Diábolo Ediciones vuelve a bucear en nuestra nostalgia trayéndonos en esta ocasión «¡Y tiro porque me toca! Los juegos y juguetes de nuestra niñez«, de Vicente Pizarro.

Juegos Reunidos, CinExin, Exin Castillos, Auto Cross, Xylomatic, Tricot Mágico, La Ruta del tesoro, Distrito 21, Misterio, Quimicefa y cientos de juegos y juguetes más que alegraron la vida de varias generaciones. Adentrarse en mundos oscuros del Imperio Cobra, resolver un misterioso crimen en una mansión, operar a corazón abierto sin anestesia, o comerte a un rival y contar veinte, eran retos y desafíos que nos hacían pasar horas de diversión, solos o en compañía de familia o amigos. Este libro nos sumerge en los juegos y juguetes más importantes de nuestra niñez, con sus marcas, peculiaridades y reglas, en un amplio repaso que nos hará recordar esos maravillosos años de ocio.

El zaragozano Vicente Pizarro no es nuevo en esto de hacernos viajar por el tiempo para llevarnos a nuestra niñez. En su haber tiene los dos volúmenes de «¡Andá!, la merienda» y el de «¿Quieres un chicle?«, ambos publicados por Diábolo Ediciones. También es autor del blog Cropan Coleccionando Sueños. Con estos antecedentes, no podía ser otro quien realizara este recorrido nostálgico por los juegos y juguetes de nuestra infancia cuyo título hace referencia a uno de los juegos de mesa que hasta el último de nosotros ha jugado alguna vez, y pongo la mano en el fuego a que todos han vociferado la famosa coletilla de la Oca.
En la introducción del libro se nos informa de que los juegos de mesa han acompañado al ser humano desde las tempranas civilizaciones, siendo el primero, según los expertos historiadores, originario de Egipto, entre 3000 y 2600 años a.C. Tras un breve repaso a la evolución de los juegos de tablero, el autor comenta brevemente juegos emblemáticos como el parchís, la oca, dominó, damas, ajedrez y las cartas y barajas, donde destaca la aportación de la empresa española Naipes Heraclio Fournier S.A.
Ya metidos en faena, vamos a encontrarnos cuatro capítulos dedicados a una empresa juguetera cada uno: Geyper, Exin, Congost y Cefa. Vicente despliega sus conocimientos acerca de estos cuatro titanes que tantas alegrías nos dieron en nuestra juventud y lo hace comentando las aportaciones más relevantes de cada una de ellas.
La empresa valenciana Geyper tiene ese halo nostálgico que nos alcanza con sólo oír nombrarla. Son los padres de los famosos Juegos Reunidos (un servidor los disfrutó siendo niño). Una caja que contenía una enorme cantidad de juegos distintos, con un ejército de fichas y cartones. Geyper también dedicó su existencia a fabricar gran variedad de propuestas para los niños (y no tan niños): juegos de agua y de bolsillo, a los que dediqué muchas horas, por cierto, apretando los botones, Cubijuegos, para demostrar nuestra habilidad y, por supuesto, los Geyperman, muñecos articulados que eran la versión cañí de los G.I. Joe y que gozaron de gran éxito. Para conseguir uno ahora, hay que soltar la pasta.
Hablar de Exin es hablar de Tente, Exin Castillos, Cinexin y tantos otros juegos que aterrizaron en los hogares españoles en décadas como los 50, los 60 y los 70. La empresa Exclusivas Industriales S. A. se fundó en 1951 y también fabricó muñecos tras comprar la empresa de plásticos Madel. Los Madelman son otro de esos objetos codiciados por los coleccionistas y que cuesta sudor y lágrimas conseguirlos en la actualidad (intenten conseguir el astronauta y verán que risas). Lego inspiró el Tente, un juego de construcción que arrasó en ventas y que haría falta un libro aparte para mostrar todas sus referencias. Los Exin Castillos fueron otro de esos juguetes que eran el regalo navideño ideal. Exin también lanzó su versión del Meccano y el Scalextric, analizados en este libro con tesón.
Lluis Congost fundó en los años 50 la empresa Congost, que pasaría a los anales por sus creaciones de corte educativo y constructivo, con juegos de habilidad de todo tipo: el Auto Cross, el 4pescan, Pesca Loca, Electro Galaxia, Control Aéreo (un juego de locos), el Xylomatic, el Laberinto, otro de esos juegos que te robaban las horas, el Memorión y muchísimos más. Y no hay que olvidarse de las figuras articuladas Big Jim, las huchas, los bingos e incluso el cinturón de camping.
Llegamos a Cefa, a quién Vicente Pizarro le dedica especial atención, ya que ha podido conversar con Pepe Pineda, la cabeza pensante que diseñó e imaginó una amplia gama de juegos de tablero. Esta empresa zaragozana, que aún hoy en día sigue existiendo como Cefa Toys, nació en 1946 como fabricante de cápsulas de celulosa, jabones, etc. Su andadura en el mercado de entretenimiento infantil llega en 1983, donde gracias a la labor de su creativo y del ilustrador Isidre Monés, consiguieron alcanzar el éxito con multitud de impresionantes juegos entre los que destaca el superventas Imperio Cobra. Cefa es la marca de la que más juegos tuve en la infancia y conservo en la actualidad. Son tantas las creaciones que marcaron un hito, que les recomiendo que se asomen a este libro para descubrirlas todas. Se nota que a Vicente Pizarro le toca de cerca esta empresa (comparten ciudad) y su análisis de la misma es digno de aplauso. El Palé, Dagon, Misterio, Marco Polo, Drácula, Alerta Roja, etc.
El texto de este libro no es riguroso, puesto que habría que dedicar un ejemplar a cada marca para incluir todas las creaciones. Hay algún errorcillo, como cuando aparece un párrafo de un libro anterior del autor, que se ha colado por arte de magia. O como cuando afirma que los dibujos de Misterio de Cefa son creación de Ibáñez. Está claro que son apócrifos. Pero esto no empaña la grandiosa labor de Vicente Pizarro, que nos arrastra a nuestra niñez de una manera sublime.
Cientos de imágenes de los juegos y publicidad de los mismos engrandecen esta obra, cuya maquetación es muy buena, aunque a veces resulte complicado leer textos impresos sobre colores intensos. Hay que aplaudir la iniciativa del autor de fotografiar algunos juegos con aspecto de estar jugados y con las cajas tocadas. Si el lector echa de menos otras marcas, que no se apure, pues está prevista una segunda parte que nos hable de otras jugueteras como Borrás, Famolir, Parker, Mattel, MB, Nac o Dalmau. Tiempo al tiempo.
Para redondear este divertido y nostálgico libro se nos ofrece un apartado de ilustraciones de Isidre Monés hechas recientemente, que recrean personajes y elementos de los juegos clásicos de Cefa.
Si te gustan los libros que tocan la fibra, y nos hacen recordar tiempos felices, recomiendo ¡Y tiro porque me toca!.

¡Y tiro porque me toca! Los juegos y juguetes de nuestra niñez
Autor: Vicente Pizarro
Fecha de publicación: Mayo de 2021
ISBN: 9788418320347
Formato: Cartoné. Color.
Páginas: 288
Precio: 25,95 euros