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Es curioso, pero aunque «Hasta que llegó su hora» fue el western más ambicioso de su director, el que contó con un mayor presupuesto y un reparto con más estrellas (con Henry Fonda y Claudia Cardinale a la cabeza), obtuvo un resultado final mucho menor que otras obras de Sergio Leone realizadas con menos medios. Sin embargo, en el caso de Leone, todos sus westerns son títulos legendarios que revolucionaron el género, con un estilo propio que marcó tendencia y un espíritu crepuscular y una violencia descarnada como sellos de identidad que asentaron las bases del llamado spaghetti western. Para la eternidad queda la llamada Trilogía del Dólar: «Por un puñado de dólares» (1964), «La muerte tenía un precio» (1965) y «El bueno, el feo y el malo» (1966).
A diferencia de otros westerns de la época, «Hasta que llegó su hora» apostó por un ritmo pausado, casi ceremonial, que permitía cocinar a fuego lento cada mirada, cada silencio y cada gesto. Sergio Leone llevaba al extremo su obsesión por los primeros planos y por la construcción de secuencias largas, cargadas de tensión, donde la música y el montaje se convertían en personajes más. Esta aproximación más contemplativa, que en su momento desconcertó a parte del público, es hoy uno de los elementos más celebrados del filme por críticos y aficionados al género.
Protagonizada por Henry Fonda, Claudia Cardinale, Charles Bronson, Jason Robards, Keenan Wynn y Paolo Stoppa, «Hasta que llegó su hora» (traducción libre al castellano del original italiano «C’era una volta il West«) cuenta cómo, en Flagstone, un pueblo en mitad de ninguna parte, el granjero Brett McBain decide preparar una fiesta de bienvenida para su bella esposa, Jill. Cuando esta llega a casa después de un largo viaje desde Nueva Orleans, descubre que su marido y sus tres hijos han sido asesinados por Frank y su banda de pistoleros. Jill, que hereda la fortuna de su esposo, se convierte entonces en el objetivo del magnate ferroviario Morton, que ansía sus tierras y dio la orden de asesinar a su familia. En el guion están acreditados Sergio Leone, Dario Argento, Sergio Donati y Bernardo Bertolucci.
Sergio Leone contó para esta película con un presupuesto de cinco millones de dólares, tres veces más que el de sus tres trabajos anteriores. Y lo aprovechó. Rodada en Tabernas, en Almería, donde Leone mandó construir un espectacular poblado (el mismo escenario que se utilizó después para películas como «Patton«, «Conan el Bárbaro» o «Indiana Jones y la última cruzada«), Hasta que llegó su hora se considera una de las películas menores del director romano, hijo de un director de cine y de una actriz, y compañero de pupitre de Ennio Morricone, quien se encargó de la memorable banda sonora del filme.
La música de Ennio Morricone es un elemento fundamental del film, creada antes incluso de que el director rodara la primera escena. Cada personaje cuenta con un leitmotiv propio que le otorga identidad y presencia, desde la desgarradora armónica que acompaña al misterioso protagonista hasta el tono lírico que envuelve a Jill. Sergio Leone solía reproducir la música en el set durante las escenas clave, permitiendo que el ritmo de actuación y de la cámara se integrara directamente con la banda sonora. El resultado es una fusión perfecta entre imagen y sonido que sigue considerándose modélica.
Si estáis cerca, el lugar del desierto almeriense donde se rodó la película se encuentra en buen estado de conservación y funciona como parque temático donde se realizan visitas. Está localizado en el km 378,9 de la autovía A-92.
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Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal