Regresa el malhumorado visir de Bagdad que solo quiere ser califa en lugar del califa, en «Iznogud: 22 historietas de Goscinny y Tabary«, ahora con las historietas del periodo comprendido entre 1969 y 1972, incluyendo una de 1963 que han rescatado. El culmen del humor. Una obra maestra firmada por dos genios de la historieta francobelga.

Este volumen reúne 33 historietas de Iznogud escritas por René Goscinny y dibujadas por Jean Tabary, publicadas inicialmente en las revistas Record, Pilote y, en algún caso, directamente en álbum, entre 1962 y 1969. En palabras del propio Goscinny: «Dos personajes son los protagonistas de esta serie. El primero, Harún al-Panzón, califa de Bagdad, que es muy bueno, muy gordo, poco inteligente y apenas hace nada (aunque lo poco que hace lo hace bien). El segundo, el gran visir Iznogud, que es pequeño, delgado y horriblemente malo y sol tiene un sueño: convertirse en califa en lugar de califa». Un libro protagonizado por un personaje fundamental en la historia del cómic europeo y, por supuesto, en la obra de Goscinny. Este trabajo, anterior a Astérix, muestra ya el gusto del famoso autor francés por el absurdo, la crítica ácida y los juegos de palabras.

Ya lo decíamos al hablar del primer tomo publicado por Salvat, «Iznogud: 33 historietas de Goscinny y Tabary«, que deseábamos que apareciesen más tomos para completen toda la trayectoria de este infame villano que quiere ser califa en lugar de califa. Han pasado unos meses, pero ya está aquí el segundo volumen, con una etapa que podría tildarse como la edad de oro de este BD, al final de la década de los sesenta. Las aventuras del califa y el visir ya aparecieron en otros formatos, integrales y coleccionables. Pero es este de ahora el que nos está volviendo locos de alegría.

Si pensabas que ya habías visto todos los intentos posibles de Iznogud por convertirse en califa en lugar del califa, prepárate para una nueva dosis de desventuras en «Iznogud: 22 historietas de Goscinny y Tabary«. Este segundo volumen nos transporta de nuevo a la mágica Bagdad, donde el incansable y malhumorado visir sigue ideando planes descabellados para destronar al bonachón Harún al-Panzón.

René Goscinny, el genio detrás de clásicos como «Astérix» y «Lucky Luke«, une fuerzas con el talentoso dibujante Jean Tabary para ofrecernos una colección de historias que destilan humor, ingenio y una buena dosis de ironía. La química entre el guion de Goscinny y el arte de Tabary es simplemente explosiva, creando situaciones tan absurdas como hilarantes que mantienen al lector enganchado de principio a fin.

En este tomo, publicado por Salvat, encontramos 22 historietas que vieron la luz entre 1969 y 1972 -más una de 1963-, una época dorada para el cómic europeo. Cada página es un despliegue de creatividad, donde los juegos de palabras y las situaciones rocambolescas son el pan de cada día. La habilidad de René Goscinny para satirizar la ambición desmedida y la incompetencia, combinada con el trazo dinámico y expresivo de Jean Tabary, hacen de estas historias una lectura imprescindible para cualquier aficionado al noveno arte. ¡Si hasta el visir y su ayudante se convierten en sujetalibros! Es tal el ingenio de estas aventuras, que te puedes esperar de todo: desde un cohete espacial, hasta una especie de Rey Midas o un «Día de los locos» que nos volará la cabeza.

Uno de los grandes atractivos de este volumen son los extras que lo acompañan. Incluye entrevistas a autores contemporáneos que han tomado el relevo para crear las historietas de Iznogud. El guionista Olivier Andrieu y el dibujante Elric Dufau-Harpignies. Ambos contarán cómo han llegado a trabajar en este título y como es crear las aventuras del infame visir. Son textos muy interesantes que se acompañan con bocetos, reproducciones de portadas y textos escritos a máquina. Además tenemos las cubiertas de los álbumes originales y alguna otra curiosidad referida a esta serie.

La edición de Salvat destaca por su calidad, con una encuadernación en tapa dura que garantiza la durabilidad del tomo y una impresión que respeta los colores y detalles originales de las ilustraciones. Además, la nueva traducción al castellano captura a la perfección el espíritu y el humor de los textos de Goscinny, permitiendo que las bromas y juegos de palabras conserven su frescura y picardía.

Para quienes ya disfrutaron del primer volumen, «Iznogud: 33 historietas de Goscinny y Tabary«, este segundo tomo es una continuación natural que mantiene el nivel de calidad y diversión. Las tramas, aunque autoconclusivas, presentan una evolución en la complejidad de los planes de Iznogud, quien no escatima en recurrir a la magia, la ciencia o cualquier artimaña que se le ocurra para lograr su objetivo. Sin embargo, como es habitual, sus planes suelen volverse en su contra, generando situaciones de lo más disparatadas. Vemos historietas más largas de lo habitual que son una delicia. también tenemos «Las vueltas de tuerca», esa especie de epílogos de determinadas historietas creados a posteriori, colocadas en su lugar correspondiente.

En resumen, «Iznogud: 22 historietas de Goscinny y Tabary. 1969-1972« es una joya del cómic que combina humor inteligente, crítica social y un arte excepcional. La dupla Goscinny-Tabary nos regala una obra atemporal que sigue siendo tan relevante y divertida hoy como lo fue en su momento de publicación. Si buscas una lectura que te haga reír a carcajadas y, al mismo tiempo, reflexionar sobre las ironías de la ambición humana, este tomo es una elección más que acertada.

Iznogud: 22 historietas de Goscinny y Tabary (1969-1972)
Guion: René Goscinny
Dibujo: Jean Tabary
Formato 29,5x23cm. Cartoné. Color
Páginas: 232
Precio: 29,95 euros