Hace ya un par de añitos desde que Amaral diese por finalizada su anterior gira, y un poco de tiempo (2005) más desde que publicasen Pájaros en la cabeza. Se estaba haciendo de esperar un nuevo disco y una nueva gira.

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El nuevo disco, Gato negro • Dragón rojo,  llegó hace apenas 3 semanas, el 27 de mayo de 2008, y la gira… la gira comenzó anoche, 12 de junio, el Príncipe Felipe de Zaragoza y la verdad es que no pudo hacerlo mejor.

Hace ya unos meses desde que se anunció que, con motivo de la Expo de Zaragoza, Amaral daría inicio a su gira en Zaragoza y a tan sólo 2 días vistas de la inauguración de la Expo. No es baladí, el grupo es el encargado de ponerle banda sonora a la Expo con la versión de A Hard Rain's a-Gonna Fall de Bob Dylan, canción que han versionado y traducido al español; Llegará la tormenta, un temazo que la Expo permite descargar desde su página web.

Pero anoche era el momento de Gato negro • Dragón rojo, había que presentar en sociedad el nuevo disco, especialmente para una audiencia, la zaragozana, que mima con especial cariño al grupo, no en vano son maños.

Así que a las 9 de la noche llegamos a un concierto que venía precedido por unos teloneros (cuyo nombre no llegé a conocer, lo lamento) y por una selección de canciones de algunos de los grupos aragoneses más punteros, dentro del desconocimiento general. Amaral había seleccionado las canciones y grupos para promocionarlos en su propio concierto, un gesto que les honra. Pero a pesar de tan bonito gesto la gente quería más, queríamos a Amaral.

Y a las 10 de la noche por fin tuvimos a Amaral. A esa hora dio comienzo un concierto de algo más de 2 horas de duración, un concierto que se iniciaba con Kamikaze que pronto se mezclaría con viejas canciones del grupo, que fueron las más cantadas, y que tendría momentos especiales como la canción que Juan Aguirre interpretó en solitario, animado por Eva, o el paroxismo que sacudió el Príncipe Felipe cuando sonaron Revolución o El Universo sobre mí o las canciones de su primer disco, Rosita o No se qué hacer con mi vida. Momentos regalados para el público general y para el público fiel. Así es Amaral en concierto.

Amaral ya llevan más de 10 años sobre los escenarios, y eso se nota. Se han convertido en un grupo veterano, con un amplío repertorio de canciones sobradamente conocidas y una química que hace que su directo sea especial. No hay descanso, son 2 horas de derroche vocal e instrumental, con un público absolutamente encandilado y metido en el bolsillo desde el primer acorde.

Lo cierto es que, quizás, se podría haber mejorado un poco el sonido, ya que cuando Eva hablaba no se le oía del todo bien. Pero ahí acaban los peros que se le pueden poner a un concierto que, hoy por hoy, es de lo mejorcito que la música española puede ofrecer.

Además es agradable ver que no se les sube nada a la cabeza y no nos “clavan” unos precios ridículos capaces de amedrentar a sus fans, 24 euros por entrada, 2 horas (y pico) de puro espectáculo musical… y horas de escuchar en la cabeza el portento de voz de Eva y la ritmica guitarra de Juan Aguirre. Una pasada.

Fotografía del Heraldo de Aragón