Cerramos la primera etapa de Los Nuevos Mutantes, sobrenombre que regresaría en distintas miniseries y series regulares con el paso de los años, y con la “pelea” entre Louise Simonson y Rob Liefeld que acabaría por hacer que Marvel reconvirtiese la serie en la exitosísima X-Force.  Pero aún nos quedan unos pocos números hasta llegar al 100 que supondría el cambio de nomenclatura, aunque Simonson abandonaría el barco en el #97 USA y lo cierto es que se notaban cómo Liefeld pujaba por llevar la serie por otros derroteros, con una actitud militarista que Fabian Nicieza sabría definir tan bien en el inicio de X-Force.

"Los Nuevos Mutantes 5" (Louise Simonson, Rob Liefeld y otros, Panini Cómics)Los Nuevos Mutantes #5 (Marvel Gold) (Cartoné)
Edición original: The New Mutants 74-94, Annual 5 y 6, Summer Special y material de Fantastic Four Annual 23, X-Factor Annual 5 y The Uncanny X-Men Annual 14 USA
Fecha de edición: julio de 2023
Guión: Louise Simonson, Chris Claremont, Ann Nocenti, Peter David
Dibujo: Geof Isherwood, Jackson Guice, Rob Liefeld, Judith Kurzer Bogdanove, Gavin Curtis, Arthur Adams, Walter Simonson, Jon Bogdanove, Louis Williams, Terry Shoemaker, John Byrne, Chris Wozniak, Rich Buckler
Formato: Cartoné, 696 páginas. Color.
56€

La etapa final de Louise Simonson al frente de Los Nuevos Mutantes representó el final de una era para La Casa de las Ideas, y está recogida en este último volumen de la colección. Un hechizo de Hela ha corrompido la personalidad de Valquiria que habita en Espejismo. Para ayudar a su compañera, Los Nuevos Mutantes deben regresar a Asgard, el hogar de los dioses nórdicos, en el preciso momento en que Hela conspira para asesinar a Odín y quedarse con el trono del Reino Eterno. ¿Será suficientes un puñado de mutantes para derrotar a la Diosa de la Muerte? Además, la llegada del misterioso hombre conocido como Cable marca el fin de Los Nuevos Mutantes, y llega la secuela de «Días del Futuro Pasado».

Es con este quinto volumen con el que Panini cierra la reedición del material de Los Nuevos Mutantes, así que imagino que habrá un Marvel Gold X-Force en algún momento, aunque en la Guía para Lectores del Universo Marvel no aparezca este volumen…

En fin, en cuanto al argumento lo cierto es que Simonson hilo fino y se llevó al grupo de los X-Terminadores, formado por los chavales rescatados por Factor-X en la etapa que también guionizaba la escritora y solventó el espinoso asunto de Gosamyr con relativa rapidez para dar paso a la confrontación con Magneto, cuando este retome su visión más oscura del futuro mutante y compartida con el Club Fuego Infernal, para después pasar un buen puñado de números en un regreso a Asgard que, por mucho, queda descafeinado ante la ausencia de Thor, Loki o del propio Odín que se pasa TODOS los números durmiendo, para que luego digan de las siestas de los españoles…

Después, y con la llegada de un Rob Liefeld que por entonces aún intentaba aprender a dibujar y ofrecía resultados mucho mejores que los que le encumbrarían, logró que la serie avanzase hacia un nuevo camino, mucho más violento, en el que un personaje resultaría clave: el propio Cable que tan acertadamente repetía la fórmula de Lobezno: tipo misterioso, capaz de matar (y vaya pedazo de armas más aerodinámicas portaba) y con una gran cantidad de enemigos y conexiones a lo largo de todo el Universo Marvel. Puede que Liefeld exija la autoría del personaje pero son, sin duda, Simonson y Nicieza los que le dotarían de personalidad.

Durante este tiempo la serie no había logrado superar la calidad de los primeros años, con un Claremont que se encontró con el mejor ilustrador en activo, Bill Sienkiewicz, pero que después sería dejada en las manos de una Louise Simonson que lo intentó todo, desde llevar al grupo a Nave, de Factor-X, a unirlos con los X-Terminadores y, finalmente, aceptar un camino más violento.

Nada sirvió y Marvel acabaría por confiar la serie a ese dibujante recién llegado de la Distinguida Competencia, y lo cierto es que Marvel tampoco puso mucho de su parte para que Simonson triunfara, ya que la serie regular no contó con un dibujante regular, pasando por ella autores como Bret Blevins, John Byrne (aunque sólo para un número en el que reconvertían a Magneto en malvado, la eterna lucha del artista canadiense contra las ideas de Claremont), Rick Buckler, Rick Leonardi, Terry Shoemaker, Geoff Isherwood (al que tienen el valor de etiquetar como dibujante invitado, cuando la serie estaba bailando entre las manos de Buckler y Blevins casi aleatoriamente), Rob Liefeld (que aumentó las ventas por una sola portada, lo que al final le haría ganar la contienda con la guionista), Jon Bogdanove (un regalo para los ojos aunque sea en el cross-over Atlantis Ataca), Bob Hall… lo cierto es que tampoco ayudaron alguna que otra historia, como la crítica a la televisión, donde los excesos gráficos y de guión alejaban al lector. Ante la deriva del título y lacada vez más firme presencia de Liefeld como dibujante Marvel acabó por encumbrar a éste y provocar la espantada de la escritora y de su marido de Marvel durante un tiempo. Algo había cambiado, pero poco más de un año después la Casa de las Ideas recibiría su propia medicina cuando sus hot artist les abandonasen para crear Image Comics.

Este volumen, como siempre, viene cargado de extras, desde fichas de personajes, bocetos, páginas enteras… la línea Marvel Gold es una auténtica delicia, por mucho que de vez en cuando salgan volúmenes tan “tochos”.

En definitiva, esta quinta entrega es parte de la Historia de la franquicia mutante, aunque tan sólo sea porque se comienza a atisbar el relevo de la Vieja Guardia para que los Hot Artist imponiesen sus estilo e ideas. El es el comienzo de algo nuevo y, por lo tanto, es agridulce.