Dicen que la talla de un campeón se mide a partir de la de sus adversarios. Lo mismo sucede con los héroes: todo aquel que quiera ser merecedor de este nombre debe, en algún momento de su trayectoria, enfrentarse a un reto que ponga a prueba sus límites y salir victorioso. Y viceversa. Tal y como nos contó M. Night Shyamalan en “El Protegido“, todo villano que quiera ser digno de elogio por sus semejantes debe tener enfrente a un héroe poderoso a quien medirse, la horma de su zapato, una referencia para poder establecer su grandeza real y la dimensión de sus ambiciones. En el caso de Ra’s Al Ghul, la Cabeza del Demonio, es Batman, con quien lleva jugando una eterna partida de ajedrez desde 1971.

Talia parece la típica damisela en apuros, pero su aparición será el detonante de una de las tramas más épicas de la historia de Batman. La Liga de Asesinos y la propia Talia no son más que un aperitivo de la llegada inminente de Ra’s al Ghul, un peligroso ecoterrorista dispuesto a conquistar el mundo… y a tener a Bruce Wayne como el yerno que perpetuará su imperio.

Ra’s Al Ghul, el líder fundador de la Liga de los Asesinos, es uno de los villanos más importantes del panteón de enemigos del Hombre Murciélago. Quizás un escalón por debajo del lunático e irreverente maníaco homicida Joker. O dicho de otra manera y mirando el asunto desde otra perspectiva, Batman es el principal antagonista de Ra’s al Ghul, un villano ideado por el guionista Dennis O’Neil y el dibujante Neal Adams en junio de 1971 para la colección regular del superhéroe de DC Comics, en las páginas del número 232 de “Batman” como el padre de Talia al Ghul.

Habitual de los cómics de Batman y uno de los más populares miembros de la galería de villanos del Hombre Murciélago, Ra’s Al Ghul es un personaje con muchas influencias de la cultura popular de los años treinta, el pulp y las ‘dime novels‘, las novelas de precios asequibles y de consumo inmediato. Se podría decir que es una versión dibujada del Fu Manchú de Sax Rohmer, con quién comparte muchas semejanzas. Un personaje inteligente y carismático, aunque retorcido y cruel, un idealista que lucha por liberar el planeta de la enfermedad que lo consume, que trata de salvar el mundo de sí mismo, un ‘ecoterrorista’ que recorre a métodos expeditivos para alcanzar sus objetivos, y que nunca ha parado de desafiar con nuevos y despiadados planes al Caballero Oscuro. No ha cambiado demasiado a lo largo de sus cincuenta años de vida.

Batman y Ra’s al Ghul son los lados opuestos de la misma moneda, aunque quizás esta no sería la definición más exacta para describir su dualidad casi gnóstica, la relación entre Batman y Ra’s. ¿Polaridad? ¿Desdoblamiento? Ra’s al Ghul sería más bien una simetría especular de Batman o una copia oscura, pues el Hombre Murciélago es un héroe que lucha contra el crimen en precario equilibrio sobre el filo de la navaja que separa el bien del mal, al loco del cuerdo, a la luz de la oscuridad, un hombre atormentado por un drama de su infancia, que se enfrenta contra el crimen y la inseguridad con violencia y sin ofrecer a los villanos un juicio justo, y son muchos los aspectos que le asemejan a Ra’s al Ghul. Quizás demasiados. Es por ese motivo que Al Ghul creyó encontrar en Batman a su sucesor y se vio obligado a combatirlo una y otra vez cuando éste se negó a compartir sus crueles métodos para alcanzar el poder y modelar el mundo a su antojo.

El espectacular tomo “La saga de Ra’s al Ghul” que ECC Ediciones ha reeditado en el marco de la colección Edición Deluxe, en blanco y negro, recopila una de las etapas más emblemáticas del Caballero Oscuro como es la llegada de Ra’s al Ghul al Universo DC. Son los números 232, 235, 240, 242, 243 y 244 de “Batman” y los números 411, 485, 489 y 490 de “Detective Comics“, publicados de principios de los años setenta hasta 1980, en la que los magníficos guiones de Dennis O’Neil nos contaban una historia que fascinaría a los lectores de varias generaciones y que otros muchos autores iban a aprovechar para convertir en un mito. Es la de Ra’s al Ghul y su hija Talia, las Fosas de Lázaro que permiten al villano renacer de entre los muertos, y la relación de amor y odio que se iba a establecer entre la Cabeza del Demonio y el Hombre Murciélago. También cuenta con la primera aparición del alter-ego ‘Cerillas’ Malone que Batman utiliza para infiltrarse en los bajos fondos. Y aunque O’Neil resolvió la saga con el fallecimiento de Ra’s Al Ghul, pocos meses después el guionista Marv Wolfman escribió un arco argumental de cuatro entregas (entre los números 332 y 335 de “Batman“) en el que cristalizaba el regreso del villano. Pero, como suelen decir, esa es otra historia…

Esta nueva edición de “La saga de Ra’s al Ghul“, en lujosa tapa dura y todo el dibujo en un precioso blanco y negro que hace destacar el entintado y las sombras, cuenta con abundante contenido extra (una introducción de Sam Hamm, las cubiertas originales de Neal Adams, Brian Stelfreeze y Jerry Ningham y artículos de Dennis O’Neil y John Wells), de manera que se convierte en una obra muy recomendable para los coleccionistas más exigentes de los cómics de DC.

Batman: La saga de Ra’s al Ghul
Guión: Dennis O´Neil
Dibujo: Bob Brown, Don Newton, Irv Novick, Michael Golden, Neal Adams
Edición original: “Batman” núms. 232, 235, 240, 242 , 243 y 244, “DC Special Series” núm. 15, “Detective Comics” núms. 411, 485, 489 y 490
Fecha de publicación: Abril de 2022
ISBN: 978-84-19210-11-1
Formato: 18×27,4cm. Cartoné. Edición especial en blanco y negro
Páginas: 232
Precio: 28,00 euros