«Los Vengadores: La cólera de Ultrón«, la novela gráfica autoconclusiva de Rick Remender, dibujada por Jerome Opeña y Pepe Larraz, es una de las aproximaciones más densas y emocionalmente complejas al eterno conflicto entre Hank Pym y su «hijo» robótico, Ultrón. Publicada originalmente en 2015, esta obra nos llega de nuevo, ahora con el encabezado dorado de Marvel Must-Have de Panini Cómics, para ofrecernos una historia épica de Los Héroes Más Poderosos de la Tierra, pero también una profunda reflexión sobre la paternidad fallida, la responsabilidad de los creadores respecto a sus creaciones y los peligros de las IA cuando la humanidad se ha lanzado a sus brazos sin comprender del todo lo que significan y lo que pueden llegar a ser.
El superequipo creativo formado por Rick Remender y Jerome Opeña junto a Pepe Larraz desata toda la ira robótica de Ultrón contra Los Héroes Más Poderosos de la Tierra, en el relato especialmente construido para escoltar el estreno de Los Vengadores: La Era de Ultrón. Titán, el mundo nativo de Thanos, ha caído en las manos de la más peligrosa inteligencia artificial. ¡El Planeta Ultrón ocupa ahora su lugar! Zorro Estelar, el hermano de Thanos busca entonces la ayuda de sus antiguos compañeros… ¡Pero ahora son muy diferentes de los héroes que conoció!
Ultrón ha sido, a lo largo de los años, uno de los grandes villanos de Marvel Comics y, sobre todo, de Los Vengadores. Creado por el guionista Roy Thomas y el dibujante John Buscema, Ultrón hizo su primera aparición en 1968, en el número 54 de «The Avengers«, bajo la identidad de Crimson Cowl y como líder de los Amos del Mal. Creado por Hank Pym (a diferencia de la versión cinematográfica de Ultrón, que fue creada por Tony Stark), Ultrón es una inteligencia artificial que pronto toma conciencia de sí misma y adquiere como objetivo la destrucción de Los Vengadores y la humanidad entera. Y como objetivo principal siempre tiene a su «padre», por quien tiene una obsesión enfermiza y un odio feroz.
No os vamos a engañar: «Los Vengadores: La cólera de Ultrón» es un capítulo más en el conflicto entre el padre y el hijo. Y no es, para nada, el último. Desde sus primeras páginas, el cómic sitúa al lector en un conflicto que ya es un clásico de La Casa de las Ideas: los Vengadores enfrentándose a una nueva encarnación de Ultrón. En este enfrentamiento, narrado en forma de flashback, contra una formación antigua de Los Vengadores (el Capitán América, la Bestia, Ojo de Halcón, Iron Man, Thor, La Visión, la Bruja Escarlata, Chaqueta Amarilla y la Avispa), el robot es derrotado y exiliado al espacio. Fin del primer acto. Sin embargo, y aunque la lucha ha sido trepidante y el lector ha quedado satisfecho, también ha sido muy importante constatar la peculiar dinámica emocional entre Hank Pym y Ultrón, en sus extraños papeles como padre e hijo. El conflicto no está resuelto. La segunda parte del cómic nos revela que el viaje errático de Ultrón le ha llevado hasta Titán, la luna de Saturno, hogar de los Eternos, y que sin mucha dificultad lo ha sometido a su control. Su siguiente objetivo es, como no podía ser de otra manera, el planeta Tierra, donde Ultrón buscará absorber toda vida orgánica con unas esporas de su propia conciencia y solamente Los Vengadores (el Capitán América -Sam Wilson-, Thor -Jane Foster-, Hank Pym, Spiderman, La Visión, Dientes de Sable, Mercurio, La Bruja Escarlata y la Avispa) se interpondrán en su camino.
Rick Remender estructura la historia de «Los Vengadores: La cólera de Ultrón» en dos frentes distintos y lo hace con intenciones claras: por un lado, la amenaza global a la que se enfrentan Los Vengadores, con el robot Ultrón intentando forzar una simbiosis tecnológica en toda la humanidad, y por otro la trama psicológica que enlaza al creador con su criatura, como el doctor Frankenstein y el monstruo. Este doble argumento es lo que convierte esta obra en un relato más profundo de lo que suelen ser los enfrentamientos entre Ultrón y Los Vengadores. No es sólo que Los Vengadores peleen contra un enemigo robótico terriblemente poderoso que intenta dominar el mundo, sino que cada escena del conflicto sirve para revelar una grieta en el alma de Hank Pym. El padre descubre que su Ultrón no sólo es un villano, sino también un reflejo de las inseguridades, contradicciones y traumas de su «padre». ¿Significa eso que en el interior del héroe anida también la crueldad y la obsesión que definen al robot? El tramo final del cómic, donde se produce la fusión literal entre Hank Pym y Ultrón en una nueva forma híbrida, lleva esta metáfora de la relación entre el padre y el hijo a un extremo perturbador, casi enfermizo. La unión simbiótica convierte la idea de paternidad en un vínculo físico inevitable: el creador y la creación se vuelven uno, y la línea entre culpa y responsabilidad se vuelve imposible de separar. Nuestros hijos son parte de nosotros, y sus errores son nuestra culpa. No sólo las transmitimos genes y valores, sino también traumas y sesgos.
Pero «Los Vengadores: La cólera de Ultrón» también puede funcionar como una advertencia sobre la inteligencia artificial. El Ultrón de Rick Remender no es sólo una máquina rebelde: es una IA que supura resentimiento, orgullo, celos y una visión del mundo condicionada por su programación inicial y por el rechazo paterno. La obra, que es del año 2015, anticipa debates actuales sobre el entrenamiento de modelos de IA, la importancia de los sesgos iniciales y la cuestión de si una inteligencia artificial puede desarrollar comportamientos emergentes no previstos. Ultrón es, en cierto modo, el ejemplo máximo del riesgo de crear sistemas demasiado complejos sin un marco ético claro. Si una IA aprende de nuestras imperfecciones y las toma como cimientos de su crecimiento, ¿qué tipo de entidad estamos alimentando?
El dibujo de Jerome Opeña y de nuestro Pepe Larraz en «Los Vengadores: La cólera de Ultrón» es fantástico, sobretodo porqué combinan a la perfección: Opeña aporta un trazo oscuro y detallado y Larraz ofrece un contrapunto con figuras más expresivas, especialmente las escenas íntimas entre Ultron y Hank Pym. A pesar de sus estilos distintos, los dos artistas fluyen con coherencia a lo largo de las páginas, y la sensación de que hay un único autor al mando lo confirma.
«Los Vengadores: La cólera de Ultrón» luce el encabezado dorado de la selecta colección Marvel Must-Have de Panini Cómics, diseñada para contener las obras más importantes de la historia reciente de La Casa de las Ideas, las aventuras más comerciales de los autores más populares, en una edición en tapa dura y a un precio muy razonable. Y en mi opinión, merecidamente, pues este cómic no es únicamente un relato más de Vengadores contra Ultrón, de superhéroes contra robots, que también, sino que uno puede ver en él un drama sobre la paternidad fallida, sobre cómo enfrentamos nuestras propias creaciones y sobre los peligros de construir inteligencias sin comprender qué significa realmente ser consciente.
Los Vengadores: La cólera de Ultrón
Autor/es: Rick Remender, Pepe Larraz, Jerome Opeña
Fecha de publicación: Octubre de 2025
Edición original: OGN Avengers: Rage Of Ultron.
ISBN: 9791370130756
Formato: 17x26cm. Cartoné. Color
Páginas: 120
Precio: 16,00 euros











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