Parece que no puedo abandonar la lectura de La Flota Perdida, después de 9 libros uno pensaría que me detendría en Guardian, nada más lejos de mis intenciones, ya estoy leyendo la siguiente adictiva entrega.

The Lost Fleet: Beyond the Frontier: GuardianThe Lost Fleet: Beyond the Frontier: Guardian
Jack Campbell
7 de mayo 2013
416 páginas

La Primera Flota de la Alianza del Almirante Geary ha sobrevivido a su viaje a las profundidades del espacio interestelar inexplorado, un viaje que condujo al descubrimiento de nuevas especies alienígenas, incluyendo un nuevo enemigo y un posible aliado. Ahora, la misión de Geary es garantizar la seguridad del Sistema Estelar Midway, que se ha rebelado contra el imperio de los Mundos Sindicados, un imperio al borde del colapso.

Para complicar aún más las cosas, Geary también necesita regresar sano y salvo al espacio de la Alianza no solo con representantes de los Danzantes, una especie alienígena, sino también con Invincible, una nave de guerra capturada que podría ser el objeto más valioso de la historia de la humanidad. A pesar del tratado de paz que Geary debe cumplir a toda costa, el régimen de los Mundos Sindicados amenaza con hacer que el viaje de regreso de la flota sea agotador y peligroso.

E incluso si Geary escolta a Invincible y a los representantes de los Danzantes sanos y salvos, los intentos de los Síndicos de propagar la disidencia y el malestar político podrían haber sembrado ya las semillas de la destrucción de la Alianza…

Una nueva entrega de La Flota Perdida que he devorado, si no me fallan las cuentas Guardián es el noveno libro de la saga y aquí nos enfrentamos a la situación que tiene que vivir Black Jack, el Almirante Geary, cuando va de sistema estelar en sistema estelar encontrando nuevos sistemas de los enigmas, conociendo después a los kicks y finalmente a los lobos-araña, la única raza alienígena que está dispuesta a conversar con la humanidad, porque las otras dos la temen y quieren destruirla. Entonces Jack, que se acaba de hacer con un nuevo pecio de un tamaño a la altura de una pequeña Estrella de la Muerte, decide regresar a la Alianza, escoltando 6 buques de los lobo-arañas (también llamados bailarines) y el enorme pecio capturado al que renombra como Invencible.

Naturalmente, una vez que la flota regresa a Midway (nombre puesto en homenaje a las islas del Pacífico donde vivió Campbell durante unos años) los síndicos harán de las suyas, dificultando el regreso de Geary a la Alianza e intentando hacerse con la Invencible. Una vez en casa Geary partirá, junto a los bailarines, a la Tierra en un viaje honorable que la Alianza no emprende desde hace más de un siglo y que, otra vez, servirá para descubrir una nueva amenaza.

Sinceramente, el pobre John Geary es uno de los personajes más maltratado de la space opera militar, va de batalla en batalla, con quebraderos de cabeza sentimentales con su esposa, la capitana de la Intrépido, su buque insignia, y su antigua amante, la Enviada Rione. Además de todo ello debe enfrentarse a los políticos de la Alianza, que desconfían del poder que ha logrado reunir Geary, y a los alienígenas de diversas especies que tampoco le tienen mucha estima. Y si elevamos la apuesta las fuerzas que encontrará en Sol tampoco le tienen mucha simpatía. Está al borde de la baja por depresión y yo reconozco estar disfrutando enormemente el trabajo de Campell en esta saga. Sólo me queda por saber si alguien ha frantraducido los libros de Harry Dresden o de Honor Harrington que me quedaban por leer.

En definitiva, y a falta de dos libros para completar este segundo arco de La Flota Perdida, el llamado Más allá de la frontera, sigo disfrutando enormemente con esta saga y me planteo también leerme el tercer arco, y definitivo, de la saga, pero antes debería leer otros libros que tengo pendientes… aunque no antes de acabar La Flota Perdida.