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La historia deja muchas cosas por escrito, de manera que lo sucedido queda para siempre registrado, pero la historia suele olvidar con mucha rapidez. Seguramente muchos lectores ignoran que en Indonesia, en 1965, murieron casi un millón de personas durante el llamado genocidio indonesio, las purgas desatadas contra los comunistas por parte del gobierno del general golpista Suharto. Como no podía ser de otra manera, en plena Guerra Fría, los norteamericanos estaban detrás de lo acontecido, tenían un conocimiento detallado sobre los asesinatos en masa desde un comienzo, y hay documentos que confirman que apoyaron las acciones genocidas del ejército indonesio. El año 2016, la Corte Internacional de Justicia culpó a Indonesia por los hechos como un crimen contra la humanidad y le otorgó la categoría de cómplices a Estados Unidos, Reino Unido y Australia.

Basada en una novela del escritor Christopher Koch, la película australiana “El año que vivimos peligrosamente” (“The year of living dangerously“) nos contaba la experiencia de un periodista australiano en ese año de locura y violencia en el archipiélago indonesio. Dirigida por Peter Weir y protagonizada por Mel Gibson, Linda Hunt, Bill Kerr, Michael Murphy, Noel Ferrier y Sigourney Weaver, entre otros, nos contaba como el inexperto reportero australiano Guy Hamilton es destinado como enviado especial a Yakarta para cubrir la turbulenta situación que vive Indonesia, durante el derrocamiento del presidente Sukarno. Allí conocerá a Billy Kwan, un enigmático fotógrafo que le servirá de guía, y a Jill Bryant, una atractiva funcionaria de la embajada inglesa.

La actriz Linda Hunt ganó el Oscar a mejor actriz secundaria por su excelente trabajo como Billy Kwan, la primera actriz en ganar un Oscar por interpretar un papel masculino, pero la película supuso sobretodo el lanzamiento internacional de su director, que pronto vería como Hollywood le abría las puertas de par en par y le ofrecía dirigir “Único testigo” (1985), “La costa de los mosquitos” (1986) y “El club de los poetas muertos” (1989), una tras otra, sumando dos nominaciones al Oscar como director. Un Oscar, por cierto, que no recibiría hasta el año 2023, y de forma honorífica.

Durante el rodaje de la película el equipo recibió numerosas amenazas de muerte por parte de los islamistas. “El año que vivimos peligrosamente” estuvo prohibida en Indonesia hasta el año 1999. La primera proyección de la película en el país se llevó a cabo en noviembre del 2000, dos años después de que el dictador Suharto dejó su cargo.

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Where to watch El año que vivimos peligrosamente