Si estás dudando si hacerte con este tomo de la línea Marvel Gold, «Capitán América #8: El Capi, Presidente«, déjame ahorrarte el tiempo: sí, cómpralo. No solo porque contiene una de las mejores etapas del personaje, sino porque estos números encapsulan lo mejor del Capi clásico: acción vibrante, villanos memorables y ese heroísmo puro que no ha pasado de moda.
Un volumen que contiene la mítica etapa del Capitán América realizada por dos de las más grandes leyendas de la Marvel de los ochenta. Roger Stern y John Byrne redefinieron al Capitán América en un puñado de episodios donde aparecen nuevos villanos, y otros ya conocidos cambian por completo. A continuación, irrumpe en escena el formidable equipo creativo formado por J. M. DeMatteis y Mike Zeck. A lo largo de varios años, esta pareja artística revitalizó al Centinela de la Libertad y su mundo, mediante espectaculares aventuras combinadas con el desarrollo de la vida privada de Steve Rogers.
Al contrario de lo que suele ser habitual, no es una reseña objetiva lo que vas a encontrar aquí, porque voy a tomarme una licencia: hablar de mi experiencia con estos cómics de los años ochenta que aparecen en este tomo («Captain America #247-266» y «Annual #5«). Y es que esta etapa fue la culpable de que me enganchara a los cómics de superhéroes, y todo comenzó con una portada.
Conocía al Capitán América de los cómics de Vértice, conseguidos en tiendas de segunda mano. Y entonces llegó Forum a los quioscos y librerías, con una mejor distribución de las revistas, que aparecían puntualmente (casi siempre) en las fechas programadas. La culpa de que volviera a subirme al carro del Capi tiene una portada en la que la que se enfrenta el Hombre Dragón (CA 248). La imagen de Steve Rogers enfrentándose a esa criatura gigantesca me atrapó de inmediato. Había algo en esa ilustración, en la composición, en la manera en que se transmitía la acción, que me obligó a abrir el cómic y seguidamente comprarlo. Y a partir de ahí, no hubo vuelta atrás. Me hice con la colección y, sin darme cuenta, caí en el mundo de los superhéroes.
Releer ahora estos números recopilados es como viajar en el tiempo. No solo por la nostalgia, sino porque la historia sigue funcionando como un reloj suizo. Aquí, Roger Stern y John Byrne toman las riendas del personaje y le devuelven esa grandeza que a veces se había diluido en historias menos inspiradas. El Capi vuelve a sentirse como un personaje tridimensional, con preocupaciones reales, conflictos internos y un sentido del deber que va más allá del disfraz. Steve Rogers no es solo un soldado o un símbolo; es un hombre con dudas y convicciones, con una vida fuera de las peleas superheroicas que resulta tan interesante como cuando se enfrenta a una amenaza cósmica.
Y qué villanos tenemos aquí. Roger Stern creó al El forjador de Máquinas para explicar muchas cosas que chirriaban en la continuidad, como cierta aparición de Magneto fuera de sitio . Mr Hyde y Batroc aparecen en un arco muy divertido. Luego está el número 250, cuya portada ilustra el tomo. ¡Un clásico absoluto! Pero si hay algo que hizo que cayera postrado fue el arco en el que regresaba Barón Sangre, un antiguo enemigo de los Invasores. Quería que pasara el mes (¿o eran quince días?) para conocer si el Capi se convertiría en vampiro, ya que en la última viñeta de CA 253 el citado Barón estaba a punto de agujerear su cuello. Algo que nunca pasó. CA 255 fue una maravilla en la que John Byrne no necesitó entintador. Cuenta el origen del personaje con detalles de la historia nunca conocidos, para celebrar el cuadragésimo aniversario de su creación.
Y entonces llegó la debacle en forma de números autoconclusivos de autores desconocidos para mí y que no tenían comparación con el gran John. Años después me enteré de los problemas internos entre Jim Shooter y los autores que obligaron a Byrne y Stern a dejar la serie de malas maneras (diferencia creativa lo llaman). En los textos introductorios de «Capitán América #8: El Capi, Presidente» Raimon Fonseca y el propio Roger Stern explican que pasó. Yo me pregunto: ¿Y si la colección hubiese seguido con ese dúo mágico y el arco que iba a continuación con el retorno de Cráneo Rojo? john John Byrne hizo siete páginas (que podemos ver reproducidas en los extras del tomo, junto a otro jugoso material).
La realidad es que no fue así y hubo un momento en que dejé la colección desencantado, ya que esos números fill-in no me decían nada y eso del «completismo» apenas existía por aquella época. Pero he aquí que el editor de la serie quiso que esta recuperara el pulso y para ello contrató a un joven llamado Mike Zeck para dibujar un par de números, que gustaron tanto que se decidió ficharlo como dibujante titular. Para los guiones, tras el paso de David Michieline, Chris Claremont y otros, J. M. De Matteis, un autor contrastado, se quedó como fijo. Y así yo retomé la serie en grapa de Forum con alborozo por comprobar que la cosa remontaba, con el regreso de Cráneo Rojo y el Ameridroide, en un arco que lleva al Capi al propio Hollywood, aprovechando el guion de un cómic que nunca se hizo (adaptaba una peli del Capi que daba grima). Ah, David Anthony Kraft guioniza unos números en los que el abanderado forma equipo con Spiderman. Estando Mike Zeck, todo ok.
Me doy cuenta de que esta reseña es más un ejercicio de memoria que un análisis formal, pero supongo que es inevitable. Volver a leer estos números es recordar por qué me enamoré de los cómics de superhéroes en primer lugar. Es volver a ser ese niño que se quedó hipnotizado por una portada, que pasó las páginas con ansia y que descubrió, sin saberlo, que había encontrado una pasión para toda la vida. No quiero parecer ñoño, pero recuperar esta etapa en «Capitán América #8: El Capi, Presidente» (antes la tuvimos en los Marvel Gold de tapa blanda) es una tremenda alegría.
Si nunca has leído los números que trae «Capitán América #8: El Capi, Presidente» , te envidio. Porque tienes la oportunidad de descubrirla por primera vez, de sentir la emoción de historias bien construidas, de disfrutar del talento de un equipo creativo en estado de gracia. Y si, como yo, ya la conoces y la has leído mil veces, entonces ya sabes lo que te espera: un viaje al pasado que sigue tan vibrante como el primer día.
Capitán América #8: El Capi, Presidente
Autores: Mike Zeck, Alan Kupperberg, Lee Elias, Bill Mantlo, David A. Kraft, J. M. DeMatteis, Chris Claremont, John Byrne, Mike W. Barr, Al Milgrom, David Michelinie, Gene Colan, Jim Shooter, Roger Stern
Fecha de publicación: Febrero de 2025
Edición original: Captain America 247-266 y Annual 5
ISBN: 9788410517523
Formato: 17x26cm. Cartoné. Color
Páginas: 504
Precio: 49,95 euros











Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja