«Un mundo bajo Muerte: Hulk Rojo #2» continúa la andadura de uno de los personajes más tozudos, peligrosos y políticamente incorrectos del Universo Marvel reciente, enmarcado además en el macroevento «Un mundo bajo Muerte«. Una de las series de acción del momento, sin duda.

Un mundo bajo Muerte: Hulk Rojo #2Cruce con Un mundo bajo Muerte. «Trueno» Ross, el Hombre Máquina y Deathlok han escapado de las garras del Doctor Muerte. Con Muertebots a su caza y captura, pronto descubrirán que, ahora que el villano ha conquistado la Tierra, la batalla no ha hecho más que complicarse.

«Un mundo bajo Muerte: Hulk Rojo #2» incluye los números 4 al 6 de la serie americana «Red Hulk«, en el formato económico en tapa blanda que hace las veces de contenedor de series actuales. Benjamin Percy, acompañado de nuevo por Geoff Shaw al dibujo y Bryan Valenza al color, entrega un tomo que no va de sutilezas ni de discursos grandilocuentes, sino de supervivencia, rabia y pura obstinación militar. Aquí no hay héroes relucientes ni grandes ideales: hay frío, ruinas, drones asesinos y un general que se niega a aceptar que el mundo haya cambiado sin pedirle permiso.

Para entender este segundo volumen conviene recordar dónde nos dejó el primero. En «Un mundo bajo Muerte: Hulk Rojo #1» asistíamos a la caída de Thunderbolt Ross en un mundo dominado por el Doctor Muerte convertido en Hechicero Supremo. Ross despertaba prisionero en Latveria, despojado de su poder, encerrado y tratado como un trofeo más del nuevo orden mundial. A partir de ahí, Benjamin Percy construía un relato de huida y resistencia en el que Ross, junto a aliados improbables como Deathlok y Hombre Máquina, trataba de sobrevivir en un entorno hostil mientras asumía una verdad incómoda: para luchar contra Muerte necesitaba volver a ser el Hulk Rojo, aunque eso significara cruzar líneas irreversibles. El tomo funcionaba tanto como prólogo del conflicto como retrato psicológico de un militar incapaz de rendirse.

Este segundo volumen recoge el testigo justo ahí y sube la apuesta. Ross ya no está simplemente escapando: está preparando la guerra. El tono sigue siendo áspero y casi nihilista, con un mundo que parece haber aceptado la dominación de Muerte mientras los protagonistas vagan entre paisajes helados, instalaciones abandonadas y restos de una civilización que ya no responde a ninguna bandera. El guionista escribe a Ross con una voz muy clara: seca, autoritaria y cargada de desprecio hacia cualquier forma de sumisión. Es un personaje que no reflexiona demasiado sobre si tiene razón; actúa porque cree que debe hacerlo, y esa convicción es tanto su mayor fortaleza como su condena.

Narrativamente, el tomo se cuece a fuego lento. No es una sucesión constante de grandes revelaciones, sino una acumulación de tensión que desemboca, inevitablemente, en la reaparición del Hulk Rojo. El momento en el que Ross vuelve a transformarse, alimentado por fuego nuclear, es tan exagerado como contundente, y resume perfectamente de qué va esta serie: soluciones extremas para problemas imposibles. Benjamin Percy no edulcora las consecuencias ni intenta justificar moralmente las decisiones del protagonista; simplemente las muestra y deja que el lector saque sus propias conclusiones.

En el apartado gráfico, Geoff Shaw sigue firmando un trabajo sobresaliente. Su estilo sucio, lleno de líneas duras y rostros angulosos, encaja como un guante con esta historia de resistencia y brutalidad. Shaw sabe cuándo recrearse en la épica desatada del Hulk Rojo y cuándo bajar el ritmo para mostrar el desgaste físico y mental de los personajes. Bryan Valenza, por su parte, aporta una paleta de colores vibrante que contrasta con los escenarios desolados, haciendo que cada explosión gamma y cada enfrentamiento con los Doombots tenga un impacto visual demoledor.

Uno de los grandes aciertos del tomo es cómo se integra dentro del evento «Un mundo bajo Muerte» sin perder identidad propia. La sombra del Doctor Muerte lo impregna todo, incluso cuando no aparece directamente, y eso refuerza la sensación de estar ante un mundo verdaderamente conquistado. Al mismo tiempo, la colección mantiene su enfoque casi íntimo en Ross, en su forma de entender la guerra y en su negativa a aceptar cualquier tipo de rendición. Hablando de guerra nos trae un personaje lobuno que vaticina más acción y brutalidad en las páginas del próximo tomo.

«Un mundo bajo Muerte: Hulk Rojo #2» es un cómic áspero, violento y muy consciente de lo que quiere contar. No busca caer bien ni ofrecer respuestas fáciles. Es una historia sobre la obstinación llevada al extremo, sobre el precio de la fuerza bruta y sobre un hombre que prefiere convertirse en monstruo antes que vivir arrodillado. Es una lectura muy recomendable para quienes disfrutan de un Marvel más crudo y sin concesiones. Además, es un tebeo que se lee en un plis plas, repleto de acción y con un cambio de escenarios constante. Merece mucho la pena.

Un mundo bajo Muerte: Hulk Rojo #2
Autores: Geoff Shaw y Benjamin Percy
Fecha de publicación: Diciembre de 2025
Edición original: Red Hulk #4-6
ISSN: 977308160800700002
Formato: 17x26cm. Comic-Book con lomo. Color
Páginas: 72
Precio: 8,95 euros