La editorial Alamut nos ha regalado la edición de un clásico como es «Cánticos de la Lejana Tierra«, una novela de la que había oído hablar mucho, pero que desconocía y que me ha parecido una auténtica maravilla que se devora en apenas un día. 

Cánticos de la lejana Tierra
Arthur C. Clarke
Título original: The Songs of Distant Earth. 
Traducción: Carlos Gardini. 
Ilustración de cubierta: Maciej Garbacz. 
Diseño de cubierta: Alejandro Terán.
272 págs. 
19,95 euros. 
Rústica con solapas. 
ISBN: 978-84-9889-059-4.
Llegaron a Thalassa en la Magallanes, la última astronave de la Tierra. Sus tripulantes, testigos de la destrucción del sistema solar, transportaban a los restos de la humanidad sumidos en el sueño de la hibernación.
Aunque planeaban hacer tan sólo una escala de reabastecimiento en ese mundo oceánico antes de proseguir su travesía de quinientos años hasta su destino final, para su sorpresa encontraron que una de las sondas sembradoras enviadas por la Tierra en un desesperado intento de preservar la vida humana en la galaxia había conseguido fructificar, creando en Thalassa una civilización casi utópica.
¿Cómo afectará la llegada de la Magallanes, con su aura trágica, a la feliz sociedad thalassana? Y a pesar de la disciplina que gobierna su misión, ¿podrán los supervivientes de la Tierra evitar la tentación de terminar su viaje en aquel paraíso?

Es complicado escribir sobre un autor como Arthur C. Clarke sin caer en los tópicos, ¿qué se puede decir de alguien como él? ¿qué se puede decir de una novela tan maravillosa capaz de inspirar el álbum The Songs of Distant Earth? Obviamente estamos ante una novela muy superior a las que suelen pulular por las librerías, un libro que debía estar a disposición de los lectores y que lo está gracias a esta edición, que, por cierto, me encanta.

Cánticos de la lejana Tierra nos presenta a una humanidad que se ha visto forzada a dispersarse por los planetas y sistemas solares “cercanos” a la Tierra toda vez que una supernova ha acabado con el Sistema Solar destruyendo la Tierra y aniquilando la cuna de la Humanidad. Esta dispersión se ha realizado de forma robotizada y con conocimiento de cusa ya que la Humanidad conocía su destino y como no era posible realizar el viaje interestelar de otra manera (como bien nos explica Clarke, destrozando así nuestras fantasías dignas de obras como Star Wars, Star Trek, Babylon V, etc) se recurrió a naves automatizadas que descongelaron embriones humanos en nuevos planetas y les procuraron ayuda para que, con suerte, la civilización floreciese de nuevo. No había otra posibilidad… hasta pocas decenas de años antes de la supernova la Humanidad no encontró la manera de viajar entre estrellas. La Magallanes es una nave colonizadora revolucionaria, ya que está pilotada por humanos, y no por máquinas, que llega a Thalassa, un planeta previamente colonizado por los humanos que viven de forma idílica…

A partir de aquí es donde comienza Cánticos de la Lejana Tierra, un libro evocador del pasado (y del futuro que desconocemos) del ser humano, un libro optimista que nos habla sobre cómo la humanidad ha sido capaz de ir más allá de sus rivalidades, un libro antirreligioso (es indudable), un libro romántico (y no lo digo por la historia de amor que hay en él, sino por toda la añoranza de la Tierra y su trágico final), un libro trágico, un libro emotivo… es un libro para el que no existe el paso del tiempo, la historia de Clarke tiene perfecta cabida en cualquier tiempo, estoy seguro de ello, es un libro atemporal que podría haber sido escrito hace 1 año, y no en 1985 (aunque esta es la tercera versión escrita por Clarke).

Cánticos de la Lejana Tierra, su propio nombre es evocador, es pura literatura, un clásico y a la vez un libro actual, una obra que tan sólo está al alcance de autores tan destacados como Arthur C. Clarke, una auténtica maravilla que inundará vuestros sueños.

Nota de prensa