Ya vamos por nueve entregas de Harry Dresden y cada vez me gusta más y más. En esta ocasión veremos cómo la Corte Blanca (formada por vampiros) tiene mucho que decir sobre la guerra entre los magos y los vampiros de la Corte Roja. «El Trono Blanco» de Jim Butcher es una de esas lecturas que no podéis dejar pasar.

 

EL TRONO BLANCO
Jim Butcher
Titulo original: White Night 
Autor: Jim Butcher 
Traducción: David Luque Cantos
Formato: 23 x 15 cm 
Encuadernación: Rústica con solapas 
Páginas: 352
PVP: 20,95 €

Alguien tiene en el punto de mira a los practicantes de magia de Chicago, los miembros de la subclase sobrenatural que carecen del suficiente poder para convertirse en magos plenos. Varios han desaparecido. Otros parecen haberse suicidado. En el último caso, el culpable ha dejado una tarjeta de visita en el escenario del crimen, un mensaje para el mago detective Harry Dresden.

Este se lanza a buscar al asesino, pero la investigación lo lleva hasta un culpable que no cree posible: Thomas, su propio hermano. Para limpiar su nombre, Dresden se implica en una disputa de poderes sobrenaturales que lo supera, se halla en una situación de inferioridad y peligrosamente susceptible a la tentación.

Cuantos más libros de Harry Dresden leo más me parece que Jim Butcher sí sabía que hacer con su personaje, y que J.K. Rowling no es una “buena” escritora. La evolución que Dresden  ha sufrido desde La Tormenta (primera entrega de la saga) hasta El Trono Blanco (la novena entrega) es impresionante. No sólo ha crecido como persona y como mago, sino que además ha sufrido una evolución lógica a raíz de todas las put.das que su creador le ha hecho (valga como ejemplo que Harry lleva 4 años sin… “intimar”, y con tantos golpes como se ha llevado por salvar a gentiles damas, “algo” debería de haber caído, y cuando digo “gentiles damas” incluyo a vampiresas y hadas) y se ha ido convirtiendo en un personaje muchísimo más interesante que aquél que conocimos en La Tormenta. Como ejemplo podríamos indicar que ahora es maestro, su pupila, Molly, es hija de un gran amigo de Harry y una fuente de problemas para un Harry Dresden que ha dado la vuelta completa y de alumno (tras sus devaneos iniciales con la magia negra) ha pasado a ser maestro. Si esto no es evolucionar al personaje que baje Dios y lo vea, y sobre todo, que vea lo bien y razonablemente que ha ido evolucionando y cómo todos los pasos que ha ido dando le han llevado a convertirse en un elemento de peso en la guerra de los magos contra los vampiros de la Corte Roja.

Porque ese es otro elemento interesante en esta saga, la guerra con la Corte Roja, un evento que viene sucediendo a lo largo de varios libros en los que Harry tiene un papel fundamental (de hecho él es el “casus belli”, aunque por buenas razones, como siempre) y en el que su importancia no deja de crecer, al igual que el poder de nuestro protagonista. Este es otro punto, más, positivo de lo bien que ha actuado Jim Butcher, ya que al hacer que la guerra se desarrolle a lo largo de varios libros le da mayor importancia, ¡y qué interesante es esta guerra!.

Pero hablemos de El Trono Blanco, en este libro vemos como Murphy (otro gran personaje) pide ayuda a Harry para desvelar una serie de misteriosos asesinatos que demuestran estar relacionados con el mundo de la magia y… con Elaine, un antiguo amor de Harry. Si a esto unimos que el principal sospechoso parece ser Thomas, el hermano de Harry y vampiro de la Corte Blanca, ya os podéis hacer una idea de lo interesante que se pone la trama, ¿verdad? Pues desde las primeras páginas hasta el final veréis cómo va cambiando la trama, cómo Butcher nos va descubriendo todo sobre estos asesinatos, cómo la política de la Corte Blanca (que negocia una tregua con los magos) parece tener mucho que ver, cómo se descubre que tal vez exista un traidor Consejo Negro dentro de la comunidad maga, cómo hay multitud de referencias frikies (especialmente a Star Wars), cómo le complica la vida su pupila y cómo la vida amorosa de Harry se mantiene “estable”.

Es complicado reseñar cualquier libro de Harry Dresden sin llenar el artículo de spoilers, básicamente porque esta saga es TAN buena que sientes la necesidad de desvelar más y más detalles para demostrarlo. Puede que fuese un error, pero es tentador… Hacedme caso, enganchaos a la saga, dejaos llevar por esta especial mezcla de fantasía y género detectivesco, una amalgama perfecta que devoraréis hambrientos. No bromeo, El Trono Blanco me ha durado menos de 24 horas ¡y trabajando entre medias! Me temo que voy a tener que releer lo anterior mientras espero que La Factoría de Ideas publique Small Favor, saber que aún quedan 5 libros inéditos (aunque Cold Days se publica a finales de noviembre lo meto en la lista) me anima, pero tengo tantas ganas de leer más sobre Dresden…

Una última cosa más antes de acabar esta reseña, tengo que preguntarte ¿por qué no estás leyendo esta saga? De verdad, ¿tras nueve maravilloso libros publicados aún necesitas razones para engancharte? Haz la prueba, lee La Tormenta, ya verás como acabas leyendo los 9 libros de un tirón para quedarte con ganas de más y más. Garantizado.