Después de una larga espera, o eso me ha parecido a mi, por fin tenemos una nueva ración de una de las mejores series del Amanecer de DC: los Titanes de Tom Taylor, el evento de Beast World (Mundo Bestia) que los convertirá en el centro del Universo DC.
DC Premiere. Amanecer de DC. Titanes. Beast World
Contiene: Titans: Beast World 1-6 y Titans 6-7
Guión: Tom Taylor
Dibujo: Eduardo Pansica, Lucas Meyer, Ivan Reis, Travis Moore
Páginas: 232
Tamaño: 17X26
Formato: Rústica
ISBN: 9791370134150
Precio: 20,00 €
En su primer evento de esta encarnación, Los Titanes tendrán que salvar al mundo de uno de sus propios compañeros. Superman, Wonder Woman, Batman… ninguno de ellos puede evitar que Necrostar acabe con la vida terrestre. El único héroe capaz es… ¿Beast Boy? Con Nightwing, Raven, Cyborg y el resto de Titanes de su lado, ¿podrá Garfield Logan alzarse victorioso? ¿Y cómo se aprovechará Amanda Waller de una situación que ha transformado a millones de personas, incluidos nuestros héroes, en criaturas furibundas?
Es curioso que en Panini Cómics hayan optado por sacar el evento de Mundo Bestia (Beast World) ciñéndose a la propia miniserie y adjuntando 2 números de la serie regular de los Titanes. Si comparamos está edición con la de ECC Ediciones veremos que esta última publicó el evento en dos volúmenes, extensos, que agrupaban 11 de los 22 números que originalmente componían el evento (a saber: Titans: Beast World núms. 1-6, Titans: Beast World – Waller Rising 1, Titans: Beast World Tour – Gotham núm. 1 USA y The Titans núms. 6-7), evento incompleto también, pero más extenso.
Aún con todo Beast World, Mundo Bestia, sirve para su objetivo principal: convertir a los Titanes en la primera línea de defensa de la humanidad aprovechando que la JLA no está disponible, ni se la espera en un futuro próximo. Así que serán los Titanes los que, mediante Nightwing, liderarán el ataque contra la Necroestrella a la par que también con sus consecuencias más inmediatas en un evento vibrante, y es que al enfrentarse a la Necroestrella personas de la Tierra se convierten en una mezcla entre humanos y animales que comienzan a sembrar el caos mientras contagian a otras personas. Amanda Waller, por supuesto, hará de las suyas y complicará aún más las cosas, especialmente cuando Gar, Beast Boy, se vea comprometido también. Y ojito a lo que siembra para el futuro en la figura del responsable de Mundo Bestia.
Voy a echar mucho de menos a Tom Taylor al frente de los Titanes, este evento demuestra cómo sabe tratar y manejar a los personajes, engrandeciéndolos con sus acciones y no con palabrería, demostrando que hace tiempo que dejaron atrás la adolescencia y que ahora son el referente mundial de DC Comics. Hemos pasado años de penurias hasta que DC ha dado con el guionista que el grupo necesitaba… pero la serie acabará en el número 15. Una tragedia.
Uno de los dibujantes más importantes de DC en la actualidad es Ivan Reis y aquí, aunque no dibuja todo el volumen, demuestra que nadie se maneja como él en el negocio de los superhéroes. Es una brutalidad verlo en las coreografías, en la divinificación de los personajes… La pena es que apenas dibuja la mitad del evento, con el próximo dibujante regular de Titanes Lucas Meyer y Eduardo Pansica echándole una mano por no alcanzar a dibujar un evento quincenal en su origen. Es una pena que en DC no den prioridad a que el mismo dibujante se encargue de todo el evento, como hace Marvel, aunque los eventos de DC sean mucho más interesantes…
Como he comentado al inicio de esta reseña me sorprende que en Panini se centren únicamente en el núcleo del evento, la miniserie de Beast World y un par de números d elos Titanes, cuando quizás el evento pedía que saliese en dos volúmenes (y estirar el chicle de los Titanes de Taylor porque de verdad qué poco dura la alegría en la casa del pobre).
En definitiva, los Titanes de Tom Taylor son un imprescindible para todos aquellos que alguna vez nos enamoramos de cualquiera de las etapas del grupo. No os defraudará.











Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja