Después de La Masacre Mutante la Imposible Patrulla-X tiene que lidiar con La Caída de los Mutantes y las consecuencias de este enfrentamiento en una etapa maravillosa de Chris Claremont y Marc Silvestri.

La caída de los mutantesLa Imposible Patrulla-X 8 La caída de los mutantes
Marvel Gold
Edición original: The Uncanny X-Men 220-238, Annual 12 y material de Marvel Age 58, 62, 69, Annual 4, Marvel Fanfare 37, 38 y The Official Handbook of the Marvel Universe Update ’89 1, 3, 6 y 25 USA
Fecha de edición: febrero de 2022
Guión: Chris Claremont
Dibujo: Marc Silvestri, Kerry Gammill, Rick Leonardi, Arthur Adams
Formato: Cartoné, 568 páginas. Color.
44,95€

¡El evento que cambió la historia de La Imposible Patrulla-X para siempre! La monumental saga en la que Tormenta y Forja emprendieron la incierta búsqueda de los poderes de ella y que condujo al enfrentamiento contra El Adversario y al sacrificio definitivo de La Patrulla-X. Además, un nuevo comienzo en un escenario completamente diferente, con la llegada de Los Cosechadores, el debut de Mister Siniestro, Pórtico, los Bebés-X y Genosha, la llegada de El Nido a la Tierra y el enfrentamiento contra Términus por el alma de la Tierra Salvaje.

Después de todo lo que la Patrulla-X tuvo que vivir en el anterior Omnigold dedicado a los números de La Masacre Mutante a Chris Claremont se le pasó por la cabeza que seguramente sería un buen momento para dar un paso más que sorprendiese a los lectores cuando conjugase los acontecimientos que derivarían en La caída de los mutantes, el arco argumental que da nombre a este volumen, pero para ello primero había que poner las piezas en posición.

En primer lugar vemos cómo Tormenta por fin parte en busca de Forja, quién creó el artilugio que le arrebató los poderes, tan sólo para caer en manos de Naze, el anciano indio responsable de la educación del Hacedor mutante y que, poco a poco, iría comiendo la cabeza a Tormenta para que intentase matar a Forja. En realidad todo esto era un plan del Adversario, el enemigo que la Patrulla-X deberá confrontar en Dallas, ciudad donde el mundo dará por muerto al grupo.

La caída de los mutantesMientras Tormenta y Forja son enfrentados entre sí por el Adversario la Patrulla-X va siguiendo las pistas que les llevarán a Dallas, donde también coincidirán con la Fuerza de la Libertad, y donde por primera vez tendrán cobertura mediática que demostrará lo que todos los lectores ya sabíamos desde el número 1: que son héroes y, sobre todo y en aquella época, los mejores y más grandes héroes de la Casa de las Ideas.

Con motivo del enfrentamiento de la Patrulla-X contra el Adversario llegará la oportunidad de que todo el mundo crea muerto al grupo, dándoles libertad para atacar a sus enemigos sin que estos puedan tomar represalias contra familiares y amigos, algo que sobre el papel parece una gran idea pero que acabaría por demostrarse un grave error, conforme el grupo se fuese encontrando con enemigos, a los que poco importaba que vivieran o murieran los mutantes, y amigos y familiares, destrozados por la pérdida de sus seres queridos, como ejemplifica el encuentro entre Coloso e Illyana.

Después del encuentro contra el Adversario la Patrulla-X luchará contra los Cosechadores, a quienes arrebata su base de operaciones y, de paso, rescata a Pórtico. Pero, ojo, porque pronto iremos conociendo nuevos enemigos como Genosha, el país construido sobre el sufrimiento mutante, el regreso de los alienígenas de el Nido y unos cuantos enemigos más.

Lo cierto es que Chris Claremont seguía estando de dulce, su trabajo en La Caída de los Mutantes se puede considerar que está a la altura de sus mejores momentos, sabiendo cómo sorprender al lector y revolucionar al grupo sin cambiar demasiado las normas, tan sólo pequeños detalles nacidos a consecuencia de la lucha contra el Adversario que acabarán por dar lugar a una auténtica revolución dentro del grupo, cuando todos sean dados por muertos y gracias al hechizo de Roma puedan continuar con su trabajo. Tampoco conviene olvidar el detalle de la joya que les permitirá iniciar una nueva vida y de la que iremos hablando más adelante.

En el apartado gráfico contamos con auténtico talento y es que tenemos a Marc Silvestri, uno de los grandes dibujantes de Marvel que acabarían por abandonar la editorial para fundar Image Comics, aunque para eso aún faltaban años y aquí aún está desarrollando un estilo que se verá revolucionado por el color digital en el futuro. Además, y para cuando él no llegaba (anuales, números de relleno, etc) contamos con el delicioso Rick Leonardi y, para otras lides con Kerry Gammill y el genial Arthur Adams.

La edición de estos Marvel Gold, que no puedo evitar seguir llamando OmniGold, es, sencillamente, impecable. Desde el papel, más ligero y perfectamente apropiado para este tipo de color, a todo el material extra, los artículos de Raimon Fonseca, etc, sin duda es el formato ideal para recuperar material clásico y ojala otras editoriales tomasen nota y plagiasen el formato sin dudarlo.

En definitiva, este octavo volumen de la Imposible Patrulla-X sigue siendo una maravilla y, sin duda, una de las lecturas más necesarias e imprescindibles.