Desfiladero Ediciones nos ofrece una adaptación al cómic de una de las novelas más singulares de género fantástico de la primera mitad del siglo XX. David Lorenzo transforma de manera sobresaliente «La torre de los siete jorobados» de Emilio Carrere en viñetas.

Adaptación al cómic de la novela Emilio Carrere La torre de los siete jorobados, clásico incontestable del fantástico español llevado al cine por Edgar Neville en 1944. Cobra así nueva vida, en viñetas, esta historia en la que una ciudad subterránea convive con la urbe de Madrid entre misterios, tahures y aparecidos. Todo el sabor del folletín, no exenta de ribetes entre lo excéntrico y lo sobrenatural, servido en una novela gráfica de lectura absorbente que demuestra que las grandes historias no están perdidas para siempre, sino que están llamadas a revivir periódicamente.

Siempre retratado con una pipa y su rostro regordete, Emilio Carrere Moreno (1881-1947) mantuvo una dudosa reputación en vida, siendo tildado de mujeriego y asiduo visitante de casas de mala nota. Se consideró experto en artes ocultistas y formó parte de la excéntrica bohemia madrileña de principios de siglo. Según la sinopsis de la edición de Editorial Valdemar: «La torre de los siete jorobados, que el propio Carrere había enfocado como folletín de aventuras en el que lo policiaco, lo pseudocientífico y lo sobrenatural se unieran para imitar, con un toque peculiar de humor castizo, a los Leroux, Motta, Le Rouge o La Hire, se alimenta -de forma excéntrica al realismo literario español- de luchas en el medio astral entre voluntades opuestas, de bandas de falsificadores jorobados, de aparecidos y de sabios un poco locos, y hasta de… ¡una ciudad perdida bajo los suelos de Madrid! El lector de esta novela revivirá con ella aquellos días -hoy casi perdidos- de una cierta inocencia literaria y de un más perdido aún sentido de la maravilla«.
«La torre de los siete jorobados» fue sin duda una rara avis de la literatura española de aquella época. Fue una novela que disfrutó de cierto predicamento, de tal manera que el cineasta Edgar Neville fabricó una película de culto en 1944 que conservaba la esencia del libro y que contaba con influencias del cine expresionista alemán, como se ve en la recreación de la ciudad subterránea. Una película que podemos disfrutar en Filmin y que es aplaudida de forma unánime por crítica y público.
Bastantes años después de aquella inaudita película con elementos sobrenaturales y esotéricos, el historietista David Lorenzo (Madrid, 1971) se atreve a adaptar «La torre de los siete jorobados» a un medio tan expresivo como es el de la historieta. David Lorenzo, licenciado en Bellas Artes comenzó su afición a los cómics creando «Frenzy«, fanzine que según rezaba contenía «Sorprendentes Cómics de Horror» y que le valió el Premio al Mejor Fanzine en el Salón Internacional del Cómic de Barcelona. Algunos de sus mejores historietas se recopilaron en «Insomnia» publicada en 2004 por la editora barcelonesa Dobledosis. Disquero de profesión y músico, confiesa que tiene «la cabeza llena de pájaros y un montón de nuevos y excitantes proyectos«.
En «La torre de los siete jorobados«, libro que dedica a su padre, David Lorenzo nos narra una extraña aventura con toques policíacos y sobrenaturales protagonizada por Basilio Beltrán, un jugador supersticioso que se rodea de jorobados porque cree llevan en la mochila el talismán de la buena ventura. Estando en un casino, se aparece ante él el fantasma de don Robinsón de Mantua, que en una visita posterior le pide esclarecer su misteriosa muerte. La vida de don Robinsón se nos cuenta en un interludio titulado «Historia del señor Catafalco» en la que vemos su asesinato, pero no a su asesino. Basilio no tardará en ponerse a investigar, preguntando a los sobrinos y aliándose con un activo periodista al que apodan ‘El Duende de la Corte’. Estando con él, aparece otro extravagante personaje que se autonombra como «un viajero infatigable» que será clave en el devenir de los hechos. Hechos que sorprenderán al lector, un cúmulo de extravagancias de gran originalidad.
David Lorenzo nos presenta un Madrid bohemio de calles empedradas, callejones y estremecedores pasadizos subterráneos. Lo hace con una narración precisa y un dibujo del todo original, apoyado por un acertado uso de colores para cada tramo del relato. El autor confiesa en una entrevista a la web de RTVE que más que una adaptación es una obra basada o inspirada en el libro. Son todos los extraños ingredientes incluidos aquí (un fantasma, una logia de jorobados, criminales, etc.) lo que hacen que la obra se siga con interés de principio a fin, pese a la inocente trama policíaca que los implica a todos. Otro aspecto que destaca es la ambientación, siendo documentadas calles y lugares concretos, según cuenta David Lorenzo, pero dibujando de memoria en su mayor parte. El acabado del dibujo está realizado a plumilla sobre papel, excepto el color que es digital. En una historia ambientada en el Madrid de 1920 se hacía necesario ese estilo de dibujo a plumilla.
La edición de Desfiladero Ediciones en tapa blanda con solapas quizás no lo haga destacar entre el maremágnum de novedades, pero al menos proporciona una lectura manejable. Incluye un acertado prólogo de Pedro Porcel.
Esta versión en cómic de «La torre de los siete jorobados» dejará satisfechos a los conocedores de la obra de Carrere o a los fanáticos de la película de Neville. Para los lectores que desconozcan esas fuentes, supondrá un soplo de aire fresco. Es un cómic que atrapa de principio a fin y deja más que satisfecho.

La torre de los siete jorobados
Autores: Emilio Carrere y David Lorenzo
Colección: Otranto Gráfica
ISBN: 978-84-120968-5-9
Formato: 17x24cm. Rústica con solapas
Páginas: 96
Precio: 13,90 euros