Se me hace difícil explicarme cómo es que Jack Staff no es un auténtico éxito en los USA, y en España, ya que ingredientes para convencer al público los tiene a raudales, como bien demuestra este tercer volumen, titulado “Ecos del mañana“, en el que Paul Grist vuelve a darnos una lección de maestría y de narración.

Jack Staff nº 3. Ecos del mañana

Edición original: Jack Staff Vol. 2 Nº 6 al 12 USA
Guión: Paul Grist
Dibujo: Paul Grist
Tinta: Paul Grist
Color: A color
Formato: Libro rústica, 200 págs. a color
18,95€

Cuando los Luchadores de la Libertad se enfrentan a una invasión de Castletown dirigida por el supersoldado nazi KapitánKrieg en 1942, no pueden sospechar que lñas repercusiones del combate viajarán por el tiempo… ¡Hasta el presente! Jack Staff deberá luchar contra su enemigo más poderoso en una batalla… ¡que podría ser la última!Nuevo volumen que incluye los números 6 al 12 de la gran obra de Paul Grist (Mudman, Kane).

Echaba de menos a Jack Staff, no me duelen prendas en reconocer que desde que Recerca Editorial comenzó a publicar la obra del británico Paul Grist que, a priori, debería haber sido un trabajo para Marvel y su Union Jack, no ha dejado de fascinarme cómo Grist ha sabido dotar de una grandeza a un personaje que ha sabido beber del bagaje de innumerables personajes de distintas editoriales, desde el magazine británico de Fleetway /IPC hasta Marvel Cómics (no por nada la historia surgió como un proyecto para ellos), los homenajes de Paul Grist no sólo demostraron el acierto que esta historia podría haber tenido sino el profundo conocimiento del británico, no sólo de los personajes foráneos, sino también de los de la Casa de las Ideas. Pero dejemos de llorar por la leche derramada, siempre podéis leer la reseña de Noren del volumen Todo solía ser en blanco y negro.

Nosotros hemos venido a hablar de “Ecos del mañana”, tercer volumen que Aleta publica en España y que contiene los números 6 a 12 de la serie regular (sólo quedará pendiente el cuarto volumen: Rocky Realities, que recopila los números 13 a 20) continuando la trama que se vió en el segundo volumen, Soldados,  (números 1 a 5 de la serie regular de Image) aunque se puede leer de forma independiente.

En este volumen, Ecos del mañana, Paul Grist nos da una lección de cómo simultanear historias, personajes, líneas temporales y dimensiones. Es increíble ver cómo maneja tantas tramas, distintos hilos, personajes e historias, y los conduce todos a un final más que satisfactorio… y sin dejar de lado ese juego suyo que le lleva a homenajear distintos personajes y géneros del mundo del cómic. Así veremos una trama en el pasado, con los Luchadores de la Libertad, otra sobre Becky Burdock, una onírica sobre Helen Morgan, Tom Tom el hombre robot, otra para la Zarpa de Acero y una aún más onírica para Druida, la aparición de Morlan el Místico (Alan Moore), la del Guerrero Eterno (Elric de Melniboné) y el cierre de la trama iniciada en el pasado con el capitán Hans Gruber como antagonista invitado. Sé que puede sonar a que es mucho de golpe, pero Paul sabe encajar a cada uno en la trama a la vez que les permite vivir aventuras propias y desarrollarse por su cuenta, mientras Jack Staff se parte la cara con los peligros más evidentes y a base de cabezonería y tesón sigue adelante.

Se dice que Paul Grist es un genio a la hora de manejar diversas tramas, a la hora de entrelazar distintas historias, personajes e ideas, que es capaz de giros argumentales que os dejarían “ojiplaticos” si los leyeseis en otras series más conocidas. Y desde luego que es cierto, puede que a algunos les resulte abrumador el seguir tantas tramas y personajes a la vez, pero los que conocemos a Paul Grist (por ejemplo de Kane I y II o de Mudman) ya sabemos que seguirle el juego puede resultar una experiencia sumamente entretenida y entramos alegremente en la locura de la mente del británico. Este “Ecos del mañana” es una nueva demostración de poderío y de que Grist es un maestro de la narración.

Dicho esto no se puede negar que el dibujo de Paul nos hará girar y girar el tomo en nuestras manos intentando seguir las distintas direcciones por las que avanza la historia mientras nos deleitamos con unos personajes a los que los cosplayer homenajearán incluso cuando estos personajes van vestidos de calle. Grist no se conforma con dibujar muy bien a cada uno en sus maravillosos uniformes, cada personaje viste de una forma auténtica, ya sea vestidos de calle o en uniforme, sus personajes lucen como reales y auténticos, y si a eso le sumamos que sus onomatopeyas se merecen un premio, que el tratamiento del color es perfecto (sin excesos informáticos que lo sobrecarguen) y la expresividad de cada personaje es inimitable, pues resulta complicado no esperar con ansías la publicación del último volumen.

La edición de Aleta me parece exquisita, no sólo por haberse atrevido a recuperar el personaje (lo que ya se merece una cerrada ovación) sino también porque tiene pinta de que la rotulación ha sido un auténtico infierno del que han salido muy bien parados. Impecable, ni siquiera les daré un tirón de orejas por la falta de artículos porque en realidad no había dónde ponerlo.

En definitiva, Jack Staff es un superhéroe diferente, pero lo es sin necesidad de estridencias, violencia extrema, sexo, etc, lo es jugando con los elementos clásicos del género potenciados por el pulp y los homenajes y, por supuesto, con un maestro al timón.