Capitán América: Brave New World se estrenó en febrero pero yo he esperado hasta mayo para poder verla y juzgar lo que, en está ocasión, nos proponía Marvel.

Capitán América: Brave New WorldCapitán América: Brave New World
Director: Julius Onah
Cast:
Anthony Mackie
Danny Ramirez
Shira Haas
Carl Lumbly
Xosha Roquemore
Giancarlo Esposito
Liv Tyler
Tim Blake Nelson
Harrison Ford

Tras reunirse con el recién elegido presidente de Estados Unidos Thaddeus Ross, interpretado por Harrison Ford en su debut en el Universo Cinematográfico Marvel, Sam se encuentra en medio de un incidente internacional. Debe descubrir la razón detrás de un nefasto complot global antes de que la verdadera mente maestra tenga al mundo entero viendo rojo.

Desde hace unos años cada vez me cuesta más y más ir al cine, por lo que tengo que esperar a los estrenos en digital para poder ver las películas del Universo Cinematográfico de Marvel, y el motivo por el que la reseña de Capitán América: Brave New World ha tenido que esperar hasta mayo (2 meses después de su estreno en cines). No os mentiré, no tenía demasiadas ganas de ver está entrega porque Falcon y el Soldado de Invierno me dejó a medio camino entre la satisfacción y la decepción, y no contar con Sebastian Stan, como Winter Soldier, en esta entrega no me acababa de convencer.

La trama nos traslada para encontrarnos con Sam rescatando a unos rehenes y teniendo una pelea con sus captores, aunque el principal villano escapa, pero nos deja saber que algo raro sucede ya que el comprador no se ha presentado y en su lugar lo han hecho el Capitán América y Falcon (Joaquín Torres), que consiguen recuperar el producto, robado a los japoneses, y que tiene que ver con el Celestial que emergió en Los Eternos. Como recompensa ambos son invitados a una recepción en la Casa Blanca, aunque Sam insiste en llevar a Isaiah Bradley, que acepta y los acompaña días después. Una vez en la Casa Blanca asistimos a Harrison Ford, el General Trueno Ross, ahora presidente de los Estados Unidos (un presidente a lo Trump, aunque lo han dulcificado mucho, por lo que no hay nada de crítica política, ni siquiera demasiada con lo que le sucedió entonces a Isaiah Bradley, ni lo que le ocurre durante esta película) está hablando de un acuerdo mundial para repartirse los restos del Celestial muerto y, por fin, sabemos qué había ido a recuperar Sam: adamantium. Pero algo extraño sucede cuando Isaiah se levanta, toma un arma e intenta asesinar al presidente, algo secundado por otros agentes que también se levantan y comienzan a intentar acabar con Ross, algo que logran evitar entre Sam y Joaquín. Isaiah es enviado a la cárcel, y ya se pide la pena de muerte para él, pero Sam no lo dejará pasar y comenzará a investigar enseguida para defender la inocencia de su amigo. Pronto descubre que hay alguien, en las sombras, que ha estado conspirando para desacreditar al presidente y pronto sabemos qué personaje es el culpable.

Lo cierto es que Capitán América: Brave New World es una película disfrutable, aunque hubiese deseado algún villano algo más potente que el líder del grupo Serpiente, que no deja de ser un humano normal, al menos hasta que llegase el enfrentamiento definitivo que, eso sí, no defrauda cuando vemos a Sam luchando contra el Hulk Rojo. Entre medias el conflicto con Japón (¿Japón tiene ejército? Siempre había creído que no), que debería ser con China en su lugar, nos da una buena dosis de acción, pero sí que es cierto que, a pesar del power upgrade del traje y sus alas wakandianas, parece claro que Sam debería haber tomado el suero, especialmente por el combate final donde, a todas luces, sobrevive por la piedad de su enemigo.

Hay cosas en las que Capitán América: Brave New World flojea, como con el destino de Isaiah, que parece desaprovechar al personaje, o las reflexiones que Ross debería tener sobre su trato a Bruce Banner, había mucho potencial para mostrarnos el nuevo mundo del UCM, pero nos hemos quedado un poco con las ganas. No es lo mejor de Marvel, ni siquiera es la mejor del Capitán América, pero es de agradecer el esfuerzo por hacer ver que Sam merece el traje y se esfuerza por demostrarlo.