Sorprendente y agradable, así definiría el tomo de “Jóvenes Titanes: Año Cero“, un volumen que recopila los primeros números de la relanzada serie de la mano de Scott Lobdell y Brett Booth, y que encuentro recomendable como entretenimiento.

"Jóvenes Titanes: Año Cero" (Scott Lobdell y Brett Booth, ECC Ediciones)Jóvenes Titanes: Año cero
Edición original: Teen Titans 0, 1-6 USA
Guión: Scott Lobdell
Dibujo: Tyler Kirkham, Brett Booth
Tinta: Norm Rapmud, Jon Sibal, Batt
Color: Andrew Dalhouse
Formato: Libro rústica, 160 págs. a color.
14,95€

 

La nueva (y primera) encarnación de los Jóvenes Titanes en el Nuevo Universo DC viene cargada de sorpresas. Superboy, Wonder Girl, Kid Flash, Solsticio, Búnker, Skitter… nuevas versiones de personajes clásicos junto a personajes nuevos, todos bajo el no tan férreo liderazgo de Red Robin, el antiguo compañero de Batman. ¿Qué ocurrirá cuando este grupo –a regañadientes- tenga que enfrentarse a N.O.W.H.E.R.E., una maligna organización internacional que trata de capturar y utilizar a adolescentes metahumanos? Con guiones del legendario Scott Lobdell, en este volumen asistiremos a la primera gran saga de esta colección, así como a su número 0, con el remozado origen de Red Robin en el Nuevo Universo DC. ¿Cómo llegó a convertirse en el socio del Señor de la Noche?

Cuando uno lee que Scott Lobdell se va a hacer cargo de la serie regular de los Jóvenes Titanes, ¡de relanzarla! normalmente te echas a temblar, recordando, injustamente, su trabajo en la franquicia mutante y olvidando que puede que no realizase trabajos al nivel obras maestras, pero olvidando que sí nos supo hacer disfrutar con los mutantes. Algo parecido nos puede suceder con este volumen, es cierto que no está a la altura del trabajo de relanzamiento de Geoff Johns de años atrás (volumen 1 y volumen 2), pero no es menos cierto que he disfrutado con su lectura, Jóvenes Titanes se convierte en una lectura ágil, entretenida y con momentos divertidos mientras que los personajes comienzan a conocerse y a estrechar lazos. Sí, es una nueva encarnación y hay personajes nuevos, pero me gusta cómo se relacionan entre sí los personajes y como, poco a poco, van conformando un grupo. Puede que Lobdell no sea un genial guionista, pero aquí cumple.

El apartado gráfico está a cargo de Brett Booth, un autor que creció a la sombra del único artista capaz de dibujar más dientes que músculos en una viñeta de cuerpo entero: Rob Liefeld, pero para mi siempre ha sido algo más que un clon, cierto es que le encanta dibujar figuras estilizadas e imposibles, es más, en la escultura griega existía un canón de belleza (el de Fidieas) que establecía que el cuerpo perfecto correspondía a 7 cabezas, Brett Booth ha optado por seguir el canon de Lísipo de 8 cabezas (a veces más), lo que nos da unos personajes estilizados, pero que encuentro inquietantemente atractivos. Sé que Booth no es un gran dibujante, como mucho es un hot artist, pero me gusta su trabajo y echaba de menos verle en una serie regular. De hecho os invito a echar un vistazo al blog de Brett Booth, os encantarán sus dibujos.

Tengo que reconocerlo no me esperaba que me gustase el tomo de jóvenes titanes pero es un entretenimiento ligero que he disfrutado y me ha dejado con ganas de más.

En cuanto a la polémica de que Búnker sea un personaje gay, en fin prácticamente ya hay uno en todas las series importantes, así que no le doy importancia alguna.

Por otra parte, la edición de ECC me encanta, es un tomo francamente bonito que da gusto tener en tus manos y por 15 € y repleto de información la verdad cumple las expectativas y es muy recomendable.

En definitiva, una serie que si bien no está a la altura de los primeros números de Teen Titans no os defraudará, a mi me ha gustado y tengo ganas de más.