
En conjunto, esta etapa de Greg Rucka no es la historia definitiva de Lobezno ni pretende serlo. No alcanza la categoría de obra imprescindible ni redefine al personaje de forma radical, pero sí ofrece una lectura diferente, más contenida y con cierta ambición temática. «Lobezno de Greg Rucka» nos llega en formato de tapa dura con sobrecubierta. Incluye un artículo introductorio de Bruno Orive y varios bocetos. Hay que destacar las portadas de los cómics aquí incluidos «Wolverine #1-19«, como las de Esad Ribic y Leandro Fernández, puro espectáculo. Hay que añadir que en su época, esta etapa no tuvo la aceptación del público como debía. Hubo un cambio de autores y llegaron Mark Millar y Romita Jr. para devolver al de las garras a terrenos más de superhéroes con la saga «Enemigo del Estado«.
Al final, lo que queda de «Lobezno de Greg Rucka» es que estamos ante unos cómics muy interesantes que ya no se hacen, de cuando Quesada y Alonso cortaban el bacalao y buscaban buenos autores para dar enfoque diferente a los personajes. Para quienes busquen una versión más cruda y humana de Lobezno, aquí encontrarán material que merece la pena. A mí, definitivamente, este tomo me ha molado muchísimo.
Lobezno de Greg Rucka
Autores: Greg Rucka, Darick Robertson y Leandro Fernández
Fecha de publicación: Marzo de 2026
ISBN : 978-84-10497-86-3
Formato: Cartoné. Color.
Páginas : 448
Precio: 48,00 euros











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal