Steadfast es la décima entrega de la serie de La Flota Perdida y la penúltima del arco de Más Allá de las Estrellas y que, por fin, nos mostrará la llegada de John Geary a la Tierra, un planeta considerado sagrado por el resto de la humanidad, pero no todo será tan pacífico como desearía nuestro protagonista.
La Flota Perdida: Más Allá de las Estrellas: Steadfast
Jack Campbell
400 páginas
2014
Geary y la tripulación del Osadía han logrado escoltar con seguridad a importantes representantes alienígenas a la Tierra. Pero antes de que puedan emprender el camino a casa, dos de sus tenientes clave desaparecen. La búsqueda de sus hombres desaparecidos lleva a Geary a una persecución a gran escala, que finalmente termina en el único lugar del espacio del que todos los humanos han sido vetados: la luna Europa. Cualquier nave que aterrice allí debe quedarse o será destruida, dejando a Geary ante el dilema moral más profundo de su vida.
Para empeorar las cosas, la presión sobre la Alianza aumenta a medida que los Síndicos continúan entrometiéndose. Geary recibe la orden de llevar una pequeña fuerza a la frontera del espacio síndico. Pero lo que encuentra allí es un peligro mucho mayor de lo que nadie esperaba: una misteriosa amenaza que podría finalmente doblegar a la Alianza.
Mientras Geary encabeza una batalla desesperada para proteger a la Alianza contra un enemigo astuto y poderoso, solo le queda una pregunta: ¿Quiénes son?
Como bien le gusta a Campbell pasamos rápidamente a la acción en Steadfast (significa Firme) y aunque Geary ha logrado llevar a la Intrépido al Sistema Solar, y derrotar la flota humana que lo había invadido, con una sola nave, las cosas no serán tan fáciles ya que la visita de la tripulación a la Tierra, al Mundo-Hogar de la humanidad, se complica cuando asesinos son contratados para acabar con Geary y Desjani lo que les llevará a huir de regreso a su nave, no sin antes haber aprendido sobre la decadencia de diversos imperios terráqueos, algo que, intuyo, será importante conforme avance la trama. Desgraciadamente dos tenientes de la Intrépido, Castries y Yuon, han sido secuestrados lo que forzará a Geary a ordenar a sus marines que desembarquen en la luna Europa, antaño una colonia humana, ahora el cementerio de todos sus habitantes desde que una bacteria asesina fuese liberada. Han pasado siglos desde entonces y nadie ha descendido a Europa, pero los captores de los tenientes de la Intrépido han considerado que sería inteligente esconderse allí, lo que ha forzado la mano de Geary que ha encontrado una forma segura de descender… para la incredulidad de los terráqueos que aún siguen deseando aniquilar a los que hicieron contacto en Europa.
Una vez de regreso a Varandal a Geary se le encomendará partir, acompañado tan sólo por la 1ª división de cruceros pesados, a un sistema estelar limítrofe con los síndicos para controlar una crisis de refugiados. Geary no sólo resolverá esta situación sino que descubrirá una nueva amenaza para la seguridad de los sistemas solares de la Alianza que le obligará a tomar nuevas medida, incluso cuando su flotilla es francamente inferior al enemigo que pueden encontrar en su siguiente destino y que puede estar en manos de los animosos vecinos de Tuyinnomak (o algo por el estilo). Naturalmente Jack es un crack y logrará no sólo superar a ese enemigo sino estabilizar las relaciones con este antiguo sistema síndico mientras frenan la amenaza Tuyinnomak.
Pero no todo será tan «sencillo» en Steadfast y es que pronto encontrarán una flota no identificada e invisible que está destrozando un sistema síndico cercano a la alianza y que pronto lo hará con un antiguo sistema síndico colindante con Varandal. Estos nuevos enemigos parecen provenir de la propia Alianza y, además, han llevado a cabo el delito máximo: son naves autónomas pilotadas por una inteligencia artificial que copia las tácticas del Almirante John Geary.
Lograr mantener el nivel de interés en una serie de ciencia-ficción que, básicamente, repite el mismo esquema de «amenaza, respuesta atrevida de Geary y resultado positivo que permite dar un nuevo paso» logra romper su patrón establecido con la presencia de inteligencias alienígenas e incluso el hecho de confrontar un clon del propio Geary. Y eso mientras intentamos resolver el puzzle de quién es el que está detrás de este golpe de Estado.
Sinceramente, después de Steadfast tan sólo me queda un libro, Leviatán, por leer para cerrar la saga y creo que voy a echar de menos este universo (está por ver si no me releo alguna que otra saga de space opera militar o preparo una noticia sobre el tema), aunque me quedan otros dos arcos argumentales, spin-offs que Campbell tuvo tiempo de ir hilando y que también están fantraducidos. Pero tengo otros libros de fantasía y cifi más actuales pendientes de leer y reseñar así que, por el momento, sólo nos queda 1 libro para acabar la saga.











Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja