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Aunque algunos se empeñaron en darlo por difunto y enterrado, el género de los musicales se ha empeñado en demostrar que sigue muy vivo, y en el siglo XXI hemos podido disfrutar de películas como «Bailar en la oscuridad«, «Chicago«, «Sweeney Todd«, «Into the woods«, «Los miserables«, «La La Land«, «Moulin Rouge«, «Elvis«, «Mamma Mia!» o «El Gran Showman«. Una demostración que, aunque algunas de ellas fueron adaptaciones cinematográficas de musicales de éxito de Broadway, el género aún tiene mucho que decir.

Me atrevería a afirmar que «Moulin Rouge» es uno de los mejores musicales de la historia del cine. La película dirigida por Baz Luhrmann y protagonizada por Nicole Kidman, Ewan McGregor, Susan Lynch, John Leguizamo, Jim Broadbent, Kylie Minogue y David Wenham ofrecieron a los espectadores de principios de siglo una película maravillosa que tenía todo lo que uno podía esperar encontrar en la sala de cine: la trágica historia de amor de Satine y Christian, unas maravillosas interpretaciones de Nicole Kidman y Ewan McGregor, que derrocharon química en pantalla, el estilo excéntrico, barroco, excesivo y kitsch diseñado por Catherine Martin y Brigitte Broch, los colores saturados, la banda sonora que aprovecha y reinterpreta algunos clásicos del pop, la romántica ambientación del París de principios del siglo XX y, sobre todo, las coreografías y números musicales.

La película nos ubicaba en París, el Fin de Siècle de 1899, en el barrio de Montmartre, que por aquella época era un hervidero de bohemia, intelectualidad y decadencia. Allí se instala el joven Christian, un romántico escritor, vecino del escéntrico pintor Toulouse-Lautrec, con quien va a colaborar en la escritura de un nuevo show para el famoso Moulin Rouge dónde la bellísima Satine es su gran estrella.

A «Moulin Rouge» o la adoras o la detestas. No es una propuesta que deje indiferente, con su mezcla inesperada de Can-Can con Rock and Roll, de Sarah Bernhardt con Tina Turner, purpurina y absenta,… ¡que funciona! Y esa música, ¡que maravilla! Desde la presentación de Satine al ritmo de «Sparkling Diamonds» (reversionando «Diamonds Are a Girl’s Best Friend» de Marilyn Monroe) hasta la declaración de amor de Christian a Satine con «Your Song» de Elton John, pasando por el medley de canciones sobre el elefante y terminando, al final, al ritmo de «Come what may«, Un universo exuberante y extravagante a un ritmo frenético que parece que nunca va a envejecer y va a ser, para siempre, un clásico del séptimo arte.

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Where to watch Moulin Rouge