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La carrera del director Kevin Smith empezó por sorpresa y por todo lo alto, con un brillante debut. La fresca “Clerks“, rodada en blanco y negro y con un presupuesto mínimo sorprendió con sus diálogos afilados, ágiles y rápidos, y escenas hilarantes (como la del cadáver en el baño o la reflexión sobre los trabajadores de la Estrella de la Muerte). Le siguieron algunas películas afortunadas como “Dogma” o “Persiguiendo a Amy” que fueron bien recibidas, aunque a partir de entonces todos sus trabajos fueron rotundos fracasos de crítica y taquilla. Ni “Jay and Silent Bob Strike Back”, ni “Una chica de Jersey”, ni “Clerks II”, ni “¿Hacemos una porno?”, ni “Red State” (pese a su premio en el Festival de Sitges) le devolvieron al lugar que parecía que le correspondía. Los fracasos encadenados llevaron a Kevin Smith, en plena depresión, a anunciar su retirada (“Si no puedo aportar nada nuevo, y te aseguro que no puedo, no tiene sentido continuar“, declaró), pero decidió seguir intentándolo. Sin éxito.

Dogma” fue una de las películas más polémicas del director de New Jersey. Era previsible que muchos católicos no se iban a tomar demasiado bien que la película contara que hubo un tercer apóstol y que era negro, que Jesucristo tuvo descendencia o que Dios era una mujer, con la apariencia de Alanis Morissette. Todo esto escandalizó a varios grupos religiosos norteamericanos que no dudaron en manifestarse en las puertas de los cines que exhibían la película. La Miramax del denostado Harvey Weinstein se negó a distribuir la película. Publicidad gratis y efecto Streisand.

Protagonizada por Alan Rickman, Ben Affleck, Jason Lee, Linda Fiorentino, Matt Damon, Salma Hayek, Chris Rock y Janeane Garofalo, entre otros, “Dogma” nos contaba la historia de Loki y Bartleby, dos ángeles caídos condenados a un exilio perpetuo en Wisconsin, han encontrado la manera de regresar al Cielo, aunque ello suponga la destrucción del universo entero. Bethany, una trabajadora de una clínica abortista con una seria crisis de fe, será la encargada de impedírselo. La batalla final en la eterna guerra entre el Bien y el Mal tendrá lugar en Nueva Jersey.

Escandalosa y blasfema para algunos y una simple gamberrada para otros, “Dogma” también es divertida. Ignorando el discurso teológico de Kevin Smith, que se identificaba como creyente y practicante, la propuesta tenía su gracia. Y la ocurrencia de poner a Alanis Morissette como Dios es todo un acierto.

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