Por fin tenemos el final de I hate fairyland, de Skottie Young, la serie más alocada y gore ambientada en un mundo de fantasía… infantil. Ah y no nos olvidemos de Gertrude, la niña con más mala leche de la fantasía.

I hate fairyland 4        
Edición original: I Hate Fairyland USA
Fecha de edición: noviembre de 2021
Guión: Skottie Young
Dibujo: Skottie Young
Color: Jean-Francois Beaulie
Formato: Cartoné, 120 páginas. Color.
18€

¡Último volumen! Todo parecía haber terminado para Gertrude, pero con esta nueva entrega de I Hate Fairyland, Skottie Young (El Mago de Oz; Mapache Cohete; Little Marvel), el dibujante ganador del Eisner, no parece ser capaz de darle un momento de paz a nuestra pequeña diablilla de pelo verde. Lo que debería ser un momento de descanso y reflexión para nuestra querida amiga fallecida recientemente (y para todo el País de las Hadas) es cualquier cosa menos eso. Mientras Gert deambula por un inframundo de cuento de hadas, los villanos del País de las Hadas conspiran para resucitar a un putrefacto personaje. ¿Puede el País de las Hadas albergar la esperanza de sobrevivir a la inminente tormenta cuando las únicas personas que intentan salvarlo son este dúo genial formado por Larry y Duncan Dragón? ¿El destino de Gertrude y de la tierra a la que adora odiar están más entrelazados de lo que nadie esperaba?

Hay autores que consiguen sorprenderlos con sus ideas, con su audacia y con su destreza narrativa, Skottie Young es uno de esos autores que, para mi, merece entrar en esa lista, especialmente por el trabajo que realiza en I hate Fairyland, guión y dibujo, pero sobre todo por cómo ha logrado que nos encariñemos con una sádica, y desde el final del tercer volumen, muerta, niña que es transportada a Fairyland, un lugar de hadas mágico que Gertrude odiará con todas sus fuerzas después de pasar décadas intentando escapar de allí. Ahora, con Gertrude muerta, parecía que la serie había acabado pero Young aún guardaba un as en la manga: ¡el regreso de Gertrude.

I hate Fairyland es una serie muy recomendable, a fin de cuentas ¿quién no soñó con viajar a un mundo mágico, como el que visita Gertrude, en su infancia? El problema para Gertrude es que el sueño se convirtió en pesadilla hace muchos años y, eventualmente, Gertrude se convirtió en la pesadilla de los habitantes de Fairyland y ahora, irónicamente, en su última esperanza.

Es muy interesante ver cómo sobre toda esa capa de locura y diversión nos encontramos con una niña aterrada y enfadada que no busca sino regresar con su familia y volver a ser feliz, ojo porque el final nos da una pista: Gertrude somos todos. Hay bastante más complejidad de lo que aparenta en I Hate Fairyland y de lo que nos pueda hacer pensar el alocado estilo de Skottie Young.

Gráficamente I hate Fairyland destaca por el alocado y cartooniano dibujo de un Skottie Young que parece que esté pasado de vueltas y nos haya arrastrado a una locura de lugar en el que la magia, y sus seres, existen pero en el que la pátina de inocencia queda cubierta por desmembramientos, descabezamientos y casi cualquier acción violenta que os imaginéis, pero como son seres fantásticos no pasa nada, ¿verdad? Lo cierto es que el dibujo es tan espectacular que puede con todo tipo de reticencias, la labor de Young aquí merece que nos detengamos en cada deliciosa viñeta para disfrutarla.

Por cierto también habría que hablar del tratamiento del color de Jean-Francois Beaulie que sabe cómo envolver todo este mundo de magia rosa… para que la sangre y las tripas destaquen más.

Aunque le ha costado cuatro años Panini Cómics ha publicado todo I hate Fairyland en cuatro volúmenes editados en cartoné, con calidad y pocos extras, para lo que viene siendo habitual, posiblemente hubiese preferido una edición ómnibus pero siempre habrá tiempo para ello.

En definitiva, nos despedimos de Gertrude, Larry, Duncan Dragón… y de I hate Fairyland y la verdad es que es una verdadera lástima porque cada tomo de la serie era un auténtico regalo y un disfrute.