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Pon un Hugh Jackman con barba de dos días en tu película y añade un montón de robots luchadores. El guión es lo de menos. El éxito está garantizado.
La película de Shawn LevyAcero Puro” (“Real Steel” en su versión original en inglés), protagonizada por Hugh Jackman, Evangeline Lilly, Kevin Duran, Hope Davis y Dakota Goyo, es una película del año 2011 que mezcla géneros de forma original y acertada: la ciencia-ficción de los robots luchadores sobre un ring, el thriller del boxeador fracasado en busca de redención y la película de repartir golpes al más puro estilo “Rocky“. Tres en uno. Dirigida por un especialista en comedias como “Recién casados”, “Noche en el museo” o “Noche loca”, entre otras, “Acero Puro” nos lleva hasta un futuro cercano donde el boxeo entre humanos ha sido suprimido y substituido por luchas entre titánicos robots humanoides. En este mundo, el promotor de boxeo robótico Charlie Kenton encuentra a un viejo robot desechado que resultará ser una joya en bruto. Él es un boxeador fracasado que perdió la oportunidad de ganar un título pugilistico cuando las enormes máquinas se subieron al ring en el lugar de los boxeadores. Ahora, convertido en promotor de poca monta, Charlie sobrevive construyendo robots de mala muerte con chatarra con los que pelea en combates de segunda fila. Charlie toca fondo y no tiene más remedio que trabajar con Max, su hijo. Él le devolverá la ilusión de regresar al mundo de la competición y convertirse de nuevo en aspirante al campeonato mundial. Pero tendrá que actualizarse, porque ya nada es como antes, las reglas han cambiado y el juego sucio se impone en el escenario. Juntos crearán y entrenarán a un firme aspirante al campeonato. El listón está cada vez más alto en un escenario pugilístico brutal y en el que todo vale. Pero contra todo pronóstico, Charlie y Max dispondrán de una última oportunidad que puede significar su retorno a la gloria y recuperar el orgullo. Y es que, quién a hierro mata, a hierro muere.
La película, basada en una historia corta del escritor Richard Matheson titulada “Steel“, podría haber sido un vulgar telefilm de domingo por la tarde, un melodrama familiar convencional cargado de tics edulcorados, si no fuera por los combates de boxeo entre robots y los efectos especiales de última generación, aunque también se podría haber convertido en una comedia. De hecho fue merecedor de su propia parodia en “Los Simpson” en la decimoquinta temporada, titulado “I, (Annoyed Grunt)-Bot“. Al final el resultado es demasiado light para los aficionados a la ciencia-ficción más hard, le falta la mala leche del “Chappie” de Neill Blomkamp y un guión más elaborado como “I.A.“, pero nadie puede discutir los 300 millones de dólares recaudados en todo el mundo.

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