Serendipia nos ofrece «Los locos años 20: de la pandemia a la guerra«, un compendio de viñetas de humor gráfico que no dejan títere con cabeza. El colectivo El Churro Ilustrado se mete de lleno en los años más agitados que hemos vivido en décadas, pero lo hace sin solemnidad, sin grandilocuencias y sin ese aire de “te voy a explicar el mundo” que muchas obras sobre la pandemia —y sus derivadas— han adoptado. Aquí la apuesta es otra: reírse del desastre… mientras te señala que sigues metido hasta el cuello en él.
Los genios del humor irreverente de «El Churro Ilustrado» vuelven al ataque.
En esta edición especial, los dibujantes y redactores más afilados del panorama satírico te invitan a un viaje mordaz por los primeros años de esta desconcertante década. Desde la pandemia global hasta los conflictos en Ucrania y Gaza, pasando por teorías virales, desastres (naturales y bien humanos) y una galería de personajes que parecen sacados de una caricatura… pero son reales.
Desde su nacimiento en 2015, El Churro Ilustrado apareció con la misión de devolver al papel —y ahora también a la pantalla— ese humor gráfico descarado que parecía condenado a perderse en la marea digital. Fundado por José Orcajo, Ricardo Olivera Fritz, Luis Conde y Pepe Macías, el proyecto nació como una revista satírica que se metía con la actualidad sin contemplaciones, mezclando ilustración, periodismo e irreverencia en tiradas generosas que incluso les valieron premios y una comunidad fiel. Durante su primera etapa reunió a colaboradores de todo tipo, desde veteranos del humor hasta jóvenes con ganas de sacudir conciencias a golpe de viñeta, creando un estilo tan variado como imprevisible.
Tras un periodo de pausa —de esos que parecen finales pero solo son intermedios dramáticos— el espíritu churrero resucitó en 2019 con ediciones especiales y un tono igual de afilado, trasladando buena parte de su actividad a su «churrería digital«, donde siguen publicando con tiradas limitadas, humor corrosivo y una visión del mundo que combina sarcasmo, crítica social y un cariño muy particular por el absurdo. En el fondo, El Churro Ilustrado es menos una revista y más una forma de resistencia humorística: un lugar para mirar la realidad con un gesto cómplice y un lápiz dispuesto a exagerarlo todo para que, de alguna manera, duela un poquito menos.
Una de las cosas que más destacan es su forma de equilibrar el humor con la crítica. No es humor tierno ni amable: es humor ácido, de ese que te hace soltar la carcajada justo cuando notas que te estás riendo de algo que en realidad da bastante miedo. La pandemia, las teorías conspiranoicas, las tensiones geopolíticas, la guerra, la desinformación, la sensación de que el mundo se inclina cada vez más hacia el absurdo… Todo está ahí, sacado de contexto solo para demostrar que el mundo actual ya es un fuera de contexto por sí mismo.
Visualmente, el cómic aprovecha mucho el trazo caricaturesco. No es un estilo «bonito», y tampoco pretende serlo: es grotesco, exagerado, un poco feo a propósito. Esa fealdad expresiva funciona como comentario: subraya lo deformado de nuestra convivencia con las crisis, lo acostumbrados que estamos a que la normalidad tenga tintes esperpénticos. Cada viñeta parece estar dibujada con la misma energía nerviosa con la que todos mirábamos los titulares de 2020 a 2023.
Hay que destacar la cantidad de firmas que dejan su impronta en estas páginas. He de reconocer que el que más me suena es el sin par Pere Olivé, que conozco de su gloriosa etapa en cómics Forum. La tropa de autores que desfilan por estas páginas es importante: maestros churreros como Koko, Martirena, Dimitri, Carolina Bonino, Lombila, Madrigal, Manuel Barrero, Luis Conde, Juanjo Megías, Enrique Bonet, Álex Romero, Manel Gimeno, Rafa Iglesias y muchos más, todos coordinados por los Maestros Churreros Fritz y Pepe Macías, este último encargado de los textos introductorios de cada sección (apoyada por una viñeta gráfica en el que el personaje «churresco«, que aparece por doquier, nos hace sonreír.
Como obra crítica, «Los locos años 20: de la pandemia a la guerra» acierta especialmente en no quedarse en la superficie. Podría haber hecho un repaso «memeístico» de eventos recientes y ya; hubiese sido fácil, cómodo y vendible. Pero en vez de eso, va tirando del hilo de la frustración colectiva, del cansancio acumulado, de la sensación de desconcierto continuo. Logra empaquetarlo todo sin moralizar ni ponerse trascendental, lo que paradójicamente lo hace más profundo. Cuando una sátira te deja pensando, es que algo ha tocado.
No todo es perfecto, claro. Por momentos tanta ironía seguida puede saturar, como si estuvieras atrapado en una conversación con alguien muy ingenioso que no sabe soltar el freno. Hay páginas donde la densidad de referencias y guiños, aunque divertida, puede escapar a quien no siga de cerca la actualidad o simplemente necesite un respiro. Pero incluso esos excesos parecen parte del concepto: estamos viviendo una década tan saturada que es lógico que el cómic también lo esté. Recomiendo leer pequeñas dosis de chistes en diferente momentos del día. Esta obra hay que degustarla y digerirla como se debe.
Otro acierto es que no se limita a buscar el impacto fácil. Sí, hay humor negro; sí, hay golpes visuales diseñados para incomodar. Pero el conjunto tiene intención: no se burla de las víctimas, sino de las dinámicas absurdas que hemos normalizado. No ridiculiza el sufrimiento, sino la maquinaria sociopolítica que lo prolonga. Es una diferencia sutil, pero importante, y una de las razones por las que el libro tiene más calado del que podría parecer a simple vista.
«Los locos años 20: de la pandemia a la guerra«, que publica Serendipia, aparece en tapa dura en formato apaisado. Tras el recorrido de estos años locos, locos, «Érase una vez un churro» explica lo que han sido estos diez últimos años dentro del seno de este grupo, y después nos encontramos viñetas al respecto. Como epílogo, Luis Conde Martín nos explica cómo se originó todo. La última página está dedicada In memoriam a maestros churreros que no están con nosotros, como Tom, Ventura o Martinmorales.
En resumen, «Los locos años 20: de la pandemia a la guerra» es un cómic que se lee con una sonrisa ladeada y se recuerda con un pequeño nudo en la garganta. Divertido, incómodo, lúcido y muy de su tiempo —demasiado de su tiempo, quizá—, funciona tanto como retrato generacional como desahogo colectivo. Ideal para quien quiera procesar estos años sin caer en la tragedia pura, pero tampoco en el escapismo. Y sobre todo, perfecto para quienes creen que el humor, usado con mala leche y buen pulso, sigue siendo una de las formas más sinceras de decir la verdad. ¡Chocolate con churros para todos!
Los locos años 20: de la pandemia a la guerra
Autores: El Churro Ilustrado
ISBN: 979-13-87661-02-1
Formato: 21x15cm. Cartoné
Páginas: 184
Precio: 18,95 euros











Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja