En agosto del año 1995, en su casa de Grandvaux, cerca de la ciudad suiza de Lausana donde había establecido su residencia desde mediados de los años ochenta, falleció el artista veneciano Hugo Pratt. No hay ningún debate en considerar al italiano Hugo Pratt como una de las figuras esenciales de la historia del cómic, un maestro del dibujo y de la narración que transmitía emociones y contaba aventuras como pocos.

Hugo Pratt ha pasado a la historia de la cultura como el creador del personaje Corto Maltese, el pirata simpático, el trotamundos ensimismado y complejo. Pero Pratt fue, además, un autor de cómic de facturas clásicas y devenir moderno. Él introdujo, más que ningún otro, la presencia del Autor en el cómic europeo.
Este libro acerca la vida y la obra de Pratt al lector, ofreciendo una mirada apasionada, crítica y reflexiva sobre toda su obra, desde el principio de su carrera hasta las últimas páginas que realizó poco antes de morir. Se completa, además, con una guía de las mejores ediciones de las obras del maestro veneciano.
Diez años después de la primera edición, era hora de poner al día este libro, que cuenta sobre uno de los más grandes narradores del siglo pasado, el inteligente, apasionado y burlón maestro de Malamocco, Hugo Pratt.

Como nos hemos lamentado a menudo, es difícil (sino imposible) acceder a buenos ensayos en castellano sobre el mundo del cómic. Hay muy pocos estudios dignos, artículos serios, libros teóricos y trabajos divulgativos, y no me atrevo a descartar que una de las razones sea la provinciana tendencia a considerar al noveno arte como algo mucho más cercano al entretenimiento que a la cultura, lejos de las artes clásicas, de la música o la pintura, e incluso de disciplinas artísticas más modernas como el cine o la fotografía. Uno tiene que desplazarse a las vecinas Italia o Francia para encontrar publicaciones dignas de este género, o cruzar los dedos por si alguna editorial pequeña y humilde de nuestro país decide apostar por una traducción al castellano, siempre con tiradas reducidas y asumiendo el riesgo de las pérdidas que podrá suponerle. La editorial mallorquina Dolmen, por ejemplo, es una de las que ha apostado con valentía por este género teórico y la reedición de «Hugo Pratt: La mano de Dios» de Ángel de la Calle es uno de los ejemplos más recientes.

El veneciano Hugo Pratt es, sin duda, un autor de cómics que trascendió largamente el reducido recorrido de la profesión de dibujante de tebeos para alcanzar la eternidad como un artista capaz de plasmar los cambios más relevantes del siglo XX con sus acuarelas. En «Hugo Pratt: La mano de Dios«, el autor intenta desglosar vida y obra de este artista sin par de forma ordenada y muy documentada, a lo largo de cuatro capítulos («Vivir para contarlo», «La estrategia de la araña», «El recurso del método» y «El porvenir es largo»), y hay que destacar que lo hace de forma objetiva y sin dejarse llevar por la pasión que a este dibujante de cómics, divulgador y crítico se le presupone por Hugo Pratt.

Hugo Eugenio Pratt nació en Rimini en junio de 1927, aunque en toda su documentación figuraba Venecia como su ciudad natal, hijo de un inglés muy aficionado por la literatura, un ardiente mussoliniano que le inculcó el amor por la lectura de Julio Verne (y Kipling, Conrad, Stevenson, London,…), y de una madre apasionada del esoterismo, judía, hija de turcos. La mayor parte de su vida la pasó recorriendo los países en los que luego se desarrollaban las historias de su personaje, desde la ciudad de los canales hasta Abisinia, actual Etiopía, acompañando a su padre, en África como intérprete del ejército británico durante toda la Segunda Guerra Mundial, hasta Buenos Aires donde estaría más de una década,.. «Mi vida ha sido un paseo interesante» explicaba el mismo Pratt, narrador, divulgador, erudito, creador de mitos y leyendas, sobre su periplo vital. El título elegido por Ángel de la Calle para el primer capítulo que cuenta la vida del artista desde su nacimiento hasta su muerte, «Vivir para contarlo«, se ajusta al perfil de aventurero, viajero trotamundos, culo inquieto, mujeriego y superviviente de Pratt, y define con tres palabras su vida.

