Tras aparecer en la reciente película «Capitán América: Brave New World«, Marvel no ha tardado en traer al primer plano de la actualidad al otro Hulk y de nuevo ligado a Trueno Ross, en «Un mundo bajo Muerte: Hulk Rojo #1«. Como indica el título, Muerte va a ser el villano que amargue la existencia a Ross y compañía, en la prisión donde los tiene encerrados. ¡Por poco tiempo, que la fuga es inminente!
¡La furia del Hulk Rojo se desata en el contexto de Un mundo bajo Muerte! «Trueno» Ross se encuentra prisionero del Doctor Muerte… y no se encuentra solo. Militares brillantes, mentes criminales y destacados políticos se encuentran encarcelados en un complejo en el que se trabaja para ayudar al plan de dominación mundial del villano. Pero el Hulk Rojo tiene otros planes.
«Un mundo bajo muerte: Hulk Rojo #1» marca el regreso de un personaje que muchos daban por perdido en la vasta y enrevesada continuidad de Marvel. Thunderbolt Ross, el eterno rival de Bruce Banner y una figura que ha pasado de villano secundario a antihéroe torturado, siempre un amargado belicoso, vuelve al foco bajo la pluma de Benjamin Percy y con el trazo potente de Geoff Shaw. Esta propuesto que nos trae Panini Cómics al castellano gracias al marco de «Un mundo bajo Muerte«, recopila este arranque del nuevo ciclo de Hulk colorado en sus tres primeros números USA. Esta serie no pretende simplemente reintroducir a Ross, sino sumergirlo en una pesadilla psicológica y política de la que —como buen militar estadounidense atrapado en sus propias obsesiones— no parece tener escapatoria.
El cómic arranca de forma brutal, con una de esas escenas que te sacuden desde la primera página: Ross, en pleno vuelo comercial sobre el Mar Amarillo (situado entre China y Corea, para más detalle), recibe la orden —de su propio reloj— de iniciar la operación. Se encierra en el baño, y en cuestión de segundos la cabina estalla desde dentro cuando el Hulk Rojo toma el control. La destrucción es total, cientos de pasajeros mueren, y lo que parecía un acto terrorista es en realidad parte de un plan diseñado para provocar un conflicto global. O eso creemos. En un giro que Percy maneja con maestría, todo resulta ser una simulación: una proyección dentro de la mente de Ross, que descubrimos lleva años prisionero de Doctor Muerte en una especie de cárcel mental y física a la vez, un «think tank» de condenados donde genios militares y científicos son obligados a idear escenarios para el tirano latveriano.
Aquí es donde el cómic cambia de registro y se vuelve un drama carcelario, casi una (breve) versión superheróica de la típica peli de gente tras las rejas y fugas organizadas. Ross, envejecido, barbudo y al borde de la locura, empieza a comunicarse en código Morse con otros prisioneros: Deathlok, Hombre Máquina, General Ryker… todos piezas rotas de un pasado lleno de guerras que ahora deben cooperar si quieren salir vivos del experimento de Muerte. Benjamin Percy juega con un tono sombrío y paranoico, mezclando ciencia ficción, horror y política en dosis equilibradas. Luego están los otros presos, que no son moco de pavo. Todos ellos colaborarán para salir del encierro.
El arte de Geoff Shaw es clave para sostener esa atmósfera. Su trazo es crudo, con rostros llenos de tensión, músculos que parecen a punto de estallar y escenarios que transmiten una suciedad tangible. Las celdas tienen una textura metálica opresiva, y las viñetas alternan entre el rojo furioso del Hulk y los tonos fríos de la prisión, gracias al excelente trabajo de color de Bryan Valenza. Es curioso que un artista tan bueno no esté en una de las series punteras.
Percy demuestra que entiende perfectamente quién es Ross. No lo presenta como un héroe incomprendido ni como un monstruo trágico, sino como un hombre incapaz de aceptar que su guerra terminó hace décadas. La prisión de Muerte no solo es física: es el espejo de su propia mente militar, encerrada en un ciclo de estrategia y venganza. Hay que recordar que hay una historia corta a modo de prólogo de este cómic aparecida en «The Incredible Hulk #850» (el número 150 de la versión española).
El ritmo puede resultar lento para quienes esperen un festival de puñetazos gamma, pero el enfoque introspectivo es lo que da fuerza a la historia. Y cuando llega la acción —porque llega, con Muertebots estallando y el Hulk Rojo rugiendo—, el impacto se siente mayor precisamente porque la tensión se ha ido cocinando poco a poco.
En conjunto, «Un mundo bajo muerte: Hulk Rojo #1« funciona como serie autónoma y como spin-off. ¡A todos los niveles!. Benjamin Percy combina la brutalidad que uno espera de este tipo de historias con un trasfondo psicológico sólido, mientras Geoff Shaw ofrece un despliegue visual que convierte incluso los momentos más silenciosos en algo intenso. Si los siguientes números mantienen este equilibrio entre horror, acción y desesperanza, podríamos estar ante una de las etapas más interesantes del Hulk Rojo en años. La recomiendo totalmente.
Un mundo bajo Muerte: Hulk Rojo #1
Autores: Geoff Shaw y Benjamin Percy
Fecha de publicación: Septiembre de 2025
Edición original: Red Hulk #1-3
ISSN: 977308160800700001
Formato: 17x26cm. Comic-Book con lomo. Color
Páginas: 80
Precio: 6,50 euros











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal