Desde el sello Puck de Ediciones Urano nos llega la interesante trilogía de «El último mago» y concretamente su segunda entrega titulada «La Ladrona del Diablo«, fantasía juvenil con fuerte componente romántico y en la que la diversión está en ver qué hacen los personajes.

Buscad las gemas. Cuidaos de la Ladrona. Vengad el pasado.
Los padres de Estrella han sido asesinados. Le han robado su vida. Y todo lo que sabía sobre la magia era mentira. Creyó que el Libro de los Misterios era la clave para liberar a los mageus de las garras de la Orden, pero el peligro que contenían sus páginas era mayor de lo que jamás hubiera imaginado.
Ahora, el violento poder del Libro vive en el interior de Harte. Si no consigue controlarlo, destruirá al mundo para cobrarse su venganza, y usará a Estrella para lograrlo.
Para limitar el poder, Estrella y Harte deben rastrear cuatro gemas elementales dispersas a lo largo del continente. Pero el mundo fuera de la ciudad no es en absoluto como lo imaginaban. Hay mageus al otro lado del Umbral que no están dispuestos a vivir en las sombras… y la Orden no es la única que se ha propuesto someterlos.
En St. Louis la extravagante feria mundial oculta la primera gema. Pero un viejo enemigo busca cobrarse venganza al tiempo que empieza a surgir un enemigo nuevo. Y en Nueva York, Viola y Jianyu deben derrotar a un traidor en una ciudad al borde del caos.
Mientras el pasado y el futuro colisionan, el tiempo se agota para reescribir la historia… incluso para una ladrona que viaja en el tiempo.

Con «La Ladrona del Diablo» he vuelto a repetir las mismas sensaciones que tuve cuando comencé «El último mago«, el libro que preludia está segunda entrega. Parece que las historias de Lisa Maxwell les cuesta un poco arrancar. En este caso eso se produce al inicio del libro, una situación que podríamos calificar de ridícula cuando prácticamente todo el cierre del primer libro se deshace en un desliz muy grave por parte de los personajes y de la autora, que no debió quedar satisfecha con el final del anterior. Para resolver dudas y evitar spoilers mejor os comento la situación en el siguiente párrafo, pero tened en cuenta que voy a hablar de algo que sucede al inicio del libro. No iré mucho más allá en cuanto los spoilers se refiere.

Y es que después de todos los problemas qué estrella y Harte han tenido que afrontar para recuperar el libro en el inicio de la ladrona del diablo ambos lo pierden a manos de precisamente Jack y parece que la doctora no estaba convencida de todo dónde poder desarrollar la trama así qué hace que nuestros protagonistas den un salto al futuro para así dejar que Jack conserve el libro sin impedimentos durante dos años.

Esto es, Lisa Maxwell tenía muy claro que el final de «El último mago» no le convenía para la trama, así que lo deshace enseguida y comienza a desarrollar la nueva situación. Eso es algo que podría haber solventado si al final de la primera entrega Jack hubiese obtenido directamente el libro y hacer que toda la historia de Jack se desarrollase durante el impás entre ambos libros. Esto habría ayudado a que «La Ladrona del Diablo» no tardase tanto tiempo en arrancar sus tramas.
Aún así, y con el paso de las páginas (demasiadas páginas porque al libro le cuesta arrancar), Lisa Maxwell va consiguiendo que las distintas tramas que siguen Harte y Estrella se vuelvan cada vez más interesantes, para lo cual no duda en explotar la tensión sexual no resuelta entre ambos magos. Jugada que repetirá con otros personajes del primer libro como Jianyu, con quiénes también establecerá una dinámica de atracción y, por qué no, también hará lo mismo con Viola, para quién buscará un interés amoroso después de los acontecimientos de «El último mago«.
Pero no solo de romance vive el hombre. La trama más potente e interesante de «La Ladrona del Diablo» es que Maxwell establece que también hay magia fuera del umbral isla Nueva York, que hay otra magia que ha sido reprimida y que ahora, siguiendo el trágico y accidental ejemplo de nuestra protagonista, se volcarán en una lucha social como las de comienzos del siglo XX. Es decir provocando atentados, peleas, asaltos, etcétera en reacción a una ley recientemente aprobada qué prohíbe el uso de la magia. Todo esto es consecuencia de haber dejado el libro en manos de Jack y, como no, será un problema te afectara seriamente a Estela y Harte.
Lo cierto es que Lisa Maxwell hace un gran trabajo, obligando al lector una vez pasadas un montón de horas leyendo, a pasar página tras página de «La Ladrona del Diablo» al mayor ritmo posible de lectura con el objetivo de ver qué sucederá con los personajes que se han ganado nuestro cariño y que nos tienen atrapados con sus historias de amor, mientras luchan por cambiar las cosas.
Eso sí, el worldbuilding resulta muy interesante trabajando simultáneamente con dos líneas temporales, 1902 y 1904, que se van alternando mientras llegamos al desenlace final del libro. Aún así preocupa un poco qué, de acuerdo a la trama del libro, sean necesarias cinco joyas para arreglarlo todo y que aún estén pendientes encontrar más de la mitad. Habrá que ver cómo acaba la trilogía y si nos ofrece más Lisa Maxwell de la segunda mitad de sus libros o más de las soporiferas primeras partes de sus libros.
Me sigue sorprendiendo qué el sello editorial Puck consiga publicar libros económicos y con una edición tan buena, solo espero ver con que nos sorprenden después.
Aún así no puedo negar que he disfrutado mucho con la lectura de «La Ladrona del Diablo«. Me costó mucho, muchísimo, entrar, hasta el punto de haberlo tenido abandonado durante un par de meses mientras leia otros libros pero, por fin, superé el tramo inicial del libro y, a partir de ese momento, no pude parar de leer. Me encantan a ver cómo continúa la trama y especialmente cómo se cierra.

La Ladrona del Diablo.
Autora: Lisa Maxwell
Fecha de publicación: Junio de 2019
ISBN: 978-84-92918-68-3
Formato: 13,5×21,3cm. Rústica con solapas
Páginas: 704
Precio: 18,00 euros