El hijo artístico de Hugo Pratt es Corto Maltés, un marino apátrida, que según se cuenta vino al mundo un 10 de julio de 1887 pero cuya primera aparición está fechada en 1967, en las primeras páginas de una historia titulada «Una Ballata del Mare Salato» para la revista «Sgt. Kirk» dirigida por Claudio Bertieri.
Corto Maltés, oriundo de La Valetta, hijo de un marino británico y una gitana española llamada ‘La Niña de Gibraltar’, siempre a caballo entre la ficción y la realidad de la belicosa y emocionante primera mitad del siglo XX. Los caminos de este aventurero cuyas historias, siempre contadas con diálogos cortos e incisivos, le llevaron por todos los rincones y acontecimientos relevantes del mundo conocido (que su autor ya había recorrido y vivido durante su ajetreada vida), desde Etiopía hasta Sudamérica, desde la Revolución Rusa hasta la Primera Guerra Mundial, cerrando su periplo en la Guerra Civil española, luchando con las Brigadas Internacionales, donde se le pierde la pista. ¿Falleció allí? Uno de los mejores estudiosos de Hugo Pratt y su obra, Dominique Petitfaux (muy recomendables «El deseo de ser inútil» y «A la sombra de Corto«, publicados por Confluencias), afirmaba que no, que un Corto anciano se retiró a vivir su vejez con Pandora y allí, en paz, finalizó sus días.
Corto Maltés tiene mucho de Hugo Pratt: apátrida, mestizo y aventurero. Un vividor. La aventura romántica y la postura libertaria son dos de los rasgos más relevantes de las aventuras de Corto, pero también de la mayor parte de las historias de Hugo Pratt, como las del sargento Kirk, Wheeling, Ana de la Jungla y Ernie Pike. Y es que Pratt fue el mejor modelo para muchos de sus personajes legendarios con una vida digna de ser escrita, un autor que aunó la perfecta sintonía entre lo que se cuenta y la forma de contarlo.
Las aventuras de Corto Maltés han sido traducidas a una decena de idiomas y las ventas de sus álbumes alcanzan cifras millonarias en todo el mundo. Sólo en Francia, el país donde más seguidores tiene, cada una de sus aventuras editadas alcanzaba el medio millón de ejemplares. Para Pratt, su Corto Maltés era heredero literario de clásicos como Verne, Shakespeare, Milton, Coleridge o Hemingway, pero muchos ven en Pratt y Corto la herencia de la tradición literaria y viajera de Conrad, London, Kipling, Stevenson y Melville. Sea como sea, un clásico eterno e inimitable.

«Hugo Pratt: La mano de Dios» es un libro divulgativo fantástico sobre Hugo Pratt, la bibliografía más completa y detallada sobre su vida y su obra escrita en castellano, que incluye además información cronológica y vital sobre Corto Maltés, analizando las veintiuna aventuras del marino veneciano y esbozando una biografía del intrépido aventurero, y también un análisis de la influencia de la obra de Pratt en autores actuales. Es, en resumen, un viaje por la vida y la obra de Hugo Pratt, el Maradona del cómic como el mismo se define al principio del libro, que hará las delicias de los aficionados al noveno arte, a Corto Maltés, y a los ensayos sobre cómic.

Como decía Umberto Eco, prestigioso filósofo, novelista, ensayista y semiólogo, compatriota, amigo y admirador sincero del artista, «Hugo Pratt se ha ido, pero nos queda Corto«.

Hugo Pratt: La mano de Dios.
Autor: Ángel de la Calle
Fecha de publicación: Abril de 2018
ISBN: 978-84-17389-07-9
Formato: 25x18cm. Cartoné. Blanco y negro
Páginas: 160
Precio: 17,90 euros