Cuando DC Comics anunció el regreso al universo de Watchmen con “Before Watchmen“, los más puristas se echaron las manos a la cabeza. ¡Sacrilegio!, exclamaron. Las obras de arte deben permanecer puras y virginales por toda la eternidad, justificaron. “Watchmen” de Alan Moore y Dave Gibbons, es probablemente el cómic de superhéroes más influyente de la historia, y una gallina de los huevos de oro de la que todavía se puede obtener mucho.

¿Hasta dónde está dispuesto a llegar el hombre más listo del mundo para conseguir lo que quiere? Quienes han leído Watchmen ya conocen la aterradora respuesta, pero hasta ahora ignoraban la difícil infancia de Adrian Veidt, sus grandes viajes emulando a Alejandro Magno o sus motivos personales para convertirse en el justiciero Ozymandias y sus primeras aventuras como tal. Quizá resulten más familiares sus choques con el Comediante, los Crimebusters, el Dr. Manhattan, la Ley Keene… o su interés por cierta isla misteriosa, crucial en la trama del clásico de Moore y Gibbons.

Watchmen” es una obra terminada, autoconclusiva, con un final cerrado y no se había publicado nunca una serie regular con sus personajes. Apareció por primera vez, en formato comic-book, entre los años 1986 y 1987 a lo largo de una docena de entregas y editado por DC Comics. La desaparecida Zinco los publicó en castellano, en el mismo formato, y Norma Comics publicó posteriormente un álbum en tapa dura que recopilaba los doce números. Las ediciones en castellano de “Watchmen” han sido numerosas a lo largo de los últimos veinte años, y muchas de ellas han sido catalogadas de ‘definitivas’, con numerosos extras, sesudos artículos que analizaban hasta el más mínimo detalle la historia imaginada por Alan Moore, y bocetos, estudios de personajes y dibujos varios de Dave Gibbons.

Watchmen” de Moore y Gibbons ha sido reconocida con múltiples premios del mundo del cómic, incluyendo los más prestigiosos del género (los Eisner, Kirby, Harvey) e incluso del mundo de la ciencia-ficción (un premio Hugo en 1988, que la convirtió en la primera miniserie de comics books en conseguir este galardón). En el año 2005 la revista “Times” la incluyó en la lista de cien novelas mejor valoradas del siglo XX en lengua inglesa (“100 best novels. 1923 to the present”) y, de hecho, fue la única novela gráfica incluida en la lista.

La obra de Moore y Gibbons ha sido ‘mancillada’ en varias ocasiones: en noviembre de 2017, Geoff Johns y Gary Frank crearon una serie secuela titulado “El Reloj del Juicio Final” como parte de la iniciativa DC Rebirth y, tras numerosos intentos frustrados, Zack Snyder trasladó la historia a la gran pantalla en el año 2009, en una aceptable película protagonizada por Jackie Earle Haley, Patrick Wilson, Malin Akerman, Billy Crudup, Jeffrey Dean Morgan, Matthew Goode, Stephen McHattie y Carla Gugino, entre otros. Y en el año 2013, con el inevitable, polémico, publicitado y vehemente rechazo de Alan Moore, nos llegaron siete series limitadas dedicadas a los personajes protagonistas de la serie original (Búho Nocturno, Dr, Manhattan, El Comediante, El corsario carmesí, Espectro de Seda, Ozymandias y Rorschach), más la que reúne a los primeros vigilantes (los Minutemen) que contaron con algunos de los mejores guionistas y dibujantes de la industria, como Brian Azzarello, Lee Bermejo, Amanda Conner, Darwyn Cooke, John Higgins, Adam Hughes, J.G. Jones, Andy Kubert, Jae Lee, J. Michael Straczynski, Len Wein, Bill Sienkiewicz o Joe Kubert. También estaba encargado un número llamado “Before Watchmen: Epilogue” de Len Wein, pero la edición fue cancelada. Estamos hablando de “Antes de Watchmen“, y la primera reseña de esta serie está dedicada al hombre más inteligente del mundo: Ozymandias.

After twenty five years, the Watchmen are classic characters whose time has come for new stories to be told. We sought out the best writers and artists in the industry to build on the complex mythology of the original” (“Tras veinticinco años los personajes de Watchmen son personajes clásicos a quienes les ha llegado la hora de contar nuevas historias. Hemos buscado a los mejores guionistas y mejores dibujantes de la industria para seguir construyendo a partir de la mitología original”). Así lo anunciaron los editores Dan Didio y Jim Lee en un comunicado del mes de enero del año 2012, pero es bueno recordar que Alan Moore no mostró, ni mucho menos, su aprobación: “I don’t want money. What I want is for this not to happen.” (“No quiero dinero. Lo que quiero es que esto no suceda”).

Publicada a lo largo de seis números, con un guión de Lein Wein y el dibujo de Jae Lee, “Antes de Watchmen: Ozymandias” es otra de las precuelas no autorizadas por Alan Moore y Dave Gibbons, y narra la vida completa de Adrian Veidt desde su infancia hasta que concreta sus planes de transformación mundial que se desarrollan y frustran en el “Watchmen” de Moore y Gibbons.
La historia de Wein y Lee profundiza en uno de los personajes principales de “Watchmen“, en el misterioso titiritero que manejaba los hilos de la función, y nos permite descubrir sus raíces, su camino de crecimiento personal emulando a los grandes héroes de la historia, como Alejando Magno o Ramsés. De hecho su alias Ozymandias era también un alias de Ramsés el Grande, el faraón de la decimonovena dinastía del antiguo Egipto, y un conocido soneto del poeta romántico Percy Bysshe Shelley ya dió la medida de la grandeza del faraón egipcio, que se atribuye también Adrian Veidt a si mismo: “Rey de reyes soy yo, Ozymandias. Si alguien quiere saber cuán grande soy y dónde yazgo, que supere alguna de mis obras“. Veidt viajó por todo el mundo, desarrollando su intelecto y sus habilidades físicas, y a su regreso se unió a los Minutemen y los Crimebusters, tomando la identidad de Ozymandias. Entregado a una misión divina, salvar a la especie humana, Veidt concibe un plan que no ahorra ni en recursos económicos, ni engaños, ni la manipulación de amigos y enemigos, ni mentiras, ni siquiera asesinatos, para someter a las naciones del mundo desde su Fortaleza de la Soledad particular, el Nuevo Karnak, acompañado de su lince mutado Bubastis.

La victoria de Maquiavelo. El fin justifica los medios. La historia del “Watchmen” de Moore y Gibbons, tras un desarrollo brillante, terminaba con la ‘victoria’ del bienhechor sin escrúpulos Ozymandias: la humanidad, al borde de la conflagración nuclear definitiva, finalizaba sus hostilidades para unirse frente a la terrible amenaza venida del espacio.

Lamentablemente la mini-serie de Wein y Lee resulta ser una simple historia de orígenes, un Año Uno de Ozymandias, que detalla hechos ya conocidos en la obra original, y desvela datos que ni eran necesarios en “Watchmen” ni aportan nada nuevo que mejore el material original y que transforman una obra autoconclusiva en una franquicia forzada. Sí, “Antes de Watchmen: Ozymandias” tiene poco de sorprendente, aunque el impresionante dibujo de Jae Lee compensa la decepción, y sus viñetas circulares sorprenden y no desentonan. Una decepción mayor de lo esperada porqué Len Wein fue editor del “Watchmen” original y también el creador de “La cosa del pantano” con la que Alan Moore obtuvo su primer éxito y el reconocimiento internacional, y se habían puesto muchas esperanzas en su participación en esta polémica franquicia que no estuvo a la altura del guionista británico Alan Moore.

Quis custodiet ipsos custodes?” (Décimo Junio Juvenal, en la Sátira VI)

Antes de Watchmen: Ozymandias
Guión: Len Wein
Dibujo: Jae Lee
Edición original: “Before Watchmen: Ozymandias”, núms. 1 a 6
Fecha de publicación: Noviembre de 2017
ISBN: 978-84-17206-87-1
Formato: Cartoné. Color
Páginas: 160
Precio: 16,95 euro