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Esta es una de aquellas obras que, puestos a elegir entre la novela y la película, uno se ve incapaz de escoger. Es una de aquellas pocas excepciones en la que ambas alcanzan la excelencia (aunque quizás la película es una película más brillante en comparación a otras películas que el libro mejor libro en comparación a otros libros). Una rara avis, pero en esta ocasión sí que hay un huevo antes de la gallina: la novela de P.D. James, publicada el 1992, precedió en catorce años a la película dirigida por Alfonso Cuarón.
Phyllis Dorothy James, fallecida en noviembre de 2014, era una popular escritora británica de novelas policíacas cuando en 1992 dió un giro imprevisto a su bibliografía y, para sorpresa de sus lectores, escribió “The children of men“, la primera de sus obras que no pertenecía al género de la novela negra. Como era previsible, la novela no fue bien recibida por sus seguidores, que esperaban un nuevo caso el inspector de policía y poeta Adam Dalgliesh, su personaje más conocido. Y, al contrario, pasó desapercibida para quienes sí la habrían apreciado, que son los aficionados a la ciencia-ficción que tardaron años en descubrir la obra.
Hijos de los hombres” se ambienta en un futuro distópico realtivamente cercano, el año 2021, en que los seres humanos han dejado de ser fértiles. No hay futuro para la humanidad y la extinción es el final. Muchos pierden la esperanza y los suicidios, así como los actos de vandalismo y violencia, se multiplican por doquier, y la mayoría acepta la situación sin demasiadas quejas.
Desesperanzado y resignado, Theodore Faron escribe su diario acerca de la sordidez de una sociedad en decadencia y el orden que pretende imponer su primo, el temible dictador de Inglaterra conocido como el Guardián. Una Inglaterra, la de P.D. James en “Hijos de los hombres“, que no queda muy lejos de la que describía Alan Moore en su “V de Vendetta“. Sin embargo, todo cambia el día en que un grupo de cinco jóvenes revolucionarios, los Cinco Peces, aparecen con una mujer embarazada.
Hijos de los hombres” es una novela de ciencia-ficción ambientada en un mundo carente de niños pero también es, sin tapujos, una crítica a nuestra sociedad y el sistema capitalista, señalando con el dedo al control demográfico, las fronteras cerradas a los inmigrantes, la restricción de las libertades o la decisión de renunciar a tener hijos a cambio de un mayor confort económico y desarrollo profesional.
La verdad es que P.D. James era una mujer de perfil conservador y cristiano, y que su novela está repleta de alusiones religiosas, de forma que los fervorosos religiosos pueden encontrar aquí una defensa a sus fanatismos, pero el lector puede buscar, y encontrar, todo lo contrario en las páginas de “Hijos de los hombres“.

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