Hemos tenido que esperar unos cuantos meses, pero ya está aquí «Evol #8«, que nos da la bienvenida con una portada más negra que el alma de asesino de masas. Y es que no vamos a encontrar otra cosa en este tomo que gente intentando cargarse el planeta. ¿Lo conseguirán?
Fue su némesis, Lightning Bolt, quien salvó la vida de Nozomi en el ataque de Thunder Girl. Sakura ha fallado en su intento por destruir el mundo y recibe una llamada de su padre. Kokoro intenta descubrir los recuerdos reprimidos de Akari. La Tierra perecerá. La humanidad debería extinguirse.
Antes de zambullirnos en «Evol #8«, recuerda que en el volumen anterior se desató una batalla intensa entre Nozomi y Thunder Girl, donde Lightning Bolt emergió como salvador inesperado durante el ataque de Thunder Girl. Mientras tanto, Sakura fracasó en su intento de destruir el mundo, lo cual supuso un golpe dramático para ella y un punto de inflexión narrativo. El séptimo tomo cerró con la tensión al rojo vivo, dejando muchas preguntas abiertas sobre el destino de estos antihéroes fragmentados.
Y ahora, con eso en mente, vamos al octavo tomo 8: Desde la primera página, «Evol #8» te agarra por el cuello y no te suelta. La atmósfera está empapada de desesperación y la violencia no es gratuita: cada trazo, cada página, bota tensión por todos lados. Kaneko vuelve a demostrar que sabe cómo fusionar crítica social brutal con lo onírico, lo personal y lo apocalíptico. Las redes sociales tienen peso en esta historia. El mundo sigue desmoronándose, y nuestros protagonistas, lejos de buscar redención, parecen resbalar más profundo en su espiral de caos.
Akari aparece atrapada, literalmente perdiendo el control, mientras Nozomi lucha con su propia furia creciente —el tipo de furia que no se detiene hasta quemarlo todo, incluido uno mismo—. Sakura, que venía de un intento fallido de destrucción masiva, recibe un mensaje perturbador de su padre, como si el pasado volviese a retorcerle el corazón justo cuando parecía listo para romperse de manera diferente. Todo esto en un juego de símbolos visuales poderosos: tramas de tinta negra carcomiendo la página, caras iluminadas por los pocos resquicios de esperanza, paneles mudos que gritan más que mil palabras.
La crítica está de vuelta, pero no con discursos evidentes, sino con imágenes que se sienten como bofetadas. Racismo, homofobia, corrupción, fracaso político… Kaneko recarga su artillería gráfica para escupir una sociedad podrida, dejando al lector con ese sabor amargo de reconocimiento. Es como si cada viñeta fuese una radiografía de la descomposición moral contemporánea, y esos tres jóvenes, con sus superpoderes malditos, fueran las reacciones orgánicas al caos.
Pero ojo, no todo es nihilismo: también hay momentos de ternura inexplicable entre Sakura, Akari y Nozomi. Se buscan, se encuentran, aunque no se entiendan del todo. En ese sentido, Evol no solo es devastación, también es una declaración de amor retorcido: Evol al revés es Love. Sí, hay sonrisas pequeñas, insoportables, como chispas en medio del incendio emocional que está protagonizando este tomo.
El ritmo es implacable. Kaneko no da descanso: hay escenas de acción brutal, sí, pero son los silencios, los espacios negados, los planos sin texto los que realmente te hacen olvidar que estás sosteniendo un manga. La narrativa visual te atrapa de tal forma que llegas al final con el corazón girando, y el escalofrío instalándose justo ahí, en un lugar que no sabías que podía doler tanto.
Por un lado tenemos a Lightning Bolt sin poderes. Como fue el que salvó la vida a Nozomi, de momento puede actuar con libertad delante de los Evol, sin temor a que estos le hagan papilla. Sakura falla en su intento de destruir el mundo y recibe una llamada de un chaval en silla de ruedas que responde a la denominación de «Red de villanos» y que le pone sobre la pista de la manera para acabar con esos supuestos héroes. Luego tenemos a Kokoro intenta acceder a los recuerdos reprimidos de Akari y por ahí va a aparecer ese conejo al que su creadora llama conegro que amenaza a la humanidad como si de una gran bola de fuego se tratara. Thunder Girl está siendo castigada retenida por la barrera de mum. En fin, se conjugan muchos alocados conceptos que pueden hacernos perder el hilo. Evol quiere destruir el mundo, pero lo quiere hacer como un acto de justicia. ¿Quién los entiende?
En definitiva, «Evol #8« es un golpe. Es crudo, perturbador y bellamente distópico. Estas páginas no brindan esperanza fácil, pero sí una conexión profunda: con la rabia, la confusión, el miedo y el deseo de huir, de romperlo todo o de aferrarse a lo que sea que quede de humanidad en medio del desastre. Es manga de superhéroes que se desmonta para mostrar lo que hay debajo: fragilidad, locura y, aun así, una pulsión de seguir adelante. Paciencia hasta que nos llegue el noveno tomo, que se supone será el final o acaso el principio del fin. ¿Quién sabe?
Evol #8
Autor: Atsushi Kaneko
Fecha de publicación: agosto de 2025
ISBN: 9791370130596
Formato: 17x24cm. Maximum. Blanco y negro
Páginas: 288
Precio: 14,95 euros











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal