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Hemos visto el fin del mundo tantas veces en el cine, de tantas maneras distintas, que el día que de verdad llegue el apocalipsis y llame a la puerta de casa, no nos lo vamos a creer. De hecho, Hollywood nos ha explicado los trucos necesarios para sobrevivir al día en que caiga un meteorito gigantesco, a que el clima se vuelva loco, a que un virus convierta a todos los seres humanos en zombies, a que una raza de alienígenas hostiles venga a exterminarnos o a que una enfermedad contagiosa nos aniquile de un plumazo. El cine apocalíptico nos ofrece excelentes lecciones de supervivencia.

Aunque hablar del fin del mundo no sea nada agradable, y cada día haya científicos, expertos, políticos, profetas, agoreros o vendehumos que nos alertan de que el final está cerca, a veces con datos y rigor, ver una película sobre el apocalipsis suele resultar de lo más emocionante. Y si, además, se trata de un espectáculo entretenido, aunque previsible, como «El día de mañana«, con la ciudad de Nueva York cubierta por las aguas y el hielo, bienvenido sea el fin del mundo… en una pantalla.

Dirigida por Roland Emmerich, todo un especialista en acabar con el mundo («Independence Day«, «2012«, «Moonfall», «Godzilla»,…) que le ha servido para tener una carrera tan coherente como mediocre, y protagonizada por Dennis Quaid, Jake Gyllenhaal, Emmy Rossum, Sela Ward, Arjay Smith y Tamlyn Tomita, entre otros, «El día de mañana» («The day after tomorrow«) nos presentaba a Jack Hall, un climatólogo que intenta advertir de que la Tierra se encuentra al borde del colapso medioambiental, a la vez que un cambio climático imprevisto empieza a asolar el hemisferio norte con tornados, lluvias torrenciales y cambios de temperatura de una magnitud amenazadora para la humanidad. Su empeño es convencer al presidente de Estados Unidos de la necesidad de una evacuación a gran escala hacia el sur del planeta. Pero cuando su hijo Sam, de paso por la Gran Manzana, queda atrapado en la ciudad sometida de pronto a una temperatura gélida, refugiado en la Biblioteca Pública de Nueva York junto a otros supervivientes, su obsesión es emprender un rescate a contrarreloj.

«El día de mañana» es una película de catástrofes, de las muchas que se hicieron a finales del siglo pasado y principio de este. Parece que la fiebre por este tipo de género ya ha pasado, pero quizás lo que ha cambiado desde entonces hasta ahora es que las causas del fin del mundo (el clima, los robots, los alienígenas o los zombies) son diferentes y los próximos causantes de nuestro apocalipsis aún están por aparecer. O quizá no. Las IA ya están aquí y nos saludan con la mano mientras Skynet mantiene el dedo sobre el botón rojo.

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Where to watch El día de mañana