¿Estás harto de los típicos cuadernos de pasatiempos veraniegos que prometen entretenimiento pero terminan olvidados bajo la toalla, junto a las gafas de sol y ese pareo que nunca usas? Pues prepara la crema solar y pon a enfriar la limonada, porque «El crimen del verano: El cuaderno vacacional de Crímenes ilustrados» ha llegado para revolucionar tus días de playa, piscina o sofá con ventilador. Este libro no solo refresca la mente: la pone a hervir como una paella al sol.
Los pasatiempos veraniegos se mezclan con los juegos de detectives en este libro vacacional para adultos. Mientras que en Crímenes ilustrados teníamos que observar doce escenas del crimen para deducir quién era el asesino, en este nuevo volumen solo nos enfrentaremos a una única escena, pero… ¡con más de cien sospechosos! Afortunadamente, el propio asesino nos reta a encontrarle con un método muy particular: resolviendo pasatiempos. Por cada uno que resuelvas, podrás tachar a un sospechoso. Si los solucionas todos, habrás encontrado al culpable.
Sumérgete en decenas de juegos que van desde sopas de letras hasta crucigramas pasando por enigmas numéricos, sudokus, retos de observación, juegos de lógica, acertijos o laberintos. ¿Serás capaz de encontrar al asesino antes de que acabe el verano?
Modesto García, conocido por sus ingeniosas historias criminales interactivas («Crímenes ilustrados» y «Pequeños crímenes ilustrados«, publicados por Plaza & Janés), vuelve a hacerlo: atraparte sin que puedas (ni quieras) escapar. Esta vez se asocia con el talentoso ilustrador Javi de Castro, cuyos dibujos tan brillantes como un flotador de flamenco aportan ese color y detalle que hacen que este libro sea una joya visual además de un reto mental.
Pero hablemos claro: «El crimen del verano» no es solo un libro, es un juego mental encuadernado. No exagero cuando digo que me hace una ilusión tremenda tenerlo entre manos. Para quienes —como yo— acostumbran a cargar el bolso de playa con sudokus, autodefinidos y alguna que otra sopa de letras arrugada, además de los cómics del mes, esto es una auténtica revolución. Porque sí, te lo llevas pensando que vas a resolver un par de pasatiempos entre baño y baño, y acabas, lápiz en ristre, ignorando las olas y murmurando cosas como «El sospechoso 38 no llevaba gafas, ¡así que no puede ser él!«.
La premisa es simple y brillante: el asesino se lo pone difícil al detective (que, por si no te habías dado cuenta, eres tú). Le deja como pista una fotografía de una piscina abarrotada de personas —la escena del crimen— y una serie de juegos (más de setenta) que deberá resolver para ir descartando sospechosos. Cada pasatiempo resuelto correctamente elimina a uno o varios posibles culpables, y si logras descifrar todos, quedará solo uno: el asesino. Fácil, ¿no? Las narices.
Aquí hay crucigramas que te harán dudar de tu ortografía, pruebas visuales donde tendrás que detectar detalles mínimos, juegos de lógica, de memoria, de agudeza, de letras, de números… Una especie de escape room veraniego disfrazado de cuaderno de juegos. Pero ojo, que hay niveles: algunos son relativamente accesibles, otros son auténticas torturas mentales que te harán gritar (de frustración o alegría, depende del día). Lo importante es que todos, absolutamente todos, están diseñados con inteligencia, humor y un delicioso sadismo juguetón.
Y por si fuera poco, los detalles están cuidados al milímetro. La ilustración de la piscina es una delicia: cientos de personajes únicos, todos numerados, cada uno con una historia que adivinarás a través de pistas, detalles y juegos que conectan entre sí como un reloj suizo. Tras la imagen, una lista con los nombres de los 120 sospechosos, perdón, 121, que irás tachando poco a poco como quien deshoja una margarita sangrienta: “tú no fuiste… tú tampoco… tú quizás…”.
Es el tipo de libro que puedes disfrutar solo, como reto personal, o compartir con familia o amigos en tardes de calor. Pocas cosas unen más que resolver un crimen entre risas, broncas por quién tiene razón y momentos eureka bajo la sombrilla. He de confesar que algunos retos parece que los haya creado el mismo diablo… Pero, claro, este es un libro recomendado para adultos, así que a currárselo.
En resumen, «El crimen del verano: El cuaderno vacacional de Crímenes ilustrados» que la editorial Plaza & Janés edita en un formato la mar de cómodo (tapa blanda y en bitono en páginas interiores) es una delicia estival para mentes inquietas. Un cóctel perfecto entre misterio, pasatiempos y narrativa interactiva. Y cuando termines (si lo consigues), no solo habrás atrapado al asesino: habrás vivido una aventura única, ingeniosa y, sobre todo, endiabladamente divertida.
¿Te atreves a resolver el crimen del verano? Adelante, detective: la piscina te espera.
El crimen del verano: El cuaderno vacacional de Crímenes ilustrados
Autor: Modesto García
Fecha de publicación: Julio de 2025
ISBN: 9788401038037
Formato: 20,3×20,4cm. Tapa blanda
Páginas: 112
Precio: 17,00 euros











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal