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El escritor, filósofo y semiólogo italiano Umberto Eco, fallecido en el 2016, nos regaló unos pocos años antes de morir un libro maravilloso acerca de la geografía imaginaria, aquellos lugares que no existen, que son quimeras, utopías e ilusiones de escritores y artistas, que han tomado forma a lo largo de la historia del arte para incorporarse a nuestra cultura como lugares tan reales como cualquier otro.
De la Tierra Media a Narnia, de la Cimmeria de los indomables bárbaros a las islas visitadas por Gulliver, del templo de los Thugs de Emilio Salgari a la residència del 221b Baker Street de Sherlock Holmes, sabemos que estos lugares son tan solo producto de la fantasía de un escritor con talento. Por otro lado hay lugares que la Humanidad ha considerado reales durante muchos siglos, o aún ahora, como la Atlántida, Mu, Lemuria, las tierras de la reina de Saba, el reino del Preste Juan, las Islas Afortunadas, El Dorado, la última Thule, Hiperbórea y el país de las Hespérides, el lugar donde se conserva el santo Grial, la roca de los asesinos del Viejo de la Montaña, el país de Jauja,… Muchos hombres aún los buscan y confían en encontrarlos algun día.
También hay lugares imaginarios que han sido creados para alimentar la fantasía de los niños, como el País de las Maravillas, la ciudad de Oz o el País de los Juegos de Pinocho, y todos ellos tienen también su espacio en este «Storia delle terre e dei luoghi leggendari» de Umberto Eco.
Algunos de estos lugares han dado lugar a fascinantes leyendas que han mantenido en vilo a generaciones y han inspirado a pintores y artistas, otros han obsesionado la fantasía trastornada de los cazadores de misterios y otros incluso han estimulado viajes y exploraciones.
El libro de Eco, acompañado de espléndidas ilustraciones, nos llevaba de la mano por el recorrido cartográfico, visual y textual de estos territorios imaginarios, y es un magnífico complemento a la mejor obra jamás públicada sobre geografía imaginaria: la «Guía de lugares imaginarios» de Alberto Manguel y Gianni Guadalupi.

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