Ahora que se estrena «Batman: Hush II» qué mejor momento para repasar el mega éxito, el melocotonazo máximo, que supuso la primera parte, «Batman: Hush«, recopilada con primor en un formato ideal: DC Must-Have. ¡La he disfrutado como la primera vez!
DC Must-Have. Batman: HushEl superventas firmado por Jeph Loeb y Jim Lee en un imprescindible volumen recopilatorio. Una epidemia de crimen infecta Gotham. Todos los enemigos de Batman han emergido para sembrar el caos. Ninguno sabe que en realidad actúa como peón a las órdenes de Susurro, un misterioso personaje que ansía vengarse de Bruce Wayne. Forzado más allá de sus límites, Batman necesitará algo más que sus habilidades como mejor detective del mundo para descubrir la identidad Susurro… antes de que sea demasiado tarde.

«Batman: Hush» es de esos cómics que, cuando lo abres, sabes que vas a entrar en un buffet libre de villanos, héroes, traiciones, romances y giros de guion dignos de telenovela. Jeph Loeb al guion y Jim Lee en los lápices se juntaron a principios de los 2000 para cocinar una de las sagas más queridas (y discutidas) del Caballero Oscuro. Y sí, hay polémicas, hay momentos épicos y también hay huecos argumentales por los que podrías colar el Batmóvil, pero el viaje merece la pena. Lo curioso es que salió en el título principal del Hombre Murciélago, concretamente en «Batman #608-619» aunque luego se haya recopilado infinidad de veces en tomos unitarios.

Lo primero que llama la atención es el planteamiento. «Batman: Hush» funciona como un greatest hits de Batman. Cada número es prácticamente una excusa para que desfilen sus villanos más icónicos: Killer Croc, el Joker, El espantapájaros, Hiedra Venenosa, Catwoman… y hasta Superman, que aunque no es villano aquí se lleva una paliza cortesía del murciélago porque estaba bajo el control de Ivy. Una pelea entre Batman y Superman siempre es material de póster, y aquí Jim Lee se luce con una de esas escenas que uno recuerda años después. La historia en sí podría resumirse como: hay un tipo nuevo llamado Hush que manipula a todo Gotham para fastidiarle la vida a Batman. Así, sin anestesia.

La cosa tiene su miga porque, a diferencia de otros arcos, el misterio apunta directamente a Bruce Wayne, no solo al vigilante de capa y capucha. Alguien sabe demasiado sobre él, sobre su pasado, sobre sus heridas emocionales, y no duda en explotarlas. Ahí es donde Jeph Loeb mete la cuchara: el cómic juega con la fragilidad del propio Bruce, con la idea de que no basta ser el mejor detective y tener el cuerpo mazao; a veces, los demonios internos son peores que cualquier villano con pistola.

Por otro lado, «Batman: Hush» también es un cómic bastante sexy, permitidme la expresión. Y no lo digo solo por los abdominales imposibles de Batman ni por el traje de Catwoman que parece diseñado por una marca de lencería con obsesión por el látex. Aquí Jeph Loeb se lanza de lleno con la relación Bruce–Selina, y no en plan “flirteo eterno que nunca llega a nada”, sino con un “vamos a probar a salir en serio, a ver qué pasa”. Es uno de los grandes atractivos del arco: ver cómo Batman, tan frío y calculador, baja la guardia en lo emocional. Y sí, también hay besos, tensión y escenas que parecen sacadas de un videoclip de rock gótico.

Ahora, no todo es perfecto. La trama, aunque entretenida, tiene truco de feria. El plan maestro de Hush se sostiene a base de “y entonces este villano aparece porque sí” y “todo estaba calculado desde el principio”. Es el clásico villano de cómic que parece omnisciente, capaz de prever hasta si Batman desayunó huevos fritos o un colacao. Y cuando llega el gran giro de identidad, muchos lectores ya lo veían venir desde el tercer número. Dicho de otro modo: el misterio no es tan misterioso. Eso sí, Jeph Loeb compensa con espectáculo. Es como ver una película de acción que no pretende ganar un Óscar al mejor guion, pero que te tiene pegado al sillón con palomitas en la mano. Y hablando de película, no tardaría en aparecer la versión animada de este cómic.

El otro gran protagonista aquí es, por supuesto, Jim Lee. Y vaya si brilla. Su trazo es musculoso, dinámico y cinematográfico. Cada viñeta parece pensada para colgar en la pared. Sus escenas de acción tienen una energía brutal: cuerpos en movimiento, golpes que casi suenan en tu cabeza y capas ondeando como si tuvieran vida propia. Además, Lee es un maestro del detalle: Gotham luce húmeda, oscura, viva. Y ojo, su forma de dibujar a los personajes es puro espectáculo: hombres y mujeres parecen esculpidos en mármol, con músculos y curvas que harían llorar de envidia a cualquier entrenador personal. ¿Exagerado? Claro. ¿Glorioso? También.

«Batman: Hush» también tiene momentos que dejaron huella en la continuidad de Batman. De repente, Dos Caras podría estar curado. Jason Todd, el Robin muerto a manos del Joker, quizá no esté tan muerto como creíamos. Bruce Wayne recupera un viejo amigo de la infancia que, casualmente, aparece justo cuando surge un misterioso villano nuevo (cof cof, sospechoso). Y, por si fuera poco, Catwoman pasa de ser “la eterna tentación” a convertirse en la pareja oficial de Batman. En su momento, todo esto hizo que los fans se volvieran locos, dividiendo opiniones entre los que gritaban “¡herejía!” y los que aplaudían porque, al fin, se movían un poco las piezas del tablero. Y Tom King lo explotó años más tarde en una saga que todo el mundo aplaudió (o casi todos).

Eso sí, hay que decirlo: «Batman: Hush» funciona mejor como introducción para nuevos lectores que como misterio profundo para veteranos. Si ya has leído «El Largo Halloween» o «Victoria Oscura«, notarás que la estructura es parecida, pero más ligera. En cambio, si nunca te has acercado a los cómics del murciélago, aquí tienes una entrada de lujo: todos los villanos desfilan, el dibujo es espectacular y la historia, aunque un poco tramposa, engancha. Es un cómic pensado para enamorar a primera vista, no tanto para resistir el escrutinio de una lupa detectivesca. Una entrada perfecta para nuevos lectores.

Y ojo a la edición de Panini Cómics, el la línea Must-Have DC, en cartoné y plagada de extras. Además de todas las secciones habituales de los Must Have de las que ya hemos hablado mil veces, incluye un prólogo en viñetas extraído de «Wizard #0» y un capítulo extra a modo de epílogo de la segunda parte de inminente estreno, «Batman: Hush II«.

En definitiva, «Batman: Hush» es puro entretenimiento. Punto pelota. Tiene sus defectos, claro: el plan de Hush hace aguas si lo piensas demasiado, y el misterio no engaña ni al portero del Asilo Arkham. Pero lo compensa con estilo, con romance, con acción a raudales y con un Jim Lee que estaba en plena forma. Es el tipo de cómic que agarras un domingo por la tarde, te lo lees de un tirón y cuando lo cierras piensas: “Vale, ahora entiendo por qué tantos lo ponen en la lista de imprescindibles”. Y sí, quizá también pienses que deberías apuntarte otra vez al gimnasio para estar mazado como toda esta gente de las viñetas.

Batman: Hush
Autores: Jim Lee y Jeph Loeb
Fecha de publicación: Julio de 2025
Edición original: Batman 608-619 y material de Wizard 0
ISBN: 9791370130732
Formato: 17x26cm. Cartoné. Color
Páginas: 328
Precio: 32,00 euros