¿Puede convertirse un barco condenado a la chatarra en todo un referente de la Armada Española? Sí, se puede, y así lo demuestran en viñetas Daniel Viñuales y Óscar Sanz en «El portaaviones Dédalo», una novela gráfica de gran interés publicada por GP Ediciones.

El portaaviones DédaloEl Dédalo, que nació y murió siendo el USS Cabot, tuvo una intensa vida operativa, tanto en la Marina de Estados Unidos como en la Armada Española.
En la época en la que situamos la historia que contamos en esta novela gráfica, la Armada española -marina entonces-, todavía con viejos buques de antes de la Guerra Civil, estaba en pleno proceso de modernización. Si bien es cierto que esa modernización se produjo con barcos de segunda mano y muchas millas náuticas a sus espaldas, cedidos o vendidos por Estados Unidos, eran bastante más modernos de los que se tenían en nuestra marina.
En este relato contamos cómo la Armada se hizo con un barco de más de 20 años de antigüedad y con más de diez en situación de retiro. Construido originalmente como un crucero ligero, el buque fue finalmente reconvertido en un portaaviones de escolta por necesidades de la guerra en el Pacífico. A pesar de haber sufrido dos impactos de kamikazes en la Segunda Guerra Mundial y no tener una cubierta adecuada para los modernos aviones a reacción, se logró transformar en un portaeronaves polivalente. Su diseño e innovación sirvieron de ejemplo para otras marinas, y su legado perdura hasta nuestros días.
Pero nada de esto habría sido posible sin el ingenio y la pericia de hombres clave como Saturnino Suanzes de la Hidalga, Francisco Javier de Elizalde y Guillermo Salas Cardenal. Tampoco sin el liderazgo de los almirantes Meléndez, Pita de Veiga y Baturone, ni la audacia de los pilotos de helicópteros y de los cazas “Matador”. Todos ellos, a lo largo de aquellos años, fueron capaces de vislumbrar el potencial de un buque con una cubierta de vuelo de apenas 180 metros y las extraordinarias capacidades de un avión de despegue vertical. Un caza concebido inicialmente para operar desde tierra que, contra todo pronóstico, se convirtió en una pieza fundamental para el desarrollo del arma aérea embarcada. Toda esta experiencia acabó siendo adoptada por Estados Unidos, la Unión Soviética, el Reino Unido, Italia, India, Tailandia o China.

Hoy hablamos de «El portaaviones Dédalo«, una novela gráfica que recupera episodios poco transitados de nuestra historia reciente y lo convierte en un relato la mar de interesante. GP Ediciones lleva tiempo explorando esa línea, como ya hizo con «13 grados 13 millas. La tragedia del submarino C4«, y ahora vuelve a sumergirse —nunca mejor dicho— en la crónica naval con una novela gráfica centrada en el portaaeronaves Dédalo (R-01). El resultado es un volumen que combina rigor histórico, emoción contenida y una puesta en escena visual poderosa, en una edición cuidada al detalle que confirma el compromiso del sello aragonés con la divulgación en viñetas. No en vano, esta línea de cómic se titula «Armada» y tiene un asesor histórico.

El Dédalo fue durante años una de las piezas clave de la Armada española. Botado originalmente en Estados Unidos -su nombre, USS Cabot- y posteriormente adaptado al servicio español, este portaaeronaves —identificado con el numeral R-01— simbolizó una etapa de transición y modernización de la flota. Más allá de su dimensión técnica, la obra pone el foco en las personas que lo habitaron: marineros, oficiales, mecánicos y pilotos que hicieron del buque su hogar flotante. El cómic, basado en hechos reales aunque con diálogos recreados para dar coherencia narrativa, opta por un tono cercano que facilita la inmersión del lector sin renunciar al trasfondo histórico.

Al guion encontramos a Daniel Viñuales, ilustrador, guionista y alma mater de GP Ediciones. Su experiencia previa en títulos de carácter histórico y divulgativo se nota en la solidez del planteamiento. Viñuales no se limita a encadenar datos; construye una estructura dramática que permite entender la relevancia del Dédalo dentro de su contexto político y militar. Hay una clara intención pedagógica, pero siempre integrada en la narración, sin que el relato se convierta en una lección encorsetada. Ya avisa en el prólogo que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Si no, sería un catálogo y no una narración, claro.

En el apartado gráfico, Óscar Sanz aporta un estilo dinámico y preciso, especialmente eficaz en las escenas de maniobras aéreas y vida a bordo. El formato tipo álbum europeo juega a favor de la espectacularidad: las cubiertas del portaaeronaves, los despegues y aterrizajes, o las panorámicas marinas respiran gracias a una composición que sabe cuándo abrir plano y cuándo centrarse en los rostros. El color, impreso en papel estucado mate de 135 gramos, refuerza la atmósfera entre lo épico y lo cotidiano, sin caer en estridencias.

Uno de los mayores aciertos del cómic es su equilibrio entre la maquinaria y el factor humano. El Dédalo no aparece solo como un icono tecnológico, sino como un espacio lleno de historias cruzadas. Las conversaciones recreadas por el guionista sirven para mostrar tensiones, camaradería y el peso de la responsabilidad. Esa dimensión íntima conecta con el lector y convierte lo que podría haber sido un simple repaso histórico en una narración con pulso dramático.

Como en otras obras del catálogo de GP Ediciones, el volumen se completa con un amplio estudio final, en este caso firmado por Diego Quevedo Carmona. Este añadido amplía el contexto y ofrece una base documental que enriquece la lectura, especialmente para quienes quieran profundizar en la trayectoria del portaaeronaves y su significado dentro de la Armada. Es un complemento ideal que subraya la vocación divulgativa del proyecto.

La edición, en cartoné y con 64 páginas a color, resulta sólida y atractiva. No es un detalle menor que la impresión se haya realizado en España, con tintas ecológicas y papel procedente de bosques gestionados de manera responsable. Además, la producción del libro contribuye al mantenimiento de una docena de puestos de trabajo en las distintas fases del proceso editorial. Son datos que hablan de una forma de entender el cómic como producto cultural y también como motor de industria local.

En definitiva, «El portaaviones Dédalo» consolida una línea de trabajo que combina historia, divulgación y narrativa visual con personalidad propia. Si en «13 grados 13 millas» el lector se adentraba en la tragedia del submarino C4, aquí la perspectiva se amplía hacia la cubierta de un gigante del mar que marcó época. Un cómic que invita a mirar atrás para comprender mejor una parte de nuestra memoria naval, y que demuestra que las viñetas siguen siendo un vehículo privilegiado para contar la historia con emoción y cercanía.

El portaaviones Dédalo
Autores: Daniel Viñuales y Óscar Sanz,
ISBN: 9788412637861
Fomato: Cartoné. Color. Papel estucado mate de 135 grs.
Páginas: 64
Precio: 22,00 euros