No voy a negar que Die. Corazones rotos por la fantasía me ganó con la premisa de explorar qué había sido de los protagonistas de Dragones y Mazmorras cuando regresan a su “mundo infernal” para rescatar a uno de ellos al que, 25 años antes, dejaron atrás, y más cuando viene firmada por Kieron Gillen y Stephanie Hans.

DieDie 1 Corazones rotos por la fantasía     
Edición original: Die: Fantasy heartbreaker 1-5 USA
Fecha de edición: septiembre de 2020
Guión: Kieron Gillen
Dibujo: Stephanie Hans
Formato: Cartoné, 176 páginas. Color.
Previo (en inglés): 1er capítulo
19,95€

Un grupo de cuarentones debe luchar contra el horror al que apenas sobrevivieron cuando eran los jugadores adolescentes de una partida de rol. Kieron Gillen (El Poderoso Thor: Viaje al Misterio) describe su nuevo cómic como un Jumanji gótico en el que la fantasía se vuelve algo demasiado real.

Han pasado algo así como 22 años desde que dejé de jugar a rol, 22 años en los que no he añorado demasiado el sonido de los dados al rodar sobre la mesa mientras las esperanzas vitales de mis personajes pendían de un hilo, pero algo ha sucedido en 2020 que ha reactivado mi necesidad de rol… y de historias relacionadas con el rol. Si hace unas semanas os traía la reseña de Rick y Morti vs. Dungeons & Dragons (un tebeo magistral que no dejo de recomendaros) hoy toca hablar de Die. Corazones rotos por la fantasía, un cómic de Kieron Gillen y Stephanie Hans que toma la premisa de la serie de dibujos Dragones y Mazmorras y nos invita a regresar a esos personajes… 20 años después.

Antes de comenzar a hablar sobre Die os diré que, sobre el papel no podía pintar mejor la cosa, retomar la historia de Dragones y Mazmorras años después para encontrarnos con los jóvenes que se vieron atrapados en una dimensión de fantasía. Sobre el papel pinta excelente, pero en Die nos encontramos con que no es un producto oficial, así que la trama se asemeja pero no calca lo visto en la serie de TV.

Y hay aún más diferencias, del tono alegre e inocente de la serie pasamos a un tono mucho más adulto y oscuro en Die, el subtítulo del volumen es tomado muy en serio y veremos qué ha roto los corazones de nuestros protagonistas, comenzando por el hecho de que se vieron obligados a dejar atrás a uno de ellos, aunque ahora contarán con una segunda oportunidad para encontrarle, una segunda oportunidad que ninguno ha buscado y para la que no están emocionalmente preparados, por mucho que hayan pasado 25 años desde sus aventuras.

Die

El reparto de dados/personajes que no tiene sentido

Kieron Gillen debía ser un gran fan de Dragones y Mazmorras, de la serie de TV, pero de rol parece que entiende muy poquito, simplemente viendo cómo los jugadores se “reparten” los dados ya da mucho que pensar (eso no es rol)… pero esto tan sólo es parte de la historia, de hecho Gillen creó un juego de rol basado en Die que puso a disposición de la comunidad gratuitamente.

DieAdemás Gillen juega con los tópicos que afrontamos los jugadores de rol a la hora de seleccionar nuestros personajes y de que se comporten como deben, podremos identificar a los arquetipos de los jugadores de rol incluso mientras se produce la historia, lo que nos deja con el mata-mata (enseguida sabréis quién es Die, el personaje irreflexivo que decide resolver todos los problemas con la espada), el entusiasta, el que no está convencido del todo, etc, la ventaja es que son cuarentones, como la mayoría de lectores que seguramente acabarán acudiendo a

En cuanto a la trama, la verdad es que me gusta la idea de que vuelvan a la dimensión donde estuvieron atrapados, pero no me acaba de convencer el abrupto desarrollo de la historia, me parece que debería fluir un poco más, aunque también es cierto que así han sido las partidas de rol que he jugado en mi vida.

El trabajo de Stephanie Hans es realmente impresionante pero en ocasiones llega a resultar bastante confuso por el excesivo uso de la paleta digital que hace la artista. No me malinterpretéis, es espectacular en muchas ocasiones, pero es que hay momentos en los que cuesta muchísimo saber qué sucede en las páginas, especialmente en las escenas de acción. Aún con todo su trabajo merece muchísimo la pena y tiene una serie de portadas de Marvel flipantes.

 

La edición de Panini Cómics es mucho más que correcta, con un buen cartoné, papel de calidad y algún texto más, aunque duele bastante que 196 páginas suban hasta los 20 euros. Aún con todo Die ha debido gustar mucho porque estuvo nominada al Premio Hugo a mejor novela gráfica.

En definitiva, Die. Corazones rotos por la fantasía es un título con sus puntos fuertes y sus puntos débiles, aún con todo es una interesante trama que seguramente continuaré siguiendo para ver cómo se desarrolla la trama que continua en dos volúmenes: Split the party y The great game